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jueves, 31 de marzo de 2016

La música de las esferas

La asociación entre música y astronomía se comprende bien con sólo levantar los ojos hacia el cielo en una noche estrellada. O, también, considerando la figura de algunos personajes de la historia como William Herschel, compositor y astrónomo, al que se debe, entre otros hallazgos, el descubrimiento del planeta Urano y de algunos cuerpos celestes tan prodigiosos como la Nebulosa del Velo. A media tarde, un tuit de la revista Muy Interesante ha llenado de belleza mi espacio de trabajo y las pantallas de la Posada. Enseguida he pensado qué interesante podría ser, también, ver estas imágenes acompasadas con la música de Herschel. Como suele ocurrir desde que Internet conforma el mundo, no tardé en comprobar que ya alguien lo había pensado antes. Aquí queda constancia de ello. Con un infinito agradecimiento por tanta belleza.




jueves, 5 de abril de 2012

Clara luz de abril


Un jueves santo, otro 5 de abril, una mañana que acaba de empezar.

Muchas razones para comprender que la vida es una búsqueda permanente de equilibrio.
Que las cosas no siempre son lo que parecen.
Que los mejores paisajes no se ven desde las posturas más cómodas.
Que hay que saber seguir la propia senda pero sin perder de vista a los demás.
Que quienes de verdad importan siempre están ahí.

La vida es realmente tan hermosa que merece un constante ejercicio de confianza.




Las imágenes de la postal son de Segundo de Chomón, pionero del cine español.

sábado, 1 de agosto de 2009

Cine de medianoche


Cada vez me gusta más el cine. «En el cine», como decía la sugerencia publicitaria ideada para combatir el creciente éxodo de espectadores de las salas. Pero también a través de ese invento genial que es el deuvedé, a cuyo reclamo se multiplican las ediciones especiales de películas, con todo tipo de apéndices y subrayados. Los deuvedés han venido a confirmar que, si el séptimo arte ha sido muchas veces una variante de la literatura (también hay un camino de vuelta), la semejanza llega ahora al extremo de hacer del soporte fílmico un pariente cercano del libro impreso.

Y es que la posibilidad de pasar las páginas de una película como si fueran las secuencias de un libro, de volver a leer lo ya visto para atrapar un detalle sugerente o para recrearse en una conjunción de música e imágenes particularmente feliz –por no hablar de la opción de tener al director en el salón comentándonos su obra– son delicias técnicas que acentúan los rasgos interactivos del cine hasta acercarlo a la absoluta versatilidad de los volúmenes impresos, sin duda la tecnología cultural más perfecta y manejable de la historia.

Hace poco descubrí que en el semisótano de la Posada existía una pequeña sala de proyección online. Allí estaba, olvidaba al fondo de un pasillo, con su cabina de proyección minúscula y todos sus artilugios a punto, si bien un poco cubiertos de polvo. He creído oportuno rescatar el lugar y, tras adecentarlo convenientemente, ponerlo a disposición de huéspedes y visitantes. Así que aquí va la primera minisesión continúa de Cine de medianoche (¡ay aquellas sesiones de cine de verano!) compuesta por dos piezas que considero notables.

Aprovechando que, mecidos por los nostálgicos cabezazos de Jesús Hermida, acabamos de conmemorar el 40º aniversario de la llegada del hombre a la Luna, me ha parecido oportuno dedicar esta sesión inaugural al género de la ciencia ficción.

La primera peli se titula El ataque de los robots de Nebulosa-5 (2008). Es un corto sorprendente y multipremiado de Chema García-Ibarra, uno de los valores emergentes del novísimo cine español. La voz en off que narra la historia, muy cercana a la de algunos personajes de la factoría manchega de «Muchachada Nui», posee tal amplitud de registros dramáticos que por sí sola es capaz de sostener un relato de apariencia cómica... pero intensamente trágico.



La segunda de la sesión tiene que ver con un auténtico clásico, probablemente la película que más veces he visto: 2001, una odisea del espacio (1968), una de las obras maestras de Stanley Kubrick y madre de todas las sagas e inventos galácticos, incluida la propia Estación Espacial Internacional, que no parece más que una réplica de las soberbias maquetas creadas para el filme. Lo que aquí se proyecta, claro está, no es la propia película sino un interesante resumen comentado, Kubrick2001, la odisea del espacio explicada, un documental de cariz divulgativo muy bien realizado y con pistas útiles para disfrutar más la todavía viva y polémica obra.

Confío en que la sesión sea de vuestro agrado.


Imagen superior tomada de First Impression Theme Theatres.

martes, 14 de julio de 2009

Calor metálico

No soy amante del heavy metal, pero me gusta Metallica. (Bueno, también siento ahora cierta extraña añoranza por Leño, a los que sólo vi una vez... hace ya tanto). No me hubiera importado estar ayer en el Palacio de los Deportes, en Madrid, difrutando de una estética que conjuga los estertores de los videjuegos más siniestros con el olor sólido de nuestra época hiperpetrolífera. Y que contiene signos visibles de un romanticismo salvaje y de pureza apocalíptica. Estruendo limpio. En lo puramente personal, el heavy tiene para mí un nombre mítico y amigo, el de Juan Pablo Ordúñez, un personaje clave de la radio-rockera española, universalmente conocido como El Pirata. Este vídeo caluroso lo enciendo en su honor... ¡y a la memoria de los viejos nuevos tiempos!