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jueves, 25 de abril de 2019

Hablarle a Borges (18)

(Hablarle a Borges, 62). Dicen que Borges dijo o escribió: «Es muy difícil explicar un agrado».
Y se me ocurre: «Tal vez sea suficiente con mostrarlo y, si a mano viene, incluso exhibirlo. En el grado necesario, claro». 
Pero fue Luisito @Luicho_Fig el que dio la primera respuesta que se me vino a la cabeza. Esta:
La imagen puede contener: una persona, sonriendo, noche y primer plano
La Agrado de Todo sobre mi madre.
(Hablarle a Borges, 63). Dicen que Borges dijo o escribió: «Es difícil pensar en el tiempo con un principio o un fin. Estamos siempre en el centro del tiempo». 
Y, con el mismo impulso, se me viene a las mientes (que ya es venir) y sin solución de continuidad (signifique lo que signifique): «El centro del tiempo, la línea del horizonte, el ojo del huracán, el fragor de la batalla, el corazón de las tinieblas, el árbol del ahorcado, el nido del cuco, el huevo de la serpiente... El tiempo y sus películas».


La imagen puede contener: una persona, de pie y de traje
Borges ante la ventana de la casa de Evaristo Carriego.


(Hablarle a Borges, 64) Es sabido que Borges, tras un viaje a Japón, escribió 17 haiku, entre lo que figura este:

«Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero».


Y, en la misma tesitura, se me ocurre una triple jugada:

1
El tiempo pasa.
Reyes, Damas, Peones:
lluvia y arena.

2
Son triples tablas:
el Diablo, la Muerte
y el Caballero.

3
Perpleja, acude
cada noche la Sombra.
Y no me encuentra.

La imagen puede contener: 3 personas, personas de pie
Borges en Japón, durante un viaje de finales de 1979,
en compañía de su traductora y de la mano de María Kodama.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Hablarle a Borges (10)

La imagen puede contener: una persona
Borges retratado por Richard Avedon.

(Hablarle a Borges, 37). Se dice, con fundamento, que Borges escribió; «Tal o cual verso afortunado no puede envanecernos, porque es don del Azar o del Espíritu; sólo los errores son nuestros».
La imagen puede contener: una persona, de pie y calzado
Borges urbano, con palíndromo al fondo.
Foto de la agencia SIGLA.
Y, tras leerlo y meditarlo, se me ocurre que, «bajo su apariencia de poética culposa, ejercicio ferviente de humildad o, en el peor de los casos, vanidad de doble bucle, veo aquí sobre todo un gran esfuerzo de consolacion. Donde el Azar no sopla ni el Espíritu asiste somos libres porque somos... arresponsables (sic)». Mas de inmediato pienso que caben otras muchas interpretaciones. Que Cadacual formule la suya.

(Hablarle a Borges, 38). Dicen que el hombre que fue Borges comentó: «Recuerdo que Schopenhauer dijo que, felizmente para nosotros, nuestra vida está dividida en días y noches, nuestra vida está interrumpida por el sueño».
Y ahora, justamente al despertar y leerlo, pienso que: «Felizmente. Pero ¿cómo no acordarse de las criaturas de la imaginación y los habitantes de nuestros sueños para quienes el orden del mundo es justamente el reverso de esa bienaventuranza?».



Boges con Mariia Kodama.
(Hablarle a Borges, 39). Dicen que Borges dijo y escribió: «La poesía no es algo extraño: está acechando a la vuelta de la esquina. Puede surgir ante nosotros en cualquier momento». 
Y, sin dejar el mismo sitio, me tomo la licencia de añadir: «E incluso nos puede tomar por las solapas o saltarnos al cuello, siempre con segundas intenciones».