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viernes, 11 de noviembre de 2022

Guaritmos (sextina en la escuela)

 Hoy, además del día de las librerías, a propuesta de un feliz rescate de Antonio Del Camino Gil y siguiendo la excelente contradanza de Alejandro González Terriza, se ha quedado una buena tarde para celebrar por estos pagos el Día de esa estrofa exigente, seria, incluso grave (pero también lúdica, donde las haya), que es la Sextina. Sin pensármelo mucho, pero decididamente y desechando lógicos temores de impericia, me sumo al lío con este juguetón ejemplar recién sacado del fondo del horno… donde estaba a punto de achicharrarse. ¡Va por lo viejos tiempos, mis cuates!

Guaritmos
(sextina nonsense y en la escuela)
(Hay que leer los números con todas sus letras)

 

El orden siempre empieza en lo que es 1
y luego busca al otro, que es su 2
y en ese espejo aprende del es3
de aquel dios de la infancia, cuando 4
verdades vio escolares con sus 5
sentidos bien abiertos, tal vez 6….

 

«El equilibrio, niños, aunque o6
ignorarlo, es más cierto que ning1
de los demás sentidos, que los 5
no son nada sin él. Ahora, a las 2
iremos a comer. Luego, a las 4,
evitaremos todos los desas3…»

 

(Sigue el maestro:)  «Y ahora ya, pillas3
y avecillas de nido, con los 5
dedos de cada mano —al tres por 4
de compás— ved que vive, en cada 1
de vosotros, un solo ser ser de 2
caras o más: quizás lo divi6.

 

Y si no, confiad. Si de un ro5-
-géis las bridas y luego, a la de 3,
os vais a cabalgar, sed biempensa2
y poned atención a si to6
en demasía porque a más de 1
le ha llegado la hora andando a 4

 

patas y, a más a más: la ubi4-
-toncilla suele ir hasta las 5
de la tarde mortal sin que ning1
pueda hacer nada contra ella: “3
heridas, madre, en el albero y 6
flores de hielo en ojos vulnera2”».

 

Habló loco el maestro y luego 2
alumnos de la fila que, con 4
de tres en fondo, iba hacia las 6-
-cientas veces ya de estar sin 5
—o sea: a dos velas— vieron que aquel 3
era en verdad tridente de Nept1.

 

Y esto fue lo que, 1 a uno, 2
de los 3 o tal vez incluso 4
niños vieron en 5 de las 6…



 

lunes, 25 de enero de 2021

Variaciones civiles (sobre el tema de España)

 

(... sobre el tema de España,
en la estela de JGB y en esta hora)
¿Y a qué España llamarle madre nuestra
con todos los demonios que la pisan,
no tanto hoy la pobreza como el tedio
y sobre todo el tedio que es pobreza
de corazón, cansancio ya sin hambre,
pura histeria sin solución posible?
Que si hay alguna solución posible
es seguro que no será la nuestra,
perdidas como están la sed y el hambre
de saberse: que el suelo donde pisan
nuestras almas lo cubre la pobreza
de quien ha sucumbido frente al tedio.
Porque para librarnos de ese tedio
que agosta el corazón sólo es posible
robarle su vergüenza a la pobreza
de tanto palpitar mudo y que nuestra
soledad y el barullo con que pisan
los espectros insomnes mueran de hambre.
Es más que un juego: sólo quien del hambre
probó su garra y quien mamó del tedio
la leche seca sabe que nos pisan
sombras inmensas siempre y es posible
que no haya más naturaleza nuestra
que la muerte con toda su pobreza.
Traspasado el umbral de esa pobreza
entramos en la casa que es más nuestra,
aunque sea también casa del hambre
sembrada por las huestes del gran tedio
que nos asuela sin que sea posible
escapar de las bestias que nos pisan
con sus recias pezuñas. Y nos pisan
no sólo en el dolor de la pobreza:
mas allá del cansancio y la imPosible
manera de ponerle fin al hambre
de sentido y de pan, mientras el tedio
convierte en casa suya ya la aún nuestra.
Mirad alrededor: las sombras pisan
los rincones y el tedio y la pobreza
son heraldos del hambre: el mal posible.

lunes, 31 de agosto de 2020

Iris (sextina)



Tiene la luz en su interior un rojo
cerco que esconde la esperanza verde
de que sea verdad el cielo azul
sobre campos cubiertos de amarillo
cuando el día y su sol dan en el blanco
antes de que la noche cierre en negro.
Flota sobre las cosas un sol negro
tan ardiente que es como un ascua al rojo
vivo y de él brota denso un humo blanco
o alta columna alzada por la verde
cúpula de la selva y su amarillo
tinglado de lianas y aire azul.
Y no lejos también el mar azul
galopa a lomos de un caballo negro
y rompe con su espuma el amarillo
fulgor del sol que, hacia su reino rojo,
tras la cumbre, dispara un rayo verde
como una flecha en busca de su blanco.
Blanco por dentro y por defuera blanco
es el tiempo de espera de lo azul
que se desliza oscuro al casi negro
mientras la savia es un latido verde
que pinta en sus mejillas ese rojo
rubor que a veces viste el amarillo.
La mies es mucha y mucho el amarillo
disperso entre los surcos bajo el blanco
ribete de una nube que del rojo
horizonte se cuelga. No hay ya azul
suficiente en tus ojos pues lo negro
de la sombra sin sueño aún está verde.
Los años no perdonan y hay un verde
viejo limón amargo y amarillo
naufragado en el fondo de tu negro
corazón, que tú sientes aún tan blanco,
como el alma de la doncella azul
ante la que se inclina el ángel rojo.
Misterio del color: el rojo aún verde,
el vespertino azul tan amarillo
y la llave que el blanco le da al negro.

lunes, 3 de agosto de 2020

La Sextimana

 


(Sextina elemental festivamente
acróstica para vadear el mes de Agosto)
Desde el cerro engañoso de los lunes
Oteo el panorama y veo al martes,
Menos preciso aún, rendirse al miércoles,
Indiferente y leve, porque el jueves
Niega en vano ponerle freno al viernes,
Gran eje del reloj que muere en sábado.
O será que los días que son sábado
Distinguen sus oficios por los lunes
Ominosos y esperan de los viernes
Menos premura y que también los jueves
Inclinen su querencia hacia los martes,
No vayan a fundirse con los miércoles.
Graciosos como pocos son los miércoles,
Ocurrentes y raudos porque el sábado
Despoja de sus galas a los jueves
O les niega la suerte de los lunes
Manumitidos en los días martes,
Incluso cuando el trece cae en viernes.
No es posible olvidarse de los viernes
Grandiosos de una vida cuando el miércoles,
Oasis temporal, busca su sábado
Detrás de la indecencia de los martes
Obstinados en dar muerte a los lunes,
Mientras sueñan que se despiertan jueves.
Incierto el aguacero que en los jueves
No recuerda su nombre y va hacia el viernes
Goteando pisadas tan de lunes
O acaso, previsible como miércoles
De ritmo renqueante, o como un sábado
Oculto en el mortal rito del martes.
Muerte por agua es propio de los martes,
Impertérrito día que hasta el jueves
Niega ser lo que es y espera el sábado
Glorioso de su vida, cuando un viernes,
O una sombra crecida desde el miércoles,
Difumina su aurora y vuelve al lunes.
Oscuro avanza el lunes hacia el martes
Mientras vacila el miércoles, y el jueves,
INGObernable en viernes, muere en sábado.