
No sé la razón, pero cada vez que se muere un grande del humor de los que me acompañan desde niño (a veces pegajosos y hasta latosos como una piel no deseada), tengo la sensación de que se ha producido un desahucio en 13, Rue del Percebe.
Ayer le tocó el turno a Antonio Ozores, en cuyos ojos siempre me ha parecido ver un cansancio infinito, desmentido al momento por la prodigiosa verborrea y un surrealismo ibérico de larga tradición.
La saga de los Ozores viene de lejos y sigue, tan poblada ya... que incluso, como por azar, formula el viejo dilema en nombre propio y con camino de ida y vuelta.
Imagen de Antonio Ozores tomada del blog Lady Filstrut.
En Youtube he encontrado este conocido pasaje de La venganza de Don Mendo. Ripios inolvidables.