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viernes, 29 de agosto de 2025

O Arco da Vella (contra los incendios)

Ojalá que sobre los pueblos y los montes arrasados, y sobre nuestros corazones entristecidos, no tarde en volver a brillar, como después de la tormenta, el arcoíris de la esperanza. En gallego este fascinante meteoro recibe el fabuloso nombre de "Arco da Vella". Entre los diversos poemas que se le han dedicado "na língoa nai", siempre he sentido una especial predilección por este del poeta pontevedrés Xerardo Álvarez Lineses (1871-1940). No dejen de disfrutarlo en voz alta.


O Arco da Vella
Dende o piñeiredo de Vilanoviña
o arco da vella ergueuse a beber:
tanta sede tiña
que fixo surrindo un vó de anduriña
e foi dun esguello nun río a caer.
Ó sentir da auga a caricia leda
espallouse en néboa pola tarde mol
i enchéndose dela colgou na robleda
seu pano de cores tinguido de sol.
O pasmo das xentes deulle preitesía:
xa o frescor da auga non lle apetecía
e como as gabanzas lle sentaban mal
voltou pouco a pouco, con gran señoría,
rubindo do río cara o piñeiral.



miércoles, 27 de octubre de 2021

ASUNTOS PROFUNDOS

(De la crónica del día con los Merluzos en acción)
—Buenas.
—Buenas.
—¿Cómo está?
—¡Pues anda que usted!
—¡Vaya! No lo imaginaba tan suspicioso.
—Bromeaba. Como el chiste.
—Ah, ya.
—Pero vaya palabro que se ha inventado.
—¿Quién, yo?
—Eso de suspicioso…
—¿Qué le pasa?
—Querrá decir suspicaz, ¿no?
—¡Bromeaba también!
—Ja, ja, somos incorregibles.
—Hay que andar listos.
—Y estar a la que salta.
—Oiga, usted…
—Diga: mis pabellones están abiertos.
—… usted es gallego, ¿verdad?
—No exactamente, pero para el caso...
—¿Qué caso?
—Ah, eso usted sabrá. Como pregunta…
—Era por lo de la jueza de…
—¿La de Marbella?
—Si, ya veo que está al tanto.
—Y tanto.
—Hay que ser muy bruto. O sea, bruta…
—¡Ya le digo!
—… para despreciar de eso modo a la Galicia profunda.
—Más que nada “inorancia”, falta de “concetos”…
—Jaja, ¡qué bromista!
—Menos mal que me capta la ironía.
—Se la capto y se las “cato”, amigo.
—¡Muy bueno, muy bueno!
—Sabe qué es lo más atinado que he oído sobre eso…
—Aún no, pero falta poco. ¡Ah que sí!
—¡Sí! Me lo dijo un primo. Gallego, claro.
—¿Y profundo?
—¡Ya le vale! Pero sí, de Esgos, en Ourense.
—Ah, Esgos, donde el mosteiro de Rocas y tal.
—¡Eco! Xa vexo que sabe.
—Conozco la zona. La Ribeira Sacra.
—¡Ahí mismo! Pues…
—¿Qué dijo su primo?
—A eso iba. Si no le importa, se lo diré en gallego.
—Claro: versión original.
—Unha xuiza sen xuizo.
—¡Bien visto!
—Bueno, él lo dijo en castrapo.
—¿Castrapo?
—Si, el gallego mixturado con castellano que aún se habla en muchos lugares de la Galicia fronteriza.
—Ah, ¿y cómo lo dijo?
—Unha xueza sin xuicio.
—Bueno, no hay tanta diferencia.
—Las lenguas, que viven y se contagian.
—Hay que procurar hablar bien.
—Y entenderse.
—Sí, eso es vital.
—Aún añadió algo más.
—¿Su primo?
—Sí, le dedicó otra frase.
—A la jueza marbellí.
—Ahí, ahí.
—Diga.
—«Esa muller debe ter auga nos miolos», dijo.
—Ahí me pilla…
—Viene a ser algo así como tener serrín en la mollera.
—Bien mirado, también.
—¿También qué?
—Que también bien visto.
—En qué quedamos; ¿bien mirado o bien visto?
—¡Oiga!
—Le estaba vacilando. No se me amohíne.
—No si ya.
—Tiene su gracia.
—Pues a mí lo que más me ha gustado…
—¡Diga, diga!
—Ha sido un grafiti que he visto en la calle, no lejos de aquí.
—¿Y?
—Esto: «Para Galicia Profunda la que estuvo durante cuarenta años en El Pardo».
—Bien tirado.
—Ya lo creo.
—Hace juego con aquello que antes se decía.
—Se refiere a lo de un fresco…
—… venido del Norte…
—(ambos) … se ha instalado en el centro del país.
—Buena retranca.
—Coña marinera.
—De aquellos polvos…
—¡Estos engendros!
—Pues no se hable más.
—Eso mismo.
—Buenas tardes
—Boas noites.
—¡Adiós!
—¡Condiós!
(LUN, 945 ~ «El retorno de los Merluzos»)

9 comentarios

martes, 1 de septiembre de 2020

Secretos de la tribu

 

(En voz alta). Segredos das terras altas de Quiroga. Asuntos de mucha raigambre. La difícil mirada hacia lo hondo. Interesante reportaje en El País.

martes, 22 de octubre de 2019

Otero Pedrayo


La comitiva fúnebre de Otero Pedrayo camino de la catedral de Ourense.

(Lecturas en voz alta). Cae uno, por esa causalidad derivativa que otros llaman azar, en esta página que me pone en primer plano la figura, supongo que ya casi del todo olvidada fuera de lo que fue su mundo, de don Ramón Otero Pedrayo, al que durante muchos años le correspondió el título de patriarca de las letras gallegas y del que a todos cuantos he oído (leído) hablar sobre él sólo refieren bondades y excelencias. En esta semblanza rememorativa del periodista Fernando Ramos hay detalles preciosos que parecen (son) perlas de un tiempo ido.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Tafenos da Gaurra


(Audiciones en voz alta). No por casualidad, el barallete, la jerga de los afiadores y otros viejos oficios caminantes de Nogueira de Ramuín y alrededores, me sale hoy al paso por aquí y allá, de modo que no tengo más remedio que hacerme eco. En el último disco de Luar Na Lubre, todo él dedicado a la Ribeira Sacra (2017), figuran estos «Tafenos da Gaurra», o «Diablos de la Noche», que sacan un gracioso partido de la lengua secreta y, con sonora alegría saltimbanqui, recrean algunas emociones nocturnas pegadas a la belleza de uno de los paraísos naturales del más acá. No sé si acaban de gustarme los “monos” que invaden el vídeo, pero tampoco están muy lejos de ciertas trapalladas que hacen del arte y de la vida un espacio travieso. Brote e barrosante! (O lo que es lo mismo: «¡Pan y música!»).

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Al ritmo de la Navidad



Que la Navidad sea alegre. 
Que el Nuevo año sea nuevo.
Que el agua no sea triste.
Que las guerras se paren.
Que haya días y noches.
Que se acaben los malos.
Que sepamos hacerlo.
Que no cese la risa.
Que amaine la tristeza.
Que la razón aprenda 
a oír al corazón.
Que viva la poesía.
Que se mueran los felos.
Qué sé yo cuántas cosas hay para desear...
mientras queden palabras 
que poder compartir.

Gracias por estar al otro lado. 
(Que, si bien se mira, es este.)
Y Feliz Navidad.

(Graciñas ó señor Xabier Díaz e as mozas percusionistas de Adufeiras de Salitre por esta «Cantiga da montaña», tan xeitosa e alegre. E tamén a Gutier Álvarez, polo violín e a Javier Álvarez, co seu acordeón.)

martes, 16 de junio de 2009

O Bloomsday


Dedalus en Compostela (La Coruña, 1994)

Evocación de James Joyce desde Galicia
En este martes 16 de junio tenía previsto escribir unas líneas sobre el Bloomsday, esa celebración que los dublineses dedican al itinerario que Leopold Bloom realiza en el Ulysses, la particular y revolucionaria lectura que James Joyce hizo de la Odisea (y de buena parte de los clichés de la cultura occidental). Pero al abrir el correo y entrar en el diario enlace que recibo de La Región de Ourense, me encuentro con este texto de Juan Tallón que me parece digno de ser repercutido a través de este tamtan tribal (o tantán, si se prefiere la jerga marinera) que es internet.
Hay que felicitar al autor por su minuciosa recopilación de pistas que, a modo de teselas, configuran un precioso mosaico repleto de motivos para festejar el Bloomsday. Por escribir desde donde escribe, Tallón trae también al primer plano A Esmorga, la singular novela auriense de Eduardo Blanco Amor que puede con justicia ser considerada una especie de Ulises gallego, y de cuya publicación (1959) se cumple este año el cincuentenario.
La comparecencia está además bien justificada pues no en vano fue el gallego el primer idioma peninsular al que se tradujeron amplios fragmentos de la gran obra joycena, en fecha tan temprana como 1926 (cuatro años después de la edición original). La hazaña fue obra de la sabia mano de Ramón Otero Pedrayo y vio la luz en la revista Nós.
El artículo de Tallón alude también al recorrido bohemio que cada mes de marzo se celebra en Madrid siguiendo los escenarios que Max Estrella recorre en Luces de Bohemia, un evocador homenaje a la memoria de Valle-Inclán, sin duda el más importante autor gallego del siglo xx, aunque su principal vehículo expresivo fuera el castellano, o por ser más preciso, esa lengua tan personal, rica y muchas veces inventada (“encontrada gracias a un poderoso instinto artístico”) que el autor de Tirano Banderas empleó en sus obras.
Con estas tres personalidades como telón de fondo, el artículo de La Región traza un sugerente itinerario por la narrativa del siglo xx y extrae conclusiones, acaso discutibles en este o aquel punto, pero logrando dibujar un panorama muy rico y bien trabado. Y es que la grandeza de muchas de las obras que Tallón concita en su artículo estriba en que, aparte de llevar a cabo una contracción temporal (el tiempo reducido a unas pocas horas), también operan una especie de concentración expresiva del espacio: todo el mundo es nuestro mundo; y más aún, una amplificación nada ilusoria de la conciencia: cualquier hombre o mujer es toda la humanidad (cifra de la multiforme identidad humana).
Trabajos periodísticos como éste pudiera parecer que estén fuera de la urgencia noticiosa del día (con tanta correa de transmisión presuntamente corrupta apretando por todas partes). Pero si bien se mira son la ineludible sustancia de lo que realmente está ocurriendo ahora en cualquier parte del mundo, es decir aquí mismo. Ulises sigue viviendo sus luces de bohemia en una peripecia humana, ebria y atropellada (esmorga puede traducirse como "parranda", "farra" o "francahela"), pero también lúcida, que nos contiene a todos. Valle, Joyce y Blanco Amor, reunidos en el lugar sin tiempo y en un tiempo que lo ocupa todo. Un motivo permanente de celebración (la de estar vivos). Y en la mejor compañía.