domingo, 2 de agosto de 2026

Campanadas de muerte

(CajaDeCitas, 129). «Suenan las campanas en las iglesias de Ceuta la tarde del sábado, como si todo estuviera en orden y Santa María de África fuera ajena a la crisis que por tres días ha abierto un enorme agujero en las murallas de la ciudad. Ya pasó lo más difícil, ahora queda lo más triste. La morgue en el antiguo Hospital Militar se va llenando de cadáveres envueltos en sudarios blancos, a la espera de las autopsias e identificaciones. Algunos serán musulmanes, otros cristianos, muchos adolescentes y otros jóvenes que enterraron su sueño en el mar. Las campañas de alerta que tañía sin descanso los días pasados el presidente ceutí serán pronto de duelo».

CARMEN MORÁN BREÑA (final de su crónica desde Ceuta para “El país”, domingo 2 de agosto de 2026, pp. 14-15).

Rememoraciones

Página de Terra sigillata, de Serrano & Ramos. 

Pues ya me dirán o diréis o insinuaréis o farfullarán... a qué viene tanta extrañeza y esas alteraciones, si ya todo estaba bien clarito en los sermones campanudos del Padre Isla. Aquí un ejemplo. El que sepa entender, comprensible

jueves, 30 de julio de 2026

Adiós a Glen Hansard


De forma extraña, aunque cada vez menos inusual en los tiempos que corren (vuelan), me enteré de la muerte del músico irlandés Glen Hansard en un accidente de moto a las afueras de Dublín. Fue por un enlace del Instagram de mi amigo Álvaro Núñez que me saltó como Reel en Facebook (no sé si la especificación del recorrido mediático es exacta: no soy usuario de Instagram, aunque alguien me ha creado ahí una cuenta) y que lo mostraba, como abajo puede verse, interpretando magníficamente Fairytale of de New York, con Lisa O'Neill y la banda The Pogues en el funeral de Shane McGowan. Demasiadas muertes en un solo enlace. Sólo que tardé en caer en la cuenta del porqué del homenaje. Y mientras me entristecía, también pensaba que las cosas de la comunicación están cambiando mucho. No he sido un gran seguidor de la carrera de este músico, pero sí podría dedicar días enteros a escuchar en bucle piezas de música irlandesa (alguna vez lo he hecho), y este tema, y en general buena parte de la obra de Hansard, sin duda formarían parte de esa banda sonora. Descanse en paz. Su música no morirá.



       

miércoles, 29 de julio de 2026

La danza de los esqueletos


(CajaDeCitas, 128). Los pequeños grandes placeres o la fascinación de lo que nos conquista a primera vista. Esta película de la prehistoria del cine de animación, y a la que más de uno (yo mismo) le podría poner como banda sonora alguna vieja canción de ebriedad compartida casi en tiempos infantiles, es una joya. Quizás ya la conozcan. Si no, disfrútenla. Pura gracia. Puro ingenio. Ritmo puro.

Chainkus




Viene de lejos
y se posa en el cuadro:
luna de agosto.

Qué me dirías:
por occidente el sol,
largo crepúsculo.

De vez en cuando
sobre el estanque flotan
sombras doncellas.

Cruza el caballo,
se escucha la cascada:
acá y allá.


*Chainkus: serie de haikus encadenados con imágenes clásicas del género y textos dados que se combinan merced a un seguro azar sobre el biombo.
Ver menos

martes, 28 de julio de 2026

Letras del fuego


Ángel Malanda, peón forestal en ELIF A3
El Barco de Ávila.
 eldiario.es Foto Cedida
(CajaDeCitas, 127). Seguramente ya tenga antecedentes y, por otro lado, no sería difícil vincularla con episodios de aquí o allá. Pero creo que merece la pena prestar atención a la literatura —sí, literatura, aunque comparezca en formato periodístico— que está surgiendo desde el corazón mismo de estos terribles incendios de no sé qué generación, y que, entre otras conclusiones posibles, nos permiten acercarnos —como siempre ha hecho la mejor literatura— al corazón de las tinieblas; al mismo infierno también en este caso. Este artículo del diario.es da pistas valiosas y acabo de leer en El país otro reportaje, construido por una periodista pero escrito en primera persona a partir de las declaraciones de un bombero, que me ha puesto escarpias en los pelos. Sigan las marcas. Habrá más. Las palabras, por fortuna, no descansan. Y estas surgen iluminadas por el fuego contra el que luchan quienes las pronuncian. Voy tras ellas.

martes, 21 de julio de 2026

Sobre la Caminata de Creta

Releyendo la Odisea, en la versión rítmica del profesor Pabón para Gredos, caigo en este pasaje del Canto III (284-299), tan pertinente con lo mencionado en la Caminata a la que se refuere esta ilustraciòn de Javier Serrano. Quede constancia.

«Detenido y cediendo en sus prisas, quedó Menelao
por dar tierra al amigo y hacerle los fúnebres dones;
mas, después que, volviendo a partir con las cóncavas naves,
se acercó por las aguas vinosas al pie de Malea
con su abrupto peñón, quiso Zeus de voz poderosa
desgraciarle el camino y, al soplo de vientos aullantes,
levantó por el mar gruesas olas como altas montañas.
Dividida la flota, unas naves vinieron a Creta,
en la costa del pueblo cidón, la que baña el Jardano.
Sale allí contra el mar neblinoso una peña escarpada
y desnuda, al confín de Gortina, tremendo oleaje
lleva el noto a su flanco, del lado de Festo,
y una roca pequeña contiene el furor de las olas.
Allá fueron a dar unos barcos, lograron sus hombres
a la muerte escapar, mas las olas quebraron sus naves
en las rocas y escollos. […]».