Mostrando entradas con la etiqueta Borges. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Borges. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de abril de 2023

(SIN SOLUCIÓN DE CONTINUIDAD)

Al hilo de unos haiku escitos por Borges tras un viaje a Japón 

….
(4)
Borro la línea
al escribir si escribo
borro la línea.

(5)
No matarás.
La ley resuena dentro
de este revólver.

(6)
Aplazamientos
hasta que ya no quepan,
ni tú en tu sombra.

(7)
Arde la tarde
contra sí misma: tumba
para un rey loco.

( 8 )
Bajo las ruedas
del día acelerado
huellas de nieve.

(9)
En esa risa
cabe toda la fruta
del paraíso.

(10)
Suena una flauta:
el perro mira inquieto
buscando al asno.

(11)
Pon de tu parte
el vuelo que deseas
y alza los ojos.

(12)
Cuando se oculta
la Luna tras los montes
la noche tiembla.

(13)
Tiembla y se hunde
como plomo en el agua:
grave edad cero.

(14)
Largo viaje
el del ala que avanza
sin cesar nunca.

(15)
Una limosna
por el amor de dos
es un tesoro.
(LUN, 400)



lunes, 12 de octubre de 2020

Borges y Torrente: diálogos posibles

Diálogo entre maestros, en Sevilla, septiembre 1984.
Foto (c) Juantxu Rodríguez.

—¿Y usted qué, don Jorge? ¡Está hecho todo un Boanerges!

—Me quedo nomás en Borges, don Gonçalvo. En cambio, a vos te veo, entendés, verdaderamente macanudo, con poderío.
—Psé, non me poido queixar. Mas, ¡qué carallo! ¡Estoy hecho un torrente!
—Eso, no nos quejemos, no se nos vaya a enojar la sultana.
—¡Ah, aquí la Giralda! Por esta no se preocupe, que ya le suministro yo unos buenos sahumerios de botafumeiro.
—Compostelanos, me imagino.
—De ahí mismo, y mollados en la misma agua bendita que bebió el jamelgo de Almanzor.
—Esa historia amerita relato. Acá soy todo oídos.
—Pues verá, corría el año varios lustros anterior al año mil cuando las huestes...
La charla sigue. Ya es eterna

jueves, 29 de agosto de 2019

Hablarle a Borges (24)

La imagen puede contener: una persona
Borges con gesto tal vez... borgiano.
(Hablarle a Borges, 80). Dicen que Borges dijo o escribió: «La maravilla es acaso incomunicable».
Y se me ocurre: «Si realmente es así, ¿cómo saberlo?».

La imagen puede contener: 2 personas
Borges con el presidente argentino Raúl Alfonsín,
con el que tuvo una gran afinidad no sólo patriótica.
(Hablarle a Borges, 81). Dicen que Borges dijo o escribió: «Yo diría que debemos tratar de atenuar nuestras diferencias y de sentir nuestras afinidades».
Y se me ocurre: «Sólo así será posible hacer verdad el tópico, más bien a menudo un puro enunciado desiderativo, de que “es más lo que nos une que lo que nos separa”».


Los privilegios de la testigo: María Kodama charlando con Borges y Paz, 1981. Foto de Paulina Lavista.
Foto tomada de aquí.
(Hablarle a Borges, 82). Dicen que Borges dijo o escribió: «No creo en el valor de lo que escribo, pero sí en el placer de escribir». 
E, impactado por semejante lección de lucidez y humildad (“de consuno”, como diría el maestro Lapicero), sólo puedo añadir que ese placer a menudo conlleva también su veneno. Aunque —y excúseseme la tópica simpleza— lo que no mata engrosa.

sábado, 24 de agosto de 2019

Borges, a los 120

La imagen puede contener: una persona, sentada y calzado
Borges, el lector.

(Hablarle a Borges: especial 120º aniversario). Dicen que Borges lo dijo o escribió casi todo antes de morir. Lo dicen y lo repiten tanto, que a menudo cualquier sentencia de cierta enjundia que circula por la red se le atribuye y hasta se arman grandes polémicas al respecto. Con todo, no son pocos todavía —quizás su número sea muy superior al otro— los que identifican el nombre de Borges con unos excelentes frutos secos. La realidad es así de caprichosa y a menudo incomprensible. De hecho, el orbe entero, con sus infinitas circularidades y bifurcaciones, parece una invención de Borges. O poco más. Hoy (24 de agosto de 2019) el escritor hubiera cumplido —en puridad, cumple: la eternidad es igual a sí misma— sus primeros 120 años.

jueves, 14 de marzo de 2019

Hablarle a Borges (16)

(Hablarle a Borges, 56). Dicen que dicen que Borges dijo o escribió: «Ya dijo Schopenhauer que lo que tenemos puede no hacernos felices, pero lo que nos falta nos hace ciertamente desdichados».
Y alguien me dice que una vez, al oír o leer esto, dije o pensé: «Y en esto veo, sabio maestro y aventajado discípulo (de Schopenhauer), que nunca nos van a faltar (tampoco) motivos para ponderar en lo que valga cierta querencia humana, demasiado humana, que se demora e incluso habita en las fronteras de la estupidez».

La imagen puede contener: 2 personas, barba
(Hablarle a Borges, 57). Dicen que un día esto fue lo que a Juan Rulfo dijo Borges: «Le voy a confesar un secreto. Mi abuelo, decía que no se llamaba Borges, que su nombre verdadero era otro, secreto. Sospecho que se llamaba Pedro Páramo. Yo entonces soy una reedición de lo que usted escribió sobre los de Comala». 
Y se dice que, ese mismo día, esto fue lo que respondió a Borges Rulfo: «Así ya me puedo morir en serio». 
Y nosotros, lectores de ambos, asombrados, no podemos por menos que decir: «Así que era eso... ¿Cómo no nos dimos cuenta antes?».



La imagen puede contener: una o varias personas
(Hablarle a Borges, 58). Dicen que Borges dijo o escribió: «Qué importa la tristeza si hubo en el tiempo alguien que se dijo feliz». 
Y al leerla se me ocurre: «Frase de doble filo, maestro. Da tanto para una gran consolación, como para el mayor abatimiento. Lancemos la moneda cotidiana y que el albur nos sea favorable».



jueves, 21 de febrero de 2019

Hablarle a Borges (15)

La imagen puede contener: una persona
(Hablarle a Borges, 53). Dicen que Borges dijo o escribió: «Aún ahora, que no puedo leer los libros, su mera cercanía me produce una suerte de felicidad: a veces, una felicidad un poco nostálgica, pero felicidad al fin». 
Y de forma espontánea: «Aquí están, maestro, las palabras clave de este asunto de los libros y la lectura: suerte, felicidad, nostalgia. Y la más importante de todas: aún (también, y acaso preferible, aun)».


(Hablarle a Borges, 54). Dicen que Borges dijo o escribió: «La imaginación y el amor podrían transformar el universo en el espacio de un segundo, si verdaderamente lo quisieran. El paraíso está aquí». 
Y se me ocurre: «El paraíso, en efecto, está en ese condicional: si (la imaginación, el amor) lo quisieran o quisiesen, pero... Parece que al amor le falta imaginación. Parece que la imaginación no ama lo suficiente. Chi lo sa?»





La imagen puede contener: una persona, sentada
(Hablarle a Borges, 55). Dicen que Borges dijo o escribió o, más probablemente, contestó alguna vez en una entrevista: «Uno puede fingir la inteligencia, pero no puede fingir la felicidad». 
Y se me ocurre: «Pues, maestro, tal vez en un primer vistazo sea así. Pero a poco que se presta atención, ¿no ocurre justo lo contrario? Hay mucho bobalicón que da el pego permanente de una extraña bienaventuranza, pero es difícil que un tontinabo con ínfulas nos la dé por mucho tiempo».

jueves, 13 de diciembre de 2018

Hablarle a Borges (12)


(Hablarle a Borges, 43). Dicen que Borges dijo o escribió: «Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi». 
Y, sin poderlo evitar, exclamo: «¡Menudo pájaro (si se me permite) el vate bonaerense, redivivo Tiresias! ¡Está en todo! ¡Y todo el rato!».

La imagen puede contener: una persona
(Hablarle a Borges, 44). Es sabido que Borges, en lo de Funes y refiriéndose a él, escribió: «Le era difícil dormir. Dormir es distraerse del mundo».
Y, dirigiéndome en parte al autor en parte a su personaje, se me ocurre apostillar: «Dormir no tiene mérito, es de balde. Lo heroico es vencer al sueño en su propio campo». Y sigo leyendo.



La imagen puede contener: una o varias personas y primer plano
(Hablarle a Borges, 45). Dicen que Borges escribió: «Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías».
A lo que de inmediato le comento: «Y en esto veo, maestro, que sos de la opinión misma de vuestro compatriota y casi estricto coetáneo el gran Juan Filloy, el mago de las seis letras. Y no sé si sabés cómo y hasta qué punto tal cercanía me place..., aunque sospecho —y algo más— que la relación y el trato no fueron fluidos, ni cordiales, ni siquiera... existentes».




viernes, 21 de septiembre de 2018

Hablarle a Borges (8)


La imagen puede contener: una persona, de traje
Borges en Palermo (Sicilia), 1984. Foto de Ferdinando Scianna/Magnum.

(Hablarle a Borges, 31). Dicen que Borges dijo o escribió: «El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto». 
La imagen puede contener: una o varias personas e interior
El escritor en el cuarto de los juegos. Foto: Sara Facio.
Y, sin olvidarme de Milton ni del Dante, tampoco de Rimbaud o Dostoyevski, se me ocurre anotar: «Son máquinas imaginarias sin duda hiperbólicas. Tal vez, sagaz maestro, porque su objetivo sea magnificar la vida, tanto por el lado de la virtud como desde el foco de la maldad. Están hechos a la medida de la ambición humana».

(Hablarle a Borges, 32). Dicen que Borges dijo o escribió: «Mi postulado es que toda literatura es autobiográfica». 
Y al leerlo me surge, casi espontáneo, un “comentario al respeto”: «Obviamente, Borges. ¿De qué otra cosa podría, en puridad, escribir la conciencia sino de sí misma? Cuestión más peliaguada sería plantear, sin ánimo tautológico pero reflexivo, si todas las sedicentes literaturas son literatura, o hay que hacer una marca de agua para distinguir

Hablarle a Borges, 33). Es bien sabido que Borges escribió: «Cerré los ojos, los abrí. Entonces vi el Aleph. Arribo, ahora, al inefable centro de mi relato; empieza, aquí, mi desesperación de escritor».
Y al volver a leerlo como si fuera la primera vez, me digo:‪ «Es difícil describirlo mejor. De hecho, es imposible describirlo. He aquí el Aleph en su prístino Omega».‬
La imagen puede contener: una persona
Borges fotografiado con “el Espasa” al fondo. Él, lector confeso y admirado de la Británica, al imaginar el paraíso en forma de biblioteca, seguro que a alguna estancia celestial la supuso con orden y espesor enciclopédico. En cierto modo, toda su obra está pergeñada (signifique lo que signifique esta palabra) en clave enciclopédica, no ciclópea pero sí hermosamente cíclica. Con un sonido de lluvia, clic, clic, al fondo.


viernes, 31 de agosto de 2018

Hablarle a Borges (7)






No hay texto alternativo automático disponible.

(Hablarle a Borges, 27). Dicen que Borges escribió: «Un hombre soñado por Shakespeare dijo que estamos hechos de la materia misma de los sueños; para los más, este dictamen es una interjección del desaliento o una metáfora; para los metafísicos y los místicos, es la directa enunciación de una verdad precisa».


Tras asentir y hacer examen de criterios y conductas que permitan identificarme con una postura, busco un lugar donde hacer pie y se me ocurre esto: «Dice el ser soñado que el sueño es su materia.¿De qué estará hecho el que sueña al que sueña que sueña? Poner un vaso de agua en la mesilla de noche tal vez ayude a pasar este trago».



La imagen puede contener: 2 personas, personas sonriendo, personas de pie, niño(a) y exterior
Borges niño con su hermana Norah.



(Hablarle a Borges, 28). Al parecer Borges dijo o escribió: «Sabía que el presente no es otra cosa que una partícula fugaz del pasado, que estamos hechos de olvido». 
Y al filo de ese hilo se me ocurre que «No es quizás lo más extraño, ni lo menos consolador, que el olvido nos libre del pasado. Quizá lo que más nos incomoda sea la completa seguridad de que es también nuestro porvenir. Lo cual, de forma paradójica y acaso no del todo evidente, lo convierte en un callejón con una sola salida: su retorno».
La imagen puede contener: una o varias personas y personas sentadas

(Hablarle a Borges, 29). Dicen que Borges dijo o escribió: «Cuando Alonso Quijano descubre que nunca ha sido don Quijote, que don Quijote es una mera ilusión, y que está por morirse, la tristeza nos arrasa, y también a Cervantes». 
Y, recordando la escena final de la novela cervantina, se me ocurre comentar: «Así es, maestro, ahí descubrimos la verdad de la vida y que tampoco el genio escapa a la muerte. Aunque, también de esas líneas nace otro de los hallazgos geniales de Cervantes: en realidad, quien muere es Alonso Quijano; a Don Quijote su propia locura lo cura: lo hace inmortal».

(Hablarle a Borges, 30). Es fama que Borges escribió:
«No hay una cosa
Que no sea una letra silenciosa
De la eterna escritura indescifrable
Cuyo libro es el tiempo.

Quien se aleja
De su casa ya ha vuelto.
Nuestra vida 
Es la senda futura y recorrida.

Nada nos dice adiós. 
Nada nos deja. No te rindas».

¿Qué añadir? Nada que no sea el puro, fervoroso y total asentimiento.

La imagen puede contener: una o varias personas y exterior

martes, 10 de julio de 2018

Hablarle a Borges (4)


(Hablarle a Borges, 16). Dicen que Borges dijo: «Quizá sea deber de la poesía mantener el lenguaje, una invención tan imperfecta y tan bella al mismo tiempo». 
Valorando la justeza de la frase y lo oportuno de sus adjetivos, se me ocurre decir: «Deber y acaso también puro ejercicio de supervivencia, maestro: aunque la poesía no se agote en el lenguaje, sabe que sin él difícilmente perdurará».

(Hablarle a Borges, 17). Al parecer Borges un día escribió: «Vanamente busqué alimento en sombras y en errores». 
Y al leerlo, otro día, pero de noche, se me ocurrió apostillarle: «No cabe descartar, maestro, que sea esa dieta la causa tanto del asombro como del tránsito por la senda equivocada: la vana mente».

(Hablarle a Borges, 18). Dicen que Borges dijo: «Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón».

«Y, por tanto, también —se me ocurre apostillarle—, la última palabra».

(Hablarle a Borges, 19). Dicen que Borges dijo: «El significado no es importante: lo que importa es cierta música, cierta manera de decir las cosas». 

Y se me ocurre comentar: «Bien visto, maestro, y explicado con la melodía justa. Y es que, en el fondo, la forma conforma el fondo para que no se desfonde ni se quede solo en mero mero juego de palabras».

Hablarle a Borges, 20). Dicen que Borges dijo: «Entre el alba y la noche está la historia universal».
Y se me ocurre apostillarle: «De ahí sin duda, perspicaz maestro, lo muy problemático de los cambios de hora que trastocan la duración de albas y ocasos: cuando restan, son sumideros que nos roban el tiempo; y si añaden, burbujas que lo inflan vanamente».

martes, 3 de julio de 2018

Hablarle a Borges (3)

Jorge Luis Borges, en agosto de 1983. Foto: EFE

(Hablarle a Borges, 🗣✍️, 11). Al parecer, Jorge Luis Borges escribió una vez: «Wilde afirmó que un hombre, en cada instante de su vida, es todo lo que fue y todo lo que será, todo su pasado y su porvenir». 
Dándole vueltas y estirando mi asentimiento, se me ocurre apostillar: «Bien por don Óscar, maestro. No parece muy distinto a lo que Machado —ya sabés, el hermano de Manuel— enunció con su “hoy es siempre todavía”, esa proyección del instante hacia su máxima tensión». 
Y luego imagino que los dos grandes escritores angloheridos se alejan caminando pausadamente por el oscuro corredor, mientras que, en su banco, el Otro sigue bebiendo su vaso de pura sombra («¡oh, pura sombra!») lleno.

(Hablarle a Borges, ☄️💫💥12). Dicen que Borges escribió: «El idealismo afirma que el universo es una apariencia; Carlyle insiste en que es una farsa». 
Y, nada más leerlo, al que suscribe se le ocurrió escribir: «No costaría mucho, maestro, atar cabos para concluir que probablemente el universo sea la apariencia de una farsa».


[​IMG]
(Hablarle a Borges 🌒13). Dicen que Borges alguna vez se preguntó: «¿Quién, al andar por el crepúsculo o al trazar una fecha de su pasado, no sintió alguna vez que se había perdido una cosa infinita?». 
Y, tras darle una vuelta y fijarme en las “palabras fuertes” de la frase, se me ocurre responder: «Tal vez ese “quién” buen pudiera ser JRJ, que llevaba el crepúsculo en el bolsillo del chaleco, enredado con la cadenilla del reloj y a veces junto con la calderilla».

(Hablarle a Borges, 14). Dicen que Borges escribió: «La eternidad no es la suma del ayer, del hoy y del mañana, sino un instante, un instante infinito, en el cual se congregan todos nuestros ayeres». 
El comentario, más bien quejío, brota solo: «¡Ay, ay, ay, qué razón tenés, maestro!»



(Hablarle a Borges, 15). Al parecer, aunque hay dudas sobre el último término, Borges escribió: «Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible es saberse mortal». 

Y la reflexión surge inmediata: «Bajo su apariencia de silogismo impecable, ¿no es este, maestro, un ejemplo claro de esa actitud, menos cínica que humorística, que consiste en hacerse trampas en el solitario? O intentarlo al menos. Aunque la muerte, ya se ve, no se deja». 

(Parece ser que la última palabra del texto de Borges sería “inmortal”, en cuyo caso más que de «trampas en el solitario», habría que hablar de... «un ingenioso juego de manos a la vista del público». 
Tal vez merezca la pena darle una vuelta).

miércoles, 13 de junio de 2018

Hablarle a Borges (1)


(Hablarle a Borges, 1). «La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido», dicen que dijo Borges. 
Y se me ocurre: «¿Y no valdría, maestro, echar mano de un metaplasmo de condición algo rotacista, y convenir en que también le cuadra a la literatura la condición de “sueño digerido”. No otra cosa acaso sea el escribir que una necesaria digestión del alimento más preciso: el soñar. Y ahí nos encontramos».


(Hablarle a Borges, 2). Y dicen que dice Borges: «La sencillez no es nada si no es una modesta y secreta complejidad». 
Y, tras asentir, se me ocurre que, en sentido inverso, no hay complejidad digna de tal nombre que no tenga en su interior la pepita de la sencillez.

(Hablarle a Borges, 3). Y dicen que Borges dijo: «¿Quién soy yo? ¿Quién es cada uno de nosotros? ¿Quiénes somos? Quizá lo sepamos alguna vez. Quizá no...».
Se me ocurre sugerirle que acaso todo se aclarará cuando por fin logremos comprender —James y Amenábar mediante— que estamos destinados a ser Losotros, ese pronombre definitivo.


(Hablarle a Borges, 4). Dicen que Borges dejó escrito: «La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma». 
Tras sobreponerme a la melancolía que la frase y su verdad me provocan, me atrevo a añadir: «Y, sobre todo, vuelve casi infinita o sempiterna nuestra condición de lectores».


(Hablarle a Borges, 5) «Si el espacio es infinito —dicen que escribió Borges—, estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito, estamos en cualquier punto del tiempo». 
«Y pese a todo —se atreve a añadir el que responde al pronombre yo—, no somos cualquiera. ¿O tal vez sí?».