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sábado, 28 de febrero de 2026

La fiera asaeteada en la floresta


 ERAN estos en verdad tiempos adversos… [...]

No hay viento más atroz que este remoto turbión que asola con su cresta dura hasta el pensar más claro y el ignoto… [...] Pudiera más bien ser su noche apuesta que se dibuja inmensa si aún posible alguna suerte sostuviera a bordo.
(LGdlTT, IX: Doble soneto caligráfico)

martes, 20 de enero de 2026

Soylent Green

Fotograma de Soylent Green.

 

CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE

Y así seguimos por los corredores
que van de un día a otro como lianas
que unieran el vaivén de las mañanas
igual que olas del mar. Y entre fervores

 

y súbitos ataques de la sombra,
que a veces nos socava, traicionera,
buscamos en los claros la quimera
de darle recorrido a lo que nombra

 

lo que no tiene nombre, dentro y fuera.
Latidos de la sangre entre las flores
que, a pesar del invierno y las tempranas

 

acechanzas del mal, son los amores
que más nos hacen gracia, a su manera,
mientras se acercan las nubes lejanas.

 

(Recordando un «soneto enmascarado», ya sin antifaces).

lunes, 14 de julio de 2025

Balance, balancê,

 BALANCE

Oh balancê, balancê
quero dançar com você…

Andamos a la greña sin saberlo
con el plural ambiguo como excusa:
la realidad es esa muy confusa
mezcla del ser y del no ser.
Al verlo,
así, de frente, sin el estraperlo
de la imaginación, se vuelve obtusa
la cosa en sí, reducto de la ilusa
razón vital cuya coartada es serlo
—vital, ya digo— a costa de la ignota
pulsión de paraíso que nos lleva
muy por encima de lo que podemos
de verdad ser.
El alma y su derrota
—que es sólo un rumbo— en pos van de una nueva
luz que nos libre de lo que sabemos.
(«Hojas sueltas del lunes», 72; “(nuevos) Pulsos de luz).



 

miércoles, 15 de enero de 2025

Rosa de tinta


رتفع ذلك الحبر ياقوتته في منتصف ال
الصفحة
Y contra la Distancia y el Olvido,
que a veces son una y la misma cosa,
brilla aquí la silueta de una rosa.
No hay nada más : el simple recorrido
de las palabras frente a los espejos
dibuja el horizonte. Y a lo lejos,
fundida con su imagen irisada
y casi ya invisible en la corriente,
la flor apenas dura e intermitente-
mente se abre. Con esa luz usada
de las cosas perdidas, viene al frente
y se incendia en tus ojos : rosa alada
que brota de su ser para la nada
y se viste de tinta eternamente.

lunes, 13 de enero de 2025

Órfico


鮮海店
ÓRFICO
Dime si al borde de mi mano crece
un campo nuevo de sembradas sombras,
descifra con tus huesos dinosaurios
las capas insondables de mi alma.
Alértame cuando en la noche llegue
el estruendo del dios vulcanizado
y el barro negro vuelva por sus fueros,
ajeno a las promesas del Edén.
Y sube hasta mi boca crepitante,
como el venablo de un acero cierto,
el arma que se forja en mis entrañas.
Responde a mi plegaria, no me dejes
con el fuego en la punta de la lengua
y el corazón repleto de aves turbias.
(06.11.24)

domingo, 1 de diciembre de 2024

Caja De Citas: Jim West

(CajaDeCitas, 10). ¿Se acuerdan de Jim West? ¡No me digan que ya no se acuerdan de Jim West! Yo casi ni me acuerdo de Jim West. Pero aún me acuerdo. Pensando, pensando, en su pesquisa me vino, oportuno, acaso serendípico, este ¿zapateado? Un día fue improvisación de albricias. Hoy es materia que salvar acaso del olvido. Vaya.

****
«Que me place», dijo el Caballero de la Triste Figura, tal vez fuera de sí e inaugurando ese lugar común que no frecuentan tantos.
****
(Esperando noticias de Jim West)
De la forma en el fondo
por mi mano plantado tengo un hueco:
será por el que llegan a mi vida,
cual vilanos huidos de un agujero negro,
retazos de una luz inexistente
salvo en la geografía de los sueños.
Y ya que viene o vuelve
—dulce señora del harapo honesto—
la leve suavidad de las palabras
a concordarse en su estremecimiento,
diré, por si me escucha quien escucha
porque no puede ni dejar de hacerlo,
«que me place», ya digo, «y de este gozo
no ha de sacarme pozo
alguno
ni muerto».
(Solo para tus ojos)


 


miércoles, 13 de noviembre de 2024

«Mientras por competir con tu caballo»

También a La Prospe llegó, fresco, feliz y bien aparejado, el caballo gongorino urdido por César Rodríguez de Sepúlveda y llevado al hipódromo con el concurso gentil de Paco Caro y la escuadra de Mahalta. Una noticia errátil y ‘erratil’ a la que el genio plurinacional del maestro Poitevin vino a dar recorrido peninsular fue congregando muy diversas voces y galopadas, y al final el corro se armó y aquí fue Troya (cosa también de un caballo). Cuando llegó mi turno, temprano, quise que en la rueda de la improvisación, además del pie (o pezuña) del primer verso, se incluyera en el segundo el verso último del galope anterior, lo cual le hubiera dado a la rueda rueda un plus de juego colectivo. Pero es bien sabido que estas tecnologías tan urgentes también son harto confusas, y al final cada uno hizo de su capa un sayo, o de su pollino un bayo, y así nos vestimos todos. El resultado es magnífico. Y, sobre todo, divertido. Seguro que dará pie para alguna cuchipanda. Y para otros envites, a poco que algo se nos ponga a… tirios y (otra vez) troyanos.
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César Rodríguez de Sepúlveda, Antonio Del Camino Gil y 26 personas más

 

domingo, 20 de octubre de 2024

Otro Casino

                                                                         (Sonetillo desenmascarado)

Asistimos asombrados
a los fastos imperiales.
La tormenta de caudales
lo arrasaba todo. Dados
cargados de dudas
corrían por los tapetes.
Y los negros cubiletes
movíanse raudos. Mudas
de serpientes por las mesas
con viejos venenos, fichas
de las apuestas y un verte-
dero de iras, entre espesas
nubes de humo. Las desdichas
de almas sin suerte. Y la muerte.