Mostrando entradas con la etiqueta Carmelo Gómez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carmelo Gómez. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de marzo de 2025

Latidos teatrales

 La Palestra

LATIDOS TEATRALES POR PROSPERIDAD
En el Día del Teatro, además de celebrar con maestros del género como los actores Carmelo Gómez y Helio Pedegral o la actriz y directora Rosario Barrena, en La Prospe no nos olvidamos de que por acá, o muy cerca, vivieron grandísimos personajes de la escena como Rafaela Aparicio o Marisa Paredes. Y aún podemos cruzarnos por la calle con Emilio Gutiérrez Caba o Ana Belén. O con la gran Petra Martínez, ahora ya, tristemente, sin la compañía del genial Juan Margallo.
Tenemos también la opción de pulsar el clima de la escena popular visitando la sede del Teatro Prosperidad y su compañía. Y podemos volver a quitarnos el sombrero —o la gorrilla, según se tercie— al pasar ante el venerable Teatro Pradillo, en la calle homónima, verdadera institución de lo que en tiempos se llamó Nuevas Tendencias Escénicas y donde se han celebrado memorables festivales, y en el que otrora era frecuente ver la erguida figura de testa blanqueada de Eduardo Haro Tecglen, el reputado crítico.
Y, si nos desplazamos a las cercanías de la Plaza principal de barrio, es posible rememorar aquellos episodios tan célebres de Animalario, en el Lady Ana, por donde andaba el irreductible y también prospereño Willy Toledo, verdadera bête noire de tantos rifirrafes.
O, en fin, por remontarnos aún más lejos, pondremos rumbo a la Avenida de América en busca de una verdadera joya de la memoria, pues en este rápida evocación no nos privaremos de recordar la sala Top Less, plató cuasi iniciático que fue de los grandes maestros Tip y Coll, en Padre Xifré, justo al lado de donde se alzan las Torres Blancas, y antecedente (el local), más o menos, de los legendarios Marquee y, sobre todo, del Rock-Ola, tan ligados a la llamada “movida madrileña”, montaje teatral donde los haya. Y etc., etc.
A esta tradición, tan potente, es un placer y una licencia añadir, aunque sea como nota a pie de página, las obras infantiles de mi dramaturga favorita, Sagrario Pinto. Una de ellas, Momias en tránsito, que ha tenido una nueva edición impresa, sigue siendo representada en diversos colegios y centros culturales. Y hace poco, en Torrent, y en su versión en valenciano (Momies en trànsit), fue montada en un teatro municipal para recaudar fondos destinados a paliar los efectos de la trágica Dana. Pueden verse detalles en el muro de Ana Mena, la promotora y responsable máxima del evento.
Las aventuras de la reina Nevercity, el faraón Yamesé y el escriba Amén-Amén no tardarán en tener prolongación en el museo en el que transcurre su divertida y fantasiosa eternidad, siempre asediados por malhechores metepatas y ladrones de tumbas y en compañía de algunos de los gatos más maulladores del felino Egipto. Estaremos al tanto y con los sentidos despiertos. Ah, y sin perder de vista las muy enredadas peripecias de Escuela de gladiadores, otro juguete teatral de Sagrario Pinto también publicado en Edelvives.
¡Viva el teatro y que su pasión prenda en edades tempranas!

(En este vídeo se recogen algunas pistas)

jueves, 19 de diciembre de 2024

«Dias contados», treinta años después

(Al paso). Se cumplieron hace poco 30 años de Días contados, uno de los grandes thrillers políticos de nuestro cine “reciente”. La Academia de Cine, como muestra la foto, lo celebró por todo lo alto. Habré visto completa la peli no menos de media docena de veces. Y fragmentos, ni se sabe. La última vez que la vi, hace dos o tres meses, recuerdo la enorme sorpresa de descubrir a Karra Elejalde y, sobre todo, a Pedro Casablanc, apenas reconocibles y perfectamente reconocidos, en sus casi primeros papeles (o sin casi). También fue un hito en la carrera de Javier Ángel (Encinas) Bardem, en un papel secundario pero inolvidable de yonki chota, y sin embargo uno diría que apenas ha cambiado. ¿Y qué decir de Candela Peña? ¿O de Ruth Gabriel, que debe su nombre artístico a su angélica madre, la Rosetti? Sin olvidar a un tierno, en todos los sentidos, Pepón Nieto. Y, sobre todo, a Carmelo Gómez, el adalid de la nueva hornada, un actor descomunal del que todavía esperamos un papel de madurez que nos muestre el Gregory Peck que sabemos que lleva dentro. Días contados. Confiemos en que aún nos queden muchos. Y ganas de referirlos.

Puede ser una imagen de una persona, monumento y texto
Ver insights y anuncios
Todas las reacciones:
Francisco Caro, Maite Nieto y 26 personas más

miércoles, 1 de febrero de 2023

Miguel Delibes según Carmelo Gómez


(Al filo de los días). Como un eficaz remedio contra el frío, la otra tarde-noche pudimos asistir, en el Teatro Bellas Artes, al estreno en Madrid de La guerra de nuestros antepasados, una adaptación de la novela- diálogo de igual título de Miguel Delibes. Como es sabido, se trata de una (otra) de sus más valiosas contribuciones a ese registro minucioso de la lengua de la Castilla rural tan presente en la obra del escritor vallisoletano. Bajo la dirección del actor y director argentino Claudio Tolcachir, la representación destaca sobre todo por el sutil trabajo interpretativo de Carmelo Gómez, llevado a cabo con la naturalidad, hondura y verosimilitud que sólo está al alcance de un maestro de la escena, y potenciado por la réplica eficaz de Miguel Hermoso. El poder verbal de este relato de guerras perdidas (todas las guerras acaban en derrota), urdido sobre la trágica historia de un ser hipersensible, es toda una estremecedora reflexión sobre la condición humana y las dificultades de comprensión de un mundo donde la violencia, llamativamente, parece la única salida a cierta inocencia o ingenuidad vital. Una obra que, en tiempos de guerras presentes como el actual, remueve limos muy hondos, agudiza contradicciones y extrae reflejos y resonancias de fuerza casi hipnótica de algunas de nuestras percepciones más oscuras y difíciles de razonar. Y todo ello gracias a una “lectura” magistral y una puesta en escena tan sobria como intensa. No se lo pierdan. No va a ser fácil ver cosas mejores en la escena superpoblada de Madrid.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Vuelve «A vueltas con Lorca», de Carmelo Gómez


(En voz alta). Vuelve A vueltas con Lorca. Quienes no hayan visto aún la lúcida e intensa lectura que Carmelo Gómez hace de un Lorca nada convencional tienen ahora otro oportunidad, del 15 al 25 de septiembre en el Teatro de la Abadía, de Madrid. Tengo entendido que el montaje tiene las suficientes novedades como para que merezca la pena incluso para los que hayan asistido a anteriores representaciones. La magia verbal y la sensibilidad poética de Lorca a través de la maestría interpretativa de uno de nuestros mejores actores. Para no perdérselo.

martes, 22 de febrero de 2022

Carmelo Gómez a vueltas con Lorca

 


(En voz alta). Estuvimos el pasado sábado 12 en el teatro Bellas Artes viendo A vueltas con Lorca, la singular puerta de acceso al universo lorquiano que el actor Carmelo Gómez viene abriendo desde hace tres años en diversos escenarios y que durante los sábados de febrero recalará en Madrid. En compañía del pianista Mikhail Studyonov y bajo la dirección de Emi Ekai, coautora con el propio Carmelo del guion de la obra, la función —le conviene más ese nombre que el de ‘espectáculo’— es mucho más que una lectura dramatizada de un puñado de poemas lorquianos, como a simple vista pudiera parecer.
De hecho, siendo el universo lorquiano —o, en concreto, algunas de sus claves más populares— la materia de la que se nutre la obra, lo que de verdad resulta novedoso es el singular enfoque discursivo con que el actor presenta su abordaje a la nave lorquiana y el peculiar modo de hacerlo. Se basa en una limpísima estética, delineada a partir de algunos de los dibujos y objetos naives —la luna, un caballo de cartón, una maleta, una camiseta de marinero…— claramente asociables a la poética lorquiana y puesta en escena mediante el hilo conductor de una amena y cómplice charla que salva por completo todo peligro de “cuarta pared” frente al público y acentúa la veracidad de los poemas, sin más retórica que la ya contenida en ellos.
En la atmósfera de inmediatez e incluso improvisación que ese discurso dramático propicia, muy notable y convincente resulta la inserción de la obra de Lorca en la tradición del teatro clásico español —un mundo que también se asocia a la carrera del actor— y la gradación de algunas anécdotas muy relevantes que, además de aligerar por contraste el vuelo simbólico de la obra, son también muy útiles para subrayar la inmensa humanidad del poeta y el carácter cercano y universal de su arte.
El equilibrado y suavemente humorístico diálogo con el pianista, además de poner la banda sonora, subraya la sensualidad musical de la poesía de Lorca y crea momentos de gran intensidad. Todo fluye y confluye en un suave pero evidente crescendo emocional que queda flotando en el ánimo de los espectadores y subraya la evidencia de haber asistido a un verdadero acto de amor hacia uno de nuestros más grandes poetas. Si tienen ocasión, no lo dejen pasar.