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domingo, 12 de abril de 2026

Cuestión de fe


QUIZÁS UNA CUESTIÓN DE FE. «Escribía la forma / de tus sueños / aunque no te conozco / y por debajo del quicio de la puerta / ponía a salvo / el último mendrugo / de mi infancia… / Así son los milagros / que aún me ofrece el camino, / vieja figuraciòn, / escritos en la lluvia»

(Sí, seguramente una cuestión de fe).

(LGdlTT, XLI)

sábado, 11 de abril de 2026

Et in Arcadia Ego

CORRESPONDENCIAS Y SIMULACIONES. Si uno lo piensa un poco, el poder de la escritura es tan enorme que su invención por fuerza ha de atribuirse a algún tipo de milagro. Alguien sostiene, de hecho, que junto con el fuego, lo que Prometeo entregó a los humanos fue una especie de disco de oro en el que estaban grabadas las primeras palabras de Babel. Después pasó lo que pasó, lo que sigue pasando, pero no nos vamos a rendir. Algún día, conjuradas por fin todas las simulaciones, nos será revelada la verdadera naturaleza de las palabras. Y aprenderemos a vivir sin ellas. ET IN ARCADIA EGO.


(LGdlTt, XL)

jueves, 9 de abril de 2026

El borboteo de la sopa cuántica


FRENTE AL BULLICIO DE LA SOPA CUÁNTICA. Hay mañanas en las que uno se despierta como si fuera a asistir a la creación del mundo. Es tan grande y creciente la sensación de irrealidad que nos cerca por doquier, que algún reducto en nuestro interior, o por donde sea que caiga lo que en tiempos no muy lejanos dimos en llamar alma, se resiste a ser regurgitado y sometido (o viceversa), e incluso exige ser tenido en cuenta a la hora de repartir los nuevos predicamentos y de aquilatar la sintaxis para que la lengua no se nos trabuque definitivamente y nos quedemos sin ser capaces de probar la sopa cuántica que borbotea en la marmita del presente, y pareciera que fuera a desencadenarse de un momento a otro, ay hermanos, el último paso de la evaporación. No nos dejemos embaucar. Aún es posible la inteligencia. Y seguimos teniendo corazón.

(LGdlTT, XXXVIII) 

miércoles, 8 de abril de 2026

Por campo abierto... (aspavientos)


POR CAMPO ABIERTO A TRAVÉS DE LA NOCHE. Y entonces vio, en la llanura de la página de enfrente, hasta tres o cuatro de aquellas criaturas cuya naturaleza se concuerda y hasta se contiene bien en la palabra ASPAVIENTOS, y a cuya vista las suyas brotaban como por sí solas, y se esparcían por el blanco campo de Montiel, sin más tino que el de buscar consuelo y una hondura en que plantarse.

(LGdlTT, XXXVII)

martes, 7 de abril de 2026

Edicto


EDICTO. Al margen de lo que, no sin trabajo, pueda conquistarse entre los arabescos del texto, uno diría que el Edicto bien podría referirse y quedar resumido en el hacha que trata de hendir el menhir (a la derecha). Y, con total pertinencia, en la acepción de la palabra que la define así: «Escrito que se fija en los lugares públicos de las ciudades y poblados, y en el cual se da noticia de algo para que sea notorio a todos». Esto aparte, es difícil no caer en la cuenta de lo mucho que se aSeMejan las grafías de Suerte y Muerte. Por algo será.

(LGdlTT, XXXVI)

lunes, 6 de abril de 2026

Solariegos


Al pasar por el Rincón

que tuvo otra frontera

no tengo más remedio

que añadir

unas pocas palabras

y dejar que resuene

entre los disfraces de estas frases

las más viejas querencias

y los albos sonidos

que deja oír la noche

en las notas más altas.


(LGdlTT, XXXV) 

domingo, 5 de abril de 2026

Testigos





LOS TESTIGOS. Quizás hubieran acordado secretamente una cita o quizás los juntó la casualidad. Pero era el caso que en el momento decisivo y a la hora señalada allí estaban los tres, a pie de obra, decididos a presentar testimonio y evidenciando con su sola presencia que eran conscientes de lo mucho que había en juego. Ellos, los testigos: Orugo, Florindo y Globillos. Buena cuadrilla.

(LGdlTT, XXXIV)

sábado, 4 de abril de 2026

Respiración


EN EL CENTRO DE LA RESPIRACIÓN. Así iban las horas, girando en cabriolas, sumándose en su resta, restándose sin pausa en su imparable sucesión apenas lineal, entrechocando a veces entre sí y con los accidentes, remontando el vuelo cuando el amanecer volvía a ser una sorpresa, y esperando, siempre esperando, en el centro de la respiración.

(LGdlTT, XXXIII bis)

viernes, 3 de abril de 2026

El gran silencio

EL GRAN SILENCIO. De las diversas formas en las que sentimos y acaso entendemos que nos vamos haciendo cargo de lo que significa asumir la “pesadumbre” (que dijo Rubén) de la vida consciente, sin duda la más frecuente en tiempos cercanos es la evaporación.



Mucho se podría hablar de las experiencias diferentes que se producen en este sentido, pero como cada quisque (según se dice) las vive de manera peculiar, parece más oportuno dejar en blanco el escenario y que suba la presión hasta donde sea posible. No hay mucho más que decir. O sí. Pero hoy es el día del gran silencio.

(LGdlTT, XXXII)

miércoles, 1 de abril de 2026

En primer plano


EN PRIMER PLANO. La escritura ideográfica sin referentes, es decir no condicionada por ninguna otra finalidad que no sea su propia manifestación gráfica (si se quiere, su ser como dibujo), tal vez ni merezca el nombre de escritura, pero es indudable que percute sobre nuestros sentidos y los excita en una dirección parecida a la que señalan los signos lingüísticos, aunque sea el que ella engendra un movimiento que se desvía hacia canales nerviosos inusitados y provoca respuestas neuronales diferentes a las que entran en juego en el desciframiento (cuasiautomático ) y la interpretación. Jergas e invenciones aparte, hay que destacar el inmenso “consuelo” (a falta de otra palabra menos connotada) que tanto su realización como su contemplación le proporcionan al artífice. Que en el desempeño de estas artesanías simples el sujeto, aquí desatado, se siente, como acaso decían los antiguos druidas, “poseído por el dios”, o por el “daimon” (y por ende, …), que viene a ser algo parecido aunque no sea igual. «Vade retro y sursum curda», como podría haber dicho don Latino de Hispalis, haciendo honor a su prosa pía y su prosapia. Amén.

(LGdlTT, XXXI)

martes, 31 de marzo de 2026

Todo lo que parecía sólido


TODO LO QUE PARECÍA SÓLIDO. Y se olvidó, con tan solo mirarse de refilón en un espejo. Estas magias tan modernas a menudo pueden llegar a confundirnos. Pero no perdamos al menos el intento de sonrisa. Vamos a necesitarlo. Mientras se desmorona todo lo que parecía sólido. Y prosigue la evaporación.

(LGdlTT, XXX)

lunes, 30 de marzo de 2026

La lengua que hablamos



LA LENGUA QUE HABLAMOS. El peso de los días y sus pocas visiones claras y distintas me llevan a.creer que, en lo esencial, nada hay más importante que dos o a lo sumo tres cuestiones básicas. Y que todos sabemos cuáles son.

(LGdlTT, XXIX)


Anoto aquí lo descifrado por el lector automático. Que claramente se deja en el gotero lo que, a poco que el lector consciente aplique su mente perspicaz, salta a la vista 👀 y de ahí al cacumen. Ver es una (otra) forma de respirar.
Al pasa pr el Rincón
que tuvo otra afronten
no tengo más reme di
que dhad
unas pocas palabras
y dejo que remene
ente lo deflecs de estas pes,
to más viejs quenun
IIn altn sonils
deje se da mete
m deji oir la noshu
en las notas más altr.
oslaris

domingo, 29 de marzo de 2026

No se puede leer


NO SE PUEDE LEER. Algunas criaturas de la imaginación, no necesariamente las más dóciles ni las más timoratas, parecen empeñadas en elegir caminos intrincados para revelarse escondiéndose. Es la suya un alma sin duda señalada por el acento de la paradoja. Y si, por casualidad, son capaces de superar el peso de la contradicción, se las apañan para comparecer, de modo que cuando menos te las esperas ya te han agarrado por las partes nobles. A partir de ese momento, en efecto, no se puede leer.

(LGdlTT, XXVIII).

sábado, 28 de marzo de 2026

Un cuento que terminaba bien





ERA UN CUENTO QUE TERMINABA BIEN. ¿Qué pasa por la mente del hacedor de signos? Sabemos bastante —al menos se ha escrito mucho al respecto— sobre las relaciones entre intenciones y expresión en el hecho literario, un asunto que ha sido a menudo puesto en el candelero en relación con doctrinas y estéticas muy exitosas últimamente como la llamada autoficción. Pero en cambio se ha investigado poco —¡hasta ahora!— sobre los procesos neuronales y cognitivos implicados en escrituras de todo tipo en las que el sujeto agente prescinde de la coartada del sentido y se arroja, inerme o solo pertrechado con instrumentos simples de su oficio, a la corriente continua e imparable de las pulsiones, las percusiones, las incisiones y otros modos de producir significantes, que como es sabido muchas veces no son más que un acúmulo de material leñoso o, en ocasiones y sobre todo en zonas de ribera, materia de puro arrastre, gravilla suelta, limos de fondo, y muy especialmente, cantos rodados. Lo curioso es que con las actuales tecnologías, y acaso porque el silencio es en realidad un agujero negro insondable (menos si acaso en los bordes más exteriores de su proximidad), se producen procesos de conversión (traducción puede ser su más usual nombre) que revelan lo que otras “miradas” ven en lo que la mente del hacedor de signos ignora. Curioso, realmente curioso. Es lo que ocurre con esta página por completo azarosa, sometida a la indagación de un conversor automático (que sin embargo es el que toma la iniciativa y hace la propuesta de traducir) y que revela situaciones de fondo por completo oscuras, pero no indiferentes, salvo en su intención primera y manifiesta de ser un cuento que terminaba bien. ¿Estaremos llegando al final de las palabras?

(LGdlTT, XXVII)

viernes, 20 de marzo de 2026

Retablo en rosa tirando a fucsia





RETABLO EN ROSA TIRANDO A FUCSIA. Del rotulador de grueso tacto que un día me regaló el poeta Curiel, acaso porque antes fue herramienta didáctica en algún taller creativo, surgen de cuando en cuando caracteres y figurinillas de los que vengo observando que a veces deben de albergar la ilusión de que están en un desfile de modelos, y sin duda por ello componen sus poses más conscientes para que cualquiera, al paso, pueda contemplarlos e incluso los admire. Prodigioso es el mundo que está al alcance de nuestros de(se)os.

(LGdlTT, XXIII)

jueves, 19 de marzo de 2026

Leña seca extinta


UN POCO DE LEÑA SECA EXTINTA. Siempre he pensado que la parte importante del famoso y acaso estéril procedimiento de la escritura automática, puesto en boga por el surrealismo, es el manejo instrumental de las palabras, no tanto el sentido de lo que pueda aflorar del inconsciente como los gestos que el cuerpo en sus terminales nerviosas y actuantes se ve compelido a llevar a cabo para dar salida y forma visible, en lo significativo, a una energía que hablaría por sí sola si eso formase parte de su vibración. Escritura, en consecuencia, no tanto automática como autónoma. Y cuya cortesía para con el médium es la coartada del sentido. A veces el que esto escribe, no ajeno al que escribió lo otro, está convencido de que la virtud de la escritura de por ejemplo un Góngora (o un Lezama) estriba en buena medida en fenómenos de este jaez (signifique esta palabra lo que signifique, como el frisar que otros manejan).



miércoles, 18 de marzo de 2026

Un barco cargado de palabras (y la tumba de Borges)


UN BARCO CARGADO DE PALABRAS. No hizo falta ir al puerto para verlo, ni asomarse a ningún río. Apareció en medio de la calle, y los conjurados nos limitamos a seguir su travesía.

(LGdlTT, XXI)



***
Tras publicar esta entrada en mi muro de Facebook se produjo una concatenaciòn de circunstancias realmente curiosas. Una de mis amigas más frecuentadas en esa red, y lectora asidua y generosa, María Jesús Fernández Fernández, dejó este comentario:
Los Conjurados, como sabes, es un precioso poema de Borges que relaciona entre sí a personas muy diversas, separadas por el espacio y el tiempo, pero unidas por esa conjura que los hace cómplices y que conduce sus esfuerzos, siempre en la misma dirección, siempre a favor de la Humanidad. Me alegra mucho que tú estés subido a la nave de Los Conjurados.

Nada más leerlo, me ocurrió lo que después le conté:

Después de leer tu comentario, querida Maria Jesús, caigo por pura y misteriosa ‘casualidad’ en este hermoso texto de Miguel Barrero (viejo amigo astur, al que me une, entre otras cosas, la común devoción a Juan Cueto). Y gracias a él entiendo completamente y quizás de modo no menos misterioso lo que sin saberlo estaba tratando de reflejar en esos garabatos del barco de palabra, que sin duda debe de ser de filiación vikinga. Parece que, más allá de otras explicaciones, el conjuro —la fórmula de unión entre los que viajan “siempre a favor de la Humanidad”, como tan claramente escribes— funciona. Lástima que haya otros, obecados, a los que les da por ponerse (de nuevo) a bombardear Tiro.

En mi mensaje me refería a este fragmento del magnífico articulo mencionado, publicado en la revista Zenda y que puede leerse completo aquí. Miguel Barrero está describiendo la tumba de Borges en Ginebra y la extraña y reveladora cita con un desconocido que tuvo en torno a ella. Y en un momento dice:

Pero la lápida adquiere su sentido completo cuando se la rodea. En su parte trasera figuran otro relieve, esta vez el de un barco vikingo, y una nueva inscripción, ahora en un noruego arcaico, que recoge un pasaje de la Völsunga Saga: Hann tekr sverðit Gram ok leggr í meðal þeira bert, «Él toma la espada Gram y la coloca entre ellos desenvainada». La referencia no resulta ajena a los iniciados en el corpus borgeano porque remite sin margen de error al cuento «Ulrica», con el que el escritor celebró su relación con Kodama, la mujer que lo acompañó en su vejez. Ella quiso corresponder al regalo con una dedicatoria, De Ulrica a Javier Otarola, que vincula las identidades ficticias del relato con las de los amantes verdaderos. Aparece inscrita al pie de la embarcación en la que se supone que viaja el héroe fallecido, envuelto en llamas, en busca de la eternidad. En el anverso, la determinación para enfrentarse a la vida y sus designios; en el reverso, lo que sucede a la fatalidad irreversible; en el centro, la muerte, la fría piedra, ejerciendo de frontera.

Imagen tomada del artículo citado de Miguel Barrero.

En verdad me pareció asombrosa, en las primeras horas del amanecer, aquella sintonía de sucesos y de forma especial la explicación que el autor da a ciertas elecciones de Borges, que según él podrían de relieve que  

... lo que importa no es la identidad de quienes se encaminan sin remisión hacia un destino final, sino esas palabras viejas, And ne forthedon na, que les recomiendan abandonar todo temor y afrontar aquello que no puede suceder de otra manera.
Tras comentarle esto y enlazar el artículo, mi amiga María José, me dejó un nuevo y prreciso mensaje:

Querido Alfredo, es increíble. La magia existe.

Y le contesté:

Sin ninguna duda. Somos afortunados al poder verla y apreciarla. La Terra Meiga seguro que tiene algo que ver.

Y cada uno volvimos (digo yo) a nuestros asuntos y conjuras. 

 

 
 

 

martes, 17 de marzo de 2026

Color

COLOR
Tras darle una vuelta entre los dedos, la tiza se le transformó en una especie cierta de carmín. «Labial lo llaman», le dice alguien. Un buen nombre.
(LGdlTT, XX)


 

lunes, 16 de marzo de 2026

Las sílabas sobrantes


LAS SÍLABAS SOBRANTES. Ese solía ser la mayoría de las veces el misterio más conspicuo (?) de aquella percusión: ¿de dónde venían y, sobre todo, a dónde iban a parar las sílabas sobrantes?

(LGdlTT, XIX)