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domingo, 8 de mayo de 2022

TRASTADAS: TRIS-TRAS TRAS T.

Mural de San Antonio Abad. Siglo XVIII,
Museo de Cerámica Ruiz de Luna, Talavera de la Reina.
«Testigos tienes —teorizaba taimadamente Trabuchelli—. Tu tocayo, taciturno tahúr, te tendía trampas tubulares: tururúes, tantarantanes, trampantojos táctiles, tropismos titiriteros. También tramaba turbios tejemanejes trepidantes trazando trayectorias tóxicas, torpedeando tonterías, trasladando tabarras, traspasando turbaciones taumatúrgicas. Tenía tanta tibieza traspapelada, tantas telarañas tabernarias, tanta trapacería tangencial…Tibios trabajos tribales trenzaban tristes tapujos, tal tórridos tigres trileros triscando trigales temblorosos. También te transmitían transparencia. Tómate tu tiempo. Templa tu temperamento. Tiende tenderetes tras tanta tempestad. Termina: todo tiene término».
(LUN, 752 ~ «Cuentos literales»)

lunes, 24 de febrero de 2020

Las promesas del barro


La cerámica dice adiós al olvido
(Lecturas en voz alta). Un buen reportaje de Peio H. Riaño sobre la cerámica de Talavera. Tiene el mérito de destacar las iniciativas particulares y entusiastas que fueron capaces de promover y conseguir el reconocimiento de esta artesanía, junto con la de El Puente del Arzobispo y sus aclimataciones mexicanas de Puebla y Tlaxcala, como patrimonio (inmaterial) de la humanidad. Aunque, desde el punto de vista histórico y artístico, sabe a poco. Talavera necesita volver a creer en sus propias virtudes para salir del atolladero en que cierto infortunio geográfico-político, unido a una atroz desmotivación de fondo, la han sepultado.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Navidad 2019

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Panel cerámico de la Basílica de Nuestra Señora del Prado (s. xvii), Talavera de la Reina.
A todos los amigos, cómplices, colegas, huéspedes, visitantes y curiosos —con todos sus femeninos— que pasan por esta Posada (o por la sucursal que de ella tengo abierta en Facebbok) les deseo unas felices fiestas navideñas y la mejor suerte para la década que se nos viene encima. Ojalá consigamos convertirla en unos nuevos Felices 20. Y que no nos abandone nunca una pizca de entusiasmo.

La escena navideña, ejemplo de la técnica cerámica de Talavera recién calificada como patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO, forma parte de los murales de la Basílica del Prado, considerada como la “capilla sixtina” de esta artesanía. Un lugar de visita inexcusable, junto con el Museo Ruiz de Luna y otros espléndidos rincones de Talavera de la Reina, la milenaria urbe que refleja sus torres teologales en las aguas del Tajo. Quien no la conozca, no sabe lo que se pierde.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Otra vuelta de torno

(Al hilo de los días). Más allá del valor social y cultural de un reconocimiento como el que la Unesco, en su algo retórica pero fundamental tarea, acaba de brindar a la tradición cerámica de Talavera de la Reina (y del Puente del Arzobispo, sin olvidar las contribuciones mexicanas de Puebla y Tlaxcala), la noticia de su consideración como patrimonio (inmaterial) de la humanidad me hace feliz como a un niño porque, de un modo muy gozoso, es la confirmación del carácter íntimamente humano y compartido de viejas sensaciones que iluminaron nuestra infancia (de estas cosas sólo puede hablarse en plural: por eso son tan grandes). 
Y entre ellas, en muy privilegiado lugar están la danza del torno y el milagro del barro, de los que se habla en la entrada de la Posada que comparto. El vídeo que aparece al final —no se lo pierdan: es lo mejor— es de una gran belleza y muestra con mayor precisión que cualquier otra cosa el porqué de una fascinación. Y a renglón seguido, surge el recuerdo de personas muy queridas o admiradas que hubieran merecido disfrutar de una fecha así y que sin duda hoy estarán un poco más alegres o iluminadas allá donde se encuentren. 
Son muchas, pero a la cabeza y en representación de todas ellas en mi memoria está presente José Luis Reneo, sin duda la persona a la que con mayor cariño, devoción y entusiasmo oí y vi valorar y defender esta artesanía y al que, como es bien sabido, tanto debe el Museo Ruiz de Luna de Talavera, ese precioso cofre de un gran patrimonio talabricense que ahora es ya de todos.