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martes, 8 de noviembre de 2022

LA CONJURA DE LOS PECIOS

Joseph Mallord William Turner: Snow Storm-Steam-Boat off a Harbour’s Mouth,
hacia 1842. Tate, Londres.

Y uno tras otro y tras otro, volvían a enredársenos en los pies los restos de todos los naufragios.

(LUN, 570 ~ «Clásicos profanados»)

jueves, 7 de abril de 2022

DADO DE PENA PÚNICA

J.M.W. Turner: Dido building Carthage, 1815. National Gallery, Londres.


Cartago se parece a mi tristeza.
Se parece tristeza a mi Cartago.
Parece se a Cartago mi tristeza.
A tristeza se parece mi Cartago.
Mi Cartago a tristeza se parece.
Tristeza se parece mi a Cartago.
[J. E. Cirlot]
(LUN, 783 ~ Dados)

viernes, 26 de junio de 2020

Fantasmas (último)

La imagen puede contener: exterior
J. M. W. Turner: Ovidio desterrado de Roma, 1838
El último fantasma de la serie, quizás porque pensó que ya no iba a ser invocado, se extravió en su errancia y, finalmente, entró en mi casa y se quedó adormilado en un rincón. Cuando me desperté en medio de una pesadilla y fui a la cocina a por un vaso de agua, me tropecé con él. Creo que se aterrorizó más que yo y salió huyendo. Abrid bien los ojos si camináis a oscuras, pues es tan despistado que no me extrañaría nada que se os cruzara en cualquier momento. Y os juro que es horrible.
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jueves, 5 de diciembre de 2019

Palabras en la arena

La imagen puede contener: exterior y agua
J. M. W. Turner: Amanecer después del naufragio, 1841. Courtauld Institute of Art, Londres.
«La noche se mueve alrededor del mundo mientras los corazones solitarios buscan entre la bruma una chispa capaz de encenderles los ojos», podía leerse aún sobre la arena cada vez que el Faro barría la playa con su lanza de luz.
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domingo, 2 de diciembre de 2018

La b de barco

J. M. William Turner: «El Temerario» remolcado a dique seco, 1839. National Gallery, Londres.
Nos vimos por última vez en el puerto cuando el sol ya había empezado a... Pero jamás estuve en ese puerto. De hecho, nunca lo vi. ¿De dónde nace entonces esa sugestión? ¿En qué nido se incuban los sueños? ¿Quién confiere a las palabras la capacidad de crear el mundo? Lo único seguro era que el sol ya había empezado su viaje de retorno.
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