(En voz alta). Una no muy conocida (creo) mini entrevista con Fernando Fernán Gómez, en cuyo centenario aún nos movemos. Genio y figura. Debe de ser del año 1977, que fue cuando se estrenó Mi hija Hildegard, una de los filmes más peculiares de la muy potente filmografía de FFG como director. Fue un privilegio (que siempre le agradeceré a mi amigo Jean Pierre Tilly) poder asistir a su entrada en la Academia, un momento en el que, de modo algo más que simbólico, la docta casa reconocía la importancia cultural del cine, algo que hoy nos puede parecer obvio pero que durante mucho tiempo, en aquellas polémicas algo vidriosas sobre la superioridad artística de la literatura frente al “séptimo arte”, fue objeto de no pocos desencuentros y confusiones. La modernidad y maestría natural de FFG en este sentido tal vez esté aún pendiente de la adecuada reivindicación. Algún detalle de esta entrevista es elocuente al respecto.
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domingo, 3 de octubre de 2021
miércoles, 22 de septiembre de 2021
«¡COÑO, El OTOÑO!»
lunes, 21 de mayo de 2012
Inenarrable FFG
No sé bien por qué este vídeo en el que Fernando Fernán Gómez recuerda su participación en El espíritu de la colmena logra, siempre que lo veo (y lo hago a menudo), alegrarme el día.
Anda perdido por algún rincón privado de la Posada, y es posible que de extranjis algún huésped veterano ya lo conozca. Pero creo que merece ser proyectado en primer plano. A ver si entre todos los adictos averiguamos algún detalle significativo capaz de resumir el gozo.
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Estas pistas son citas, creo que literales, de lo que FFG dice en la pieza (por si alguien no dispone de algo más 10 minutos).
«Me encontraba donde nos solemos encontrar los actores casi siempre...: esperando trabajo.
»No entendí nada... No solo no entendí el desarrollo de la historia, sino que no entendí tampoco bien mi personaje...
»Decidí decir la verdad...
»... Y que no necesita él para nada que lo entiendas tú...
»... Uno de los trabajos más importantes que he hecho y, sin embargo, vista la película mi trabajo tiene muy poca importancia... Una de las cuatro o cinco [películas] más importantes que me ha tocado en suerte.
»... Para un público posterior, que entonces era inexistente.
»Una profunda sinceridad.
»Yo no sé cuál es el espíritu de la colmena, no es que no sepa lo que quiere decir ese título, es que ni siquiera sé a qué se refiere el espíritu de la colmena... Este no saber, percibir solo de la película su belleza, su poesía, es lo que le da su singularidad.
»No saber lo que estaba sucediendo... sabía lo que estaba sucediendo, pero no sabía para qué.
»Lo que había conseguido hacer Erice es eso tan difícil que puede considerarse cine poético.
»La enorme seguridad con que se atrevió el director...
»Uno de los escasísimos ejemplos en que el director de cine ha conseguido, no con la palabra sino con la imagen, hacer poesía...»
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