viernes, 4 de noviembre de 2022

LA PARTIDA

Balthus: La partida de naipes»,1948-1950. 
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.

La experiencia venía a ser cada vez más como una de aquellas interminables partidas de cartas de colegio mayor o de verano en la aldea o de tarde sesteante en la furrielería de la Escuadrilla de Instrucción. Un rito social de cercanía y buenas palabras, muchos gestos cómplices, algún atisbo de enfado…, a veces —aunque cómo saberlo— también descuido o distracción; quizás algún disimulo, pero nunca indiferencia. La cita era diaria y el esfuerzo sostenido.

Como la timba se organiza con retornos recurrentes y pertinaces —se diría el eco de un eco sin cesar reflejándose a sí mismo—, la experiencia lúdica llega a adquirir un grosor temporal de varias capas e incluso una densidad de efecto túnel que, muy a menudo —y ahí hay un fenómeno de verdad inquietante—, hace coincidir las mismas posturas y parecidas apuestas en días iguales y hasta en horas acotadas del transcurso cíclico del tiempo y la costumbre, de modo que el síndrome del espejo con que al parecer se ven obligados a lidiar los ludópatas de cualquier variedad emocional ritualizada está bien presente aquí, e incluso se diría que es el que determina, en no pocos casos y en frases que parecen brotar de sí mismas, el reparto de cartas, la elección de sujetos u oquedades —suele girar el mundo en forma de desdentada ruleta— y sobre todo las fantasmagorías expresivas, tan radicalmente libres que no parece formar parte de su naturaleza el hecho de someterse a la condena de la fácil comprensión, «aunque alma, lo que se dice alma», sostienen ellas o sus voces, «sí tenemos».
Y así, sobre poco más o menos, iba todo. Y va. Como lo cuenta. Aunque no negará que un día sí y otro depende, lo que de verdad le pide el cuerpo al pastor de este rebaño de fantasmas dóciles es emprender de una buena vez la partida. En su más inmediato y drástico sentido. Pero o sin embargo… «Hagan juego, señoras, señores. Qué placer saberlos —y sentirlos— sentados a la mesa. O, mucho mejor: en el corro alrededor del fuego», dice.
(LUN, 574 ~ «De la vida misma»)

jueves, 3 de noviembre de 2022

EL CANTO HILADO (18)

El Orient-Express contado por Mauricio Wiesenthal.

¿Me creeríais si os digo que Mi hermano Jeremías, con su poema dramático en nueve cuadros, viajó en el Orient-Express, el tren de Europa? Ahora bien, si quieres saber si Tuyo es el mañana, tendrás que conocer por boca de Marcia de Vermont el Cuento de invierno de las grandes Coníferas.

(LUN, 575 ~«Desde el Acantilado/ebook», 178-183)

miércoles, 2 de noviembre de 2022

LA PROCRASTINACIÓN NUNCA VIENE SOLA

Paul Cézanne: Hombre sentado, 1905-1906.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid. (No Expuesta).

No se la dejes hacer para Dios hoy dé a quien se la puedas lo que San Pedro bendiga mañana.

(LUN, 576 ~ «Nuevas intropías»)

martes, 1 de noviembre de 2022

BAJO LAS BANDERAS DEL VOLCÁN

Diego Rivera: fragmento del mural
Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, 1947.
Museo Mural Diego Rivera, Ciudad de México.

Vamos, Geoffrey, mameluco, chingado peneque, no te entretengas más y vente a la rueda, que ya están aquí Domiciano y el Coronelito de la Gándara y aún nos queda un buen trecho hasta el palacio y hemos de llegar a tiempo de echarle, chac, chac, una ranita a don Santos, antes de proceder a desmenuzarlo a conciencia y repartir sus restos, carne de papel como nosotros, por lo cuatro punto cardinales. Y el de fuga.

(LUN, 577 ~ «Clásicos profanados»)

sábado, 29 de octubre de 2022

ELLA OBSERVA EN SILENCIO,,,

Johannes Vermeer: La joven de la perla (“Het meisje met de parel”)
o «Muchacha con turbante», 1665-1667. Museo Mauristhuis, La Haya.
ELLA OBSERVA EN SILENCIO AUNQUE SUS OJOS DELATAN QUE EN SU MENTE SE ESTÁ FRAGUANDO UN REPROCHE QUE CASI PUEDE LEERSE EN SUS LABIOS…

Laten we eens kijken hoe de hoofden draaien!
(LUN, 580 ~ «Imágenes que dan pie»)

viernes, 28 de octubre de 2022

(28-O-82): LA ELIPSIS

La ventana del Palace en la noche del 28 de octubre de 1982,
tras el triunfo electoral del PSOE. Foto de César Lucas/El País (detalle).
Hace cuarenta años. Uno tras otro.
(LUN, 581 ~ «Fotos que dan pie»)

jueves, 27 de octubre de 2022

TOPÓNIMOS Y TIPOS


«Fantasmas en el mar». De autor no identificado.

La Hita, Los Narejos, Las Palmeras.

El Espejo, Manzanares,

Carrión, La Concha.

Unos 5 km.

Hoy bajan los nombres (gracias al ángel que acompaña a Tobias) y puedo contemplar la venida del mar a mis adentros.
Marea en forma de última novela. Sueños enredados en los pies como algas. Este ritmo. El relato. La percusión del fondo.
Debe de ser que ya nos ronda —dulzón, vidrioso, esférico— el fantasma relojero de Jalogüín.
(LUN, 582)