Mostrando entradas con la etiqueta Rembrandt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rembrandt. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de febrero de 2023

CORRESPONDENCIAS (comillas dentro de comillas)

Rembrandt: Paisaje bajo la tormenta, 1637-1638.
Herzog Anton Ulrich Museum, Brunswick (Alemania).
Leyendo Historia del silencio de Alain Corbin, alcanzó a descubrir que «en Paisaje bajo la tormenta Rembrandt captura el momento en el que, antes del estruendo y la fulguración, se anuncia la tempestad mediante un ‘espesamiento’ del silencio como el que todos hemos experimentado al final de una pieza de órgano», según dejó dicho, sobre poco más o menos, Paul Claudel en varios lugares de su ensayo L’œil écoute.
(LUN, 466 ~ «Terra sigillata»)

lunes, 29 de junio de 2020

Falsos movimientos

La imagen puede contener: una persona
Rembrandt: Autorretrato dibujando junto a una ventana, 1648. Aguafuerte.
Desde que se enteró de que muy probablemente todos tenemos un doble —a él le gustaba repetir la expresión alemana: doppelgänger—se pasaba las noches de claro en turbio, frente al tablero, devanando sesos e hilos, por ver si se le ocurría dónde encontrarlo. Llego un momento en que ya no fue capaz de pensar en otra cosa. Un día descubrió que había perdido la sombra. Otro se percató de que no se reflejaba en los espejos. Lo que notó una noche al tocarse la cara, tras quitarse la mascarilla, no le gustó nada. De modo que no tuvo más remedio que cambiar de táctica y principiar de nuevo la búsqueda a partir de lo más simple. «La vida es un duro aprendizaje —dijo una voz—: empieza con la llegada y acaba con la partida». Sería él, el otro.
...

miércoles, 30 de octubre de 2019

Un hecho simple

La imagen puede contener: una persona, niño(a)
Rembrandt: «Niña en la ventana», 1645. Dulwich Picture Gallery, Londres.
«Eres muy majo —me dijo la más pequeña asomada a la baranda detrás del muro de los grafitis—. Nadie más nos ha hablado, tan sólo tú —y había en su gesto, además de una tristeza impropia de su edad, una especie de solidaridad en diferido, que se me hizo evidente cuando concluyó—: Somos internas».
...

viernes, 20 de septiembre de 2019

En el museo

La imagen puede contener: 6 personas, personas sentadas y boda
Rembrandt: De Staalmeesters o Los síndicos de los pañeros, 1662. Rijksmuseum, Ámsterdam.
Ni ese sombrero de la izquierda está en su sitio, ni ese encuadre de la mesa se sostiene, y las cabelleras —si te fijas— no dan la vuelta a la cabeza, y esas manos, ya ves, no son verdaderas manos. Y sin embargo... ¿qué hacemos aquí tú y yo sin poder quitar la vista de sus ojos, sus ojos, sus ojos...? Tal vez esa sea la grandeza del arte: no recrea la realidad, la funda.
...

Actualmente (hasta el próximo 29.9.19) puede verse en el Museo del Prado, dentro de la exposición: «Velázquez, Rembrandt, Vermeer: miradas afines».

jueves, 18 de julio de 2019

La Mendiga Reina

La imagen puede contener: una o varias personas y personas sentadas
Rembrandt: Mujer anciana leyendo un libro, h. 1628
«¡Chistes de amor, chistes de amor!», cantaba en cualquier cola. Tú, como yo, la viste. Y aún la escuchas ahora.
...

miércoles, 10 de julio de 2019

El Anciano*

La imagen puede contener: una persona, sombrero
Rembrandt: Autorretrato dibujando junto a una ventana, 1648. Aguafuerte.
Lo sabe y lo predica sin concesión: ¿Drogas? ¿Pero no es la vejez ya un colocón?
...

 (* Homenaje a Fernando Savater, a quien le oí la frase).

martes, 7 de mayo de 2019

Extras

La imagen puede contener: una o varias personas y noche
Rembrandt: La ronda de noche, 1640-1642. Rijksmuseum, Ámsterdam.
—Está usted perdiendo facultades, Vizconde —le dice al cruzarse con él en el cambio de guardia—. Ya casi cualquier frase le sirve para armar una historia.
—Bah, sólo hago méritos para ver si se fijan en mí los de Juego de Trolas y me contratan.
—A ver qué ocurre cuando acabe esta sesión, que se me está haciendo un poco pestosilla.
—Un truño más bien.
—¡Ya te digo!
Y siguen.
...

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Trueques

Rembrandt: Filósofo meditando (detalle), 1633. Louvre, París.
A veces tenía que ir a buscar las palabras a la carbonera y no era raro que se encontrara allí con el niño muerto que, al verlo, fingía que se alegraba y hasta ensaya una sonrisa, aunque él sabía que era sólo un truco para que no le dijera a nadie que lo había visto, y a cambio le daba la palabra “cúpula” o la palabra “mohíno”, que extraía relucientes, como nuevas, del saco de la harina o de entre el montón de leña recién cortada.
...

miércoles, 9 de mayo de 2018

Testigos (iii)

La imagen puede contener: una persona
Rembrandt: Autorretrato, 1669. Mauritshuis, La Haya.
«Rebmember, rebmember», oí que me decía en su pastoso inglés y sin dejar de mirarme. Sólo fui capaz de farfullar: «Al acecho chécala».
...