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martes, 1 de abril de 2025

Pinto en Radio Pikotilla

(CajaDeCitas, 62). De la reciente visita al Valle del Jerte me llega este programa grabado por los alumnos de El Torno y alrededores en relación con el encuentro literario con Sagrario Pinto. Incluye el relato minucioso y muy pedagógico de la musicalización de un poema de La casa de los días y su interpretación, muy emotiva, por parte de alumnos de distintas edades, de Infantil y Primaria. Una de esas alegrías que de vez en cuando nos proporciona —de hecho, muy a menudo, a poco que se preste atención— la Escuela Pública, ese tesoro.

Con ustedes, los artistas de RADIO PIKOTILLA. No se lo pierdan.

jueves, 27 de marzo de 2025

Latidos teatrales

 La Palestra

LATIDOS TEATRALES POR PROSPERIDAD
En el Día del Teatro, además de celebrar con maestros del género como los actores Carmelo Gómez y Helio Pedegral o la actriz y directora Rosario Barrena, en La Prospe no nos olvidamos de que por acá, o muy cerca, vivieron grandísimos personajes de la escena como Rafaela Aparicio o Marisa Paredes. Y aún podemos cruzarnos por la calle con Emilio Gutiérrez Caba o Ana Belén. O con la gran Petra Martínez, ahora ya, tristemente, sin la compañía del genial Juan Margallo.
Tenemos también la opción de pulsar el clima de la escena popular visitando la sede del Teatro Prosperidad y su compañía. Y podemos volver a quitarnos el sombrero —o la gorrilla, según se tercie— al pasar ante el venerable Teatro Pradillo, en la calle homónima, verdadera institución de lo que en tiempos se llamó Nuevas Tendencias Escénicas y donde se han celebrado memorables festivales, y en el que otrora era frecuente ver la erguida figura de testa blanqueada de Eduardo Haro Tecglen, el reputado crítico.
Y, si nos desplazamos a las cercanías de la Plaza principal de barrio, es posible rememorar aquellos episodios tan célebres de Animalario, en el Lady Ana, por donde andaba el irreductible y también prospereño Willy Toledo, verdadera bête noire de tantos rifirrafes.
O, en fin, por remontarnos aún más lejos, pondremos rumbo a la Avenida de América en busca de una verdadera joya de la memoria, pues en este rápida evocación no nos privaremos de recordar la sala Top Less, plató cuasi iniciático que fue de los grandes maestros Tip y Coll, en Padre Xifré, justo al lado de donde se alzan las Torres Blancas, y antecedente (el local), más o menos, de los legendarios Marquee y, sobre todo, del Rock-Ola, tan ligados a la llamada “movida madrileña”, montaje teatral donde los haya. Y etc., etc.
A esta tradición, tan potente, es un placer y una licencia añadir, aunque sea como nota a pie de página, las obras infantiles de mi dramaturga favorita, Sagrario Pinto. Una de ellas, Momias en tránsito, que ha tenido una nueva edición impresa, sigue siendo representada en diversos colegios y centros culturales. Y hace poco, en Torrent, y en su versión en valenciano (Momies en trànsit), fue montada en un teatro municipal para recaudar fondos destinados a paliar los efectos de la trágica Dana. Pueden verse detalles en el muro de Ana Mena, la promotora y responsable máxima del evento.
Las aventuras de la reina Nevercity, el faraón Yamesé y el escriba Amén-Amén no tardarán en tener prolongación en el museo en el que transcurre su divertida y fantasiosa eternidad, siempre asediados por malhechores metepatas y ladrones de tumbas y en compañía de algunos de los gatos más maulladores del felino Egipto. Estaremos al tanto y con los sentidos despiertos. Ah, y sin perder de vista las muy enredadas peripecias de Escuela de gladiadores, otro juguete teatral de Sagrario Pinto también publicado en Edelvives.
¡Viva el teatro y que su pasión prenda en edades tempranas!

(En este vídeo se recogen algunas pistas)

miércoles, 11 de diciembre de 2024

El arte de pintar

(En voz alta). Acaba de llegar a casa y no tardará en estar en las librerías El arte de pintar, una nueva entrega de «Curiosidades en verso», la colección para primerísimos lectores de Sagrario Pinto y Maribel Fuentes, con ilustraciones de Lucía Serrano y editada por Anaya. Es ya el undécimo número de una serie divertida y exitosa, idónea además para iniciar a los peques en el interés por la lectura y el valor musical de las palabras. Sé de buena tinta que hay en el telar nuevos títulos y que en breve la serie tendrá su primer volumen recopilatorio. Si aún tienen dudas en los encargos para Papá Noel o la carta de los Reyes…, ya saben. Gracias. De nada.

El arte de pintar "Curiosidades en verso"


martes, 21 de marzo de 2023

Las primera palabras

(En voz alta). En vísperas del Día Internacional de la Poesía (esa moda), Lidia Yanel subraya en este artículo la importancia de empezar por el principio: las nanas y la escuela. Con interesantes aportaciones de, entre otros, Estrella Ortiz y Sagrario Pinto. Palabras sobre palabras.

lunes, 22 de agosto de 2022

«Los días de Yucatán», de Sagrario Pinto, en euskera

(Al filo de los días) «Irakasleak noten buletina eman berri zigun, eta nire notak oso onak ziren, oso onak baino hobeak: nire bizitza osoko notarik onenak!»… Así se inicia Yucataneko egunak, la traducción al euskera de Los días de Yucatán”, la novela LIJ de mi compi Sagrario Pinto que acaba de aparecer en Ibaizabal, el sello de Edelvives en el País Vasco, y con traducción a cargo de Amets Santxez Muniain. Las ilustraciones, excelentes, siguen siendo las de Luis Doyague de la edición original. Los ejemplares de autor, junto con otros valiosos libros de amigos y conocidos (irán compareciendo por acá), nos esperaban en Madrid, a la vuelta de unos días en el Mar Menor, y ni que decir tiene (curiosa frase) que son el mejor impulso para encarar eso que nuestros vecinos del norte llaman, con expresión invencible, la Rentrée, aunque quizás ahora sea más habitual decir “reseteado”, “reinicio” o en esa línea.

Aunque tuve el privilegio de aprender algunas nociones en el bachillerato de los agustinos, gracias a “père Ignace” Berasátegui y su amor por el en verdad hermoso folklore euskaldún, no tengo más remedio que confesar que el euskera es para mí, y supongo que también para muchos ibéricos, una lengua casi opaca: pronunciarla es jugar al sonido puro, la mera y musical fonación, ya que sólo de tarde en tarde intuye uno el sentido de lo que pronuncia, y siempre de un modo en el que la inmediatez de la materia verbal impone su fascinación sobre todo atisbo de comprensión. Y, sin embargo, como sabemos bien desde hace mucho y algunos reconocimientos recientes confirman, es esta una lengua con la que es posible lograr formas de expresión de gran belleza, y fijar emociones y experiencias que justificarían el necesario esfuerzo para salvar el aparente hermetismo de sus construcciones y poder penetrar en el círculo luminoso de los significados.
Alguna anécdota hay en mi vida de editor, incluidos sueños y hasta pesadillas, relacionados con este asunto, pero quede, si acaso, para otro día. Sí señalaré, sin embargo, la curiosa sincronía que me lleva a redactar esta nota justo el mismo día en que FaceBook me recuerda la publicación de un texto sobre Isla Mujeres, uno de los escenarios principales de esta narración de Sagrario en la que, con su habitual y envidiable pericia, supo sacarle partido literario a los días que pasamos juntos en tierras yukatecas (debió de ser hacia 2004-2005, ayer como quien dice).

Seguro que leídas en euskera las evocaciones de aquellas aún no olvidadas aventuras provocan nuevas resonancias. «Eta barre egin genuen denok».

martes, 4 de enero de 2022

DADO VOTIVO

 (Dado votivo del 4 de enero)

Beatrice guiando a Dante; escena del Paraíso, miniatura veneciana, siglo XIV.


Sabes lo que te quiero decir.
Lo que decir quiero te sabes.
Que te sabes decir lo quiero.
Te quiero decir que lo sabes.
Quiero lo que te sabes decir.
Que decir lo sabes te quiero.

(LUN, 876 ~ para SAGRARIO., que hoy cumple años)

lunes, 4 de enero de 2021

Amor de mar

 


(Para Sagrario,
esta canción XLI
en su cumpleaños LXIV)
Me he acercado hasta el mar de las palabras
por ver si entre los signos del naufragio
aparecía por fin la que te nombra
más allá de los nombres y los gestos
que anuncian tu presencia: la alegría,
con su cuerpo de ola intermitente,
y los ojos en par de la ternura
abiertos en un sueño compartido.
He ido orilla adelante levantando
la piel del agua con el filo rojo
del sol poniente, pero solo he visto
un renglón de silencio y barro crudo.
No hay palabras capaces de volver
sobre el rastro abolido de la arena
donde has sembrado, amor, la flor más leve:
la rosa azul que deletrea el mar.

lunes, 1 de junio de 2020

Versos para comérselos


Poesía al alcance de la boca

Sagrario Pinto: Versos para comérselos. Madrid, Anaya, 2020.  Ilustraciones de Teresa Novoa (Col. Sopa de Libros, núm. 200). 96 págs. 8,80 €.

Como saben bien maestros, profesores, padres y lectores atentos, la poesía llamada infantil goza de buena salud. Hace tiempo que se dejaron atrás el sonsonete y la moralina como ingredientes básicos de unos poemas que se valoraban, sobre todo, por su carácter didáctico. Y asociados, la mayoría de las veces, a la exaltación de una conducta irreprochable envuelta en tópicos de corto recorrido. Ese panorama por fortuna cambió y en las últimas décadas se ha consolidado, en la LIJ peninsular –no solo en la escrita en castellano– , una vertiente de la creación poética para niños que atiende ante todo a criterios estéticos: sin desdeñar su dimensión pedagógica, esa tendencia se caracteriza por concebir el poema como una pieza de arte verbal.

La colección «Sopa de Libros», de la editorial Anaya, es una de las que acoge buenas muestras de ese quehacer. En ella acaba de aparecer un nuevo libro de Sagrario Pinto (Talavera de la Reina, 1957), maestra de profesión con varias décadas en la enseñanza pública y autora con una ya extensa carrera literaria. Su obra La casa de los días (publicada hace ahora veinte años en la misma colección y que en 2019 alcanzó su 20ª edición), en palabras de Carmen Guatia, «es un libro de poemas escrito al ritmo del calendario que está, seguramente, en las clases de todos los colegios de España» (en Dame Tiempo, Madrid, PPC-Fundación SM, 2019). Pinto, autora asimismo de poemarios no infantiles, ha publicado también novelas, relatos y obras de teatro, además de ser la coautora de varios métodos de Educación Infantil (Cachalote, Qué idea, Retos) y de numerosas obras didácticas.

Versos para comérselos es un poemario que tiene la comida y los alimentos como tema de fondo. Sus 34 poemas se organizan en tres secciones dedicadas, respectivamente, a las principales “materias primas” para una buena y rica alimentación; los utensilios y aparatos que hacen posible el paso “de la cocina al comedor”; algunos apuntes sobre experiencias «en el restaurante», y, como brillante colofón, unas cuantas referencias a obras literarias relacionadas con la comida y evocadas en la sección «Cuentos a la carta».  Es esta última, a mi juicio, no sólo la parte más brillante y lograda del libro, sino también la que contiene las claves desde la que es recomendable enfocar toda la obra: acaso los mejores platos sean aquellos que estén destinados a ser cocinados en un poema.

Versos para comérselos es un libro fresco, divertido, sencillo y sugerente. Tiene la rara virtud de la buena poesía: al leerlo, nos parece que “aquello” se le podría haber ocurrido a cualquiera (y de hecho así es: ¡ay, qué sería de nosotros sin los “lugares comunes”!). Pero, a poco que prestamos atención  y una segunda mirada, caeremos en la cuenta de que “aquello” tal vez no pueda decirse de otra forma. Y eso es lo que siempre hace de la poesía y de un buen poema algo digno de ese nombre.
Y como muestra un botón:

Entre manzanas

En el frutero del restaurante
hay dos manzanas muy parlanchinas
que entre fogones pasan el rato
contando historias de su familia.

Dice la roja que allá en el bosque
una manzana roja salvó
a Blancanieves, la más hermosa,
que dio un bocado y se desmayó.

Cuenta la verde, como en secreto,
que una manzana verde doncella
protegió al hijo de un tal Guillermo
y cayó herida por una flecha.

–¡Esos son cuentos! –exclama el plátano.
–¡Paparruchadas! –dicen las peras.
Y las manzanas siguen hablando
ante el asombro de las ciruelas.


Finalmente, mención especial merecen los dibujos de Teresa Novoa: lejos de limitarse a recrear o ilustrar los poemas, son en sí mismos una lectura, muy aguda, de los mismos. Lectura que se traduce en una interpretación en clave animal que le da al libro un aire muy sugerente de moderno fabulario, en consonancia con toda una tradición literaria que resulta muy reconocible y de la que Versos para comérselos es un nuevo, destacado y apetitoso plato. ¡Buen provecho!