(En voz alta). La paulatina y ya definitiva (salvo milagro o extraño bucle) pérdida de la prensa en papel es un hecho de una importancia sociocultural cuyo impacto creo que aún no se ha valorado en su verdadera importancia. No es sólo que se haya perdido una forma más consciente y reflexiva de acceder a la información, sino que se ha desdibujado hasta extremos no fácilmente cuantificables el papel del periodista como mediador fiable y contrastable, al tiempo que se ha volatilizado, por exceso de basura, el marco común de referencia que suponían los periódicos impresos, una función que difícilmente pueden desempeñar hoy, aunque sean en parte las mismas cabeceras, los contenidos líquidos y las caóticas siembras de novedades de los digitales. Montano se remonta aquí al año 1982: una fecha tan anterior aún a la eclosión de Internet —y, más todavía: a la proliferación imparable del móvil— que bien puede considerase pura prehistoria… de la posthistoria de batiburrillo y calamidades que estamos viviendo. Aunque me parece que a esa reflexión no se asoma el ponente. Sospecho que por exceso de nostalgia, ese dolor.
martes, 30 de agosto de 2022
jueves, 8 de julio de 2021
Dos veces el Mont Ventoux
(En voz alta). Me pilló ayer la doble ascensión al Mont Ventoux en mi propio viaje y apenas pude prestar atención a la batalla, salvo en los kilometros finales. Como la televisión ahora está desubicada (o es ubicua), pude recuperar después los momentos más interesantes y calibrar las promesas, finalmente no del todo cumplidas, de lucha titánica en la pelada cumbre; aunque nada que ver con la visión en directo. Este artículo de José Antonio Montano, cuya pasión por el ciclismo es para mí una de sus "gracias", pasa revista a algunos lugares comunes de un lugar irrepetible y ordena bien algunas lecturas —entre ellas, un libro viajero recién aparecido de Vicente Valero— sobre una de las cimas que todos los amantes del Tour tenemos muy viva en la memoria.
Tadej Pogačar, favorito para repetir triunfo en el Tour 21
Foto: Anne-Christine Poujulat /AFP.
lunes, 1 de junio de 2020
Pasión lectora
| Agatha Christie al pie de la máquina, en una fotografía de 1946. |
El artículo me ha atraído también de forma especial por alguna coincidencia de fondo: sin llegar a sentir la pasión que él describe y, desde luego, sin haber leído todas sus novelas (tal vez me quedé en media docena), la reina de la novela policiaca fue también para mí, y a edad parecida, la primera gran experiencia lectora. La fascinación ante el argumento, el poder de la intriga, la sucesión encadenada de azares que acababan encajando... todo eso que Montano explica con tanta precisión fue el desencadenante de una afición que derivaría en adicción y sin duda en el mayor regalo que haya recibido nunca.
En mi caso fue la originalísima El asesinato de Roger Ackroyd con su peculiar “punto de vista” (no lo desvelaré), la que puso en marcha una rueda de atracciones y afectos que tenía algo de noria emocional a la que sin cesar deseaba estar subido. Recuerdo bien el húmedo y algo siniestro lugar donde conseguía mi botín (una muy modesta biblioteca pública situada en dos o tres habitaciones de un viejo caserón de mi ciudad) y tengo muy presente también el salto cualitativo que esa experiencia supuso respecto a los tebeos y otras lecturas —las “vidas ejemplares“, por ejemplo: tebeos al fin—. Un gran artículo, en suma, desencadenador de sintonías. No se lo pierdan.
domingo, 12 de agosto de 2018
Volver a Poe

