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sábado, 3 de diciembre de 2022

EL CANTO HILADO (el Centón)

Al volver a las andadas, sin dejar de mirar desde el Acantilado, pero ahora a vista de las aguas de cristal, no tuvo más remedio que comenzar por el Fin. Era sin duda un modo apropiado para acercarse a lo que fue El mundo de ayer y también a lo que pudiera encerrar La tormenta de nieve Sin destino que un tal Marcos Montes casi lograra transformar en un episodio de Esplendor y gloria de la Internacional Papanatas. No hay terceras personas, con excepción si acaso de Fouché, capaces de explicar La vida y las muertes de Ethel Jurado. Ni siquiera La tía Mame, buena conocedora de la etapa París-Brest y de Los milagros de la vida, logró descubrir el secreto de Amok y mucho menos ese verdadero ejemplo de La impaciencia del corazón que viene a ser La historia de Tristán e Isolda.

Los Disturbios en la Historia de un Estado clandestino, señalados con cuidado y precisión por los Dedos meñiques de algunos autores expertos en Cómo escribir relatos policíacos, no fueron ajenos a la Derrota de Vasco de Gama y el primer viaje marítimo a la India relatado en las Cartas a su hijo que, al margen de La felicidad conyugal y los alegres días pasados en Gottland, dieron pie para urdir sin apenas dificultades el Libro de las maravillas para niños y niñas, así como para gentes de otras muchas edades que habitan en los hermosos campos de Brañaganda.
La ley del silencio, también la dictada en torno al caso de María Antonieta y los Siete años que permaneció en manos de Las hermanas y su “Conte drolatique”, es, a su modo, una puerta de acceso a Universos ocultos, Un viaje a las dimensiones extras del cosmos, sobre todo si lo entendemos como una Ciudad abierta en la que, vivo o muerto, está recluido El gato. Y Pietr, el Letón (de Los casos de Maigret), astuto conocedor de La liebre con ojos de ámbar, no llega a reconocer que tiene Una herencia oculta en La casa del canal.
El perro canelo era el alias con el que fue conocido El anarquista que se llamaba como yo; es decir: Yo, otro, esa Crónica del cambio. Las Mitologías de Core Sobre enfermos, enfermedades y la búsqueda del alma de la medicina en ocasiones han sido tomadas como una Breve historia de Inglaterra, Cuando los dioses duermen y María Estuardo, en compañía de Los vecinos de enfrente, transforma su vida en una Exposición de primavera.
La vida para principiantes, del modo en que la enfrentaron Castellio contra Calvino, conciencia contra violencia, es también uno de los Momentos estelares de la humanidad e incluye, con una Historia menor de Grecia, Una mirada humanista sobre la agitada historia de los griegos. Pero no conviene olvidar que, tal como pudo poner de relieve Stendhal, la Ortodoxia y la Catarsis Sobre el poder curativo de la naturaleza y el arte son Nuestro pan de cada día.
El señor Fox siempre consideró que eran lirio y serpiente Las hermanas Lacroix. Es sabido, con todo, que Maigret en los dominios del córoner y en pleno Drink Time! (En compañía de Patrick Leigh Fermin), tomó conciencia súbita de que era Mejor hoy que mañana el momento idóneo para iniciar La vuelta al mundo con la tía Mame. ¿Qué podía importar si La nieve estaba sucia en El círculo de los Mahé y El caso de Charles Dexter Ward había quedado sepultado En las montañas de la locura?
No tuve conocimiento de que nadie pudiera exhibir un mejor Pedigrí que El arrriero de “La Providence”. Lo conocí en La Cripta de los Capuchinos, en un lugar muy bien identificado: Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río. Con la infinita parsimonia de Job, me puse a recolectar con él Fresas salvajes, me calé Las gafas de oro y, sin pensarlo apenas, me adentré por El jardín de los Finzi Contini.
La utilidad de lo inútil Manifiesto se percibe claramente Intramuros cuando el Genio ingobernable entona su Tango satánico y todo se llena de Hormigas salvajes y suicidas. Es en situaciones así cuando Maigret tiende una trampa, de modo tal que cuando creemos estar viendo a Maigret en el Picratt’s en realidad lo que tenemos delante es El muerto de Maigret, y con ese tipo de Clásicos para la vida, Una pequeña biblioteca ideal, no hay otra alternativa que la de dejarse mecer por la Melancolía de la resistencia.
La muerte de Napoleón causó menos Miedo que El caso Saint-Fiacre, tal vez porque La penúltima bondad, ese Ensayo sobre la vida humana, no puede consistir en gritar, como al parecer se le atribuye al general corso, un estridente Me casé por alegría, tan intempestivo que al parecer produjo un gran asombro en Maupassant y “el otro”, bien entendido que este último se encontraba ya En el mar último de su vida, en plena De senectute politica, mon Chéri, y creyente ya sólo en lo que pudiera revelarle —pura ucronía— El cielo según Google.
Zorba el griego, o sea: Vida y andanzas de Alexis Zorba, en su cruce con Loxandra, deja bien a las claras que Cada día es del ladrón, incluida la posibilidad de ver en La resistencia íntima el Ensayo de una filosofía de la proximidad. No conviene olvidar que hay en El rey de las hormigas, con su Mitología personal, una a modo de parodia de la aventura de Américo Vespucio con su Relato de un error histórico. Así que no le deis más vueltas a la tuerca y Contad, hombres, vuestra historia, incluyendo lo que dijo El mendigo y otros cuentos, así como lo aprendido en El camino que va a la ciudad y otros relatos. Siempre hay en El lugar de la espera una ocasión para ver a Cristo de nuevo crucificado, del mismo modo que En la colonia penitenciaria no es posible hacerse El sueco y simular La felicidad de los pececillos con algunas Cartas desde las antípodas.
Las pequeñas virtudes, según el testimonio de Enoch Soames, engendran pequeños paraísos y el espíritu de los jardines. El alfabeto alado, surgido de la complicidad entre Palas y Héctor, permite imaginar y describir con todo detalle, además de a Grecia en el aire, herencias y desafíos de la antigua democracia ateniense vistos desde la Atenas actual. Pero probablemente no sean lecturas apropiadas para Un hombre soltero ni tampoco para quien ose decir, sin ironía alguna, “Me llamo Vila-Matas, como todo el mundo”. Monte a través, cuando Zuleijá abre los ojos la Noche de fuego se transforma en un auténtico Patch Word o la Historia de un sombrero. Y eso fue lo que pasó cuando el Bandido por fin supo que Lo que no es tuyo no es tuyo.
Pero seamos serios y concisos: El laberinto junto al mar es un buen espacio para descubrir Cosas conocidas y extrañas, y emprender después un recorrido por La ciudad y las sierras, seguido de Civilización, hasta encontrar la forma idónea de contar Una boda en Lyon y otros relatos.
He aquí la Breve crónica de una paulatina desaparición: Tras Años de hotel, postales de la Europa de entreguerras, la lectura de San, el libro de los milagros, donde se explica La razón del mal y se ofrecen las claves de una Novela de ajedrez, no habían pasado ni Veinticuatro horas en la vida de una mujer cuando la Carta de una desconocida puso en evidencia a Los ojos del hermano eterno que Mendel el de los libros guardaba un Ardiente secreto y una gran Confusión de sentimientos mezclada con los apuntes personales del consejero privado R. v. D.
Sin duda fue entonces cuando Clarisssa quiso contarle Una historia crepuscular. ¿Fue él? La embriaguez de la metamorfosis es El legado de Europa e implica un Viaje al pasado. La curación por el espíritu (Mesmer, Baker-Eddy, Freud), en una Noche fantástica, fue posible al comprender que El amor de Erika Ewald era en verdad El candelabro enterrado y que La lucha contra el demonio (Hölderlin, Kleist, Nietzsche) hacía preciso recurrir a otros Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski) y, sobre todo, tener las ideas claras respecto a La mujer y el paisaje.
Recapitulemos: El conocimiento de La filial del infierno en la Tierra, con sus escritos desde la emigración, impulsó la Fuga sin fin de los Judíos errantes, incluidos Zipper y su padre mientras residían en el Hotel Savoy. Leían allí a Montaigne y conocieron la Correspondencia Hesse-Zweig, entre otros Encuentros con libros De un mundo que ya no está.
Y también el llamado Tarabas, en su extraño destino, desplegó La tela de araña hasta cubrir por completo El busto del emperador y no le importó hacerse acompañar por El Leviatán durante sus Vacaciones en el Cáucaso. «Ser amigo mío es funesto», se dice que dijo. Tal vez fuera consciente de que El triunfo de la belleza implicaba aceptar La rebelión en El espejo ciego.
Por su parte, el Jefe de estación Fallmerayer, conocedor de Primavera de café, un libro de lecturas vienesas, vivió en Abril una Historia de un amor, de la que fue testigo El profeta mudo Detrás de la puerta. Su Querido Miguel conoció por entonces Los días luminosos, pero también dejó constancia de La vida difícil que llevó mientras escribía su Diario de un viejo cabezota (Reus, 2066).
¿Me creerías ahora si te digo que Mi hermano Jeremías, con su poema dramático en nueve cuadros, viajó en el Orient-Express, el tren de Europa? No obstante, si quieres saber si Tuyo es el mañana, tendrás que conocer por boca de Marcia de Vermont el Cuento de invierno de las grandes Coníferas.
El espectador, con sus Apuntes (1991-2001), cada Domingo, con sus relatos, crónicas y recuerdos, trató de ofrecerle a su amante La violeta del Prater, al tiempo que ansiaba tener, como Antón Chéjov, una vida a través de las letras. Ese es el momento preciso en que El señor Norris cambia de tren y dice definitivamente Adiós a Berlín.
Todo esto deja bien a las claras que hay en lo Humano, más humano Una antropología de la herida infinita, y también la huella Mexicana en El quepis y otros relatos ideados por algunos Peregrinos de la belleza, viajeros por Italia y Grecia, que no cesan de preguntarse: “¿Éste es Kafka?”. 99 hallazgos hacen de Los senderos del mar un viaje a pie inolvidable, el verdadero Relato soñado, y la última puntada de las 196 obras que el Acantilado incluye en su catálogo de e-books. Hasta aquí subió la marea: acabemos restaurando lo empezado en el último conFIN.

(LUN, … 550 ~«Desde el Acantilado/ebook», 1-196)

jueves, 28 de julio de 2022

EL CANTO HILADO (3)


La ley del silencio, también la urdida en torno al caso de María Antonieta y los Siete años que permaneció en manos de Las hermanas y su “Conte drolatique”, es, a su modo, una puerta de acceso a Universos ocultos, Un viaje a las dimensiones extras del cosmos, sobre todo si lo entendemos como una Ciudad abierta en la que, vivo o muerto, está recluido El gato. Y Pietr, el Letón (de Los casos de Maigret), astuto conocedor de La liebre con ojos de ámbar, no llega a reconocer que tiene Una herencia oculta en La casa del canal.

(LUN, 702 ~ «Desde el Acantilado/ebook», 26-35)

lunes, 13 de diciembre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (XVIII)

EL DESTINO DE LA LITERATURA

VISTO DESDE EL ACANTILADO

(XVIII, 312-337)

La música en el castillo del cielo y un retrato de Johann Sebastian Bach bien pudieran ser tenidos por el sueño del rey con sus viajes y mesianismos en el renacimiento peninsular. Por otro lado, el conquistador del mundo, la vida de Genghis Khan, nos recuerda lo ocurrido cuando Europa hablaba francés con los extranjeros francófilos en el Siglo de las Luces. Alarmas y digresiones por el camino de Richter son necesarias para entender a Góngora y poder comprender, de paso, la ciudad y las huellas en el espacio habitado. También hay que dilucidar, semper dolens, la historia del suicidio en Occidente, examinado desde Orestes a Rainer Maria Rilke (el vidente y lo oculto) entre la piel de la frontera y el fin del Homo sovieticus. Las conversaciones con Arthur Schopenhauer, con otros testimonios sobre la vida y la obra del filósofo pesimista, parecen estar pidiendo a gritos: «Contad, hombres, vuestra historia». La contemplación de la última posada de Miguel de Cervantes en los años de Argel puede ser una buena forma de explorar en tierra ajena exilio y literatura desde la Odisea hasta Molloy. En otro orden de cosas, he de confesar que la eternidad de un día y los clásicos del periodismo literario alemán (1823-1934), a mí, señoras mías, me parecen treinta y un relatos del palacio de Fontainebleau; y los diálogos sobre Mozart y las reflexiones sobre la actualidad de la música acaban configurando un a modo de breviario de saberes inútiles, acompañados de ensayos sobre sabiduría en China y literatura occidental. Algunos retratos de mujeres, tienen, como la materia oscura y los dinosaurios, la sorprendente interconectividad del universo. Pensar y no caer por el ojo de una aguja nos permite explorar la riqueza, la caída de Roma y la construcción del cristianismo en Occidente (350-550 d. C.). (Continuará)
(LUN, 898 ~ Desde el Acantilado)
Puede ser una imagen de naturaleza y carretera
Raúl Carbonell Sala, Francisco Caro y 10 personas más
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viernes, 5 de noviembre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (XI)

EL DESTINO DE LA LITERATURA

VISTO DESDE EL ACANTILADO

(XI, 143-164)



La música de los números primos suena a menudo en la complejísima vida de Samuel Johnson. De Fedra y otros diarios supimos deducir el estado cultural como un ensayo sobre una religión moderna y gracias a las antenas aportadas por el cazador de instantes pudimos dar cuenta de los herejes del Dossier K. e incluso de aquellos días malditos (un diario de la revolución) conjurados por Montaigne en los ensayos, según la edición de 1595 de Marie de Gournay, una verdadera y muy valiosa confirmación de la música como concepto. Desde Alejandro Magno, conquistador del mundo, hasta el descubrimiento del espíritu, estudios sobre la génesis del pensamiento fueron dejando a lo largo del camino una mezcla de guerra y lenguaje, casi como si se tratara de una sonata del claro de luna, mientras el propio Montaigne, con el mundo en el oído y el nacimiento de la música en la cultura, en verdad se transformaba en el héroe y el único capaz de emprender, de camino a Babadag, la ruta ancestral de los judíos errantes.
(LUN, 936 ~ Desde el Acantilado)

martes, 2 de noviembre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (X)

EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO (X, 128-142)

Hermann David Salomon Corrodi: Paseo de los monjes del Monte Athos, 1905.
 
En Arnold Schönberg, ética, estética, religión son tres buenas excusas para conjeturar el regreso de los dioses y en el diario de Praga (1941-1942) de Petr Ginz hay rescoldos de Stefan Zweig, con la curación por el espíritu (Mesmer, Baker-Eddy, Freud) y dos recuerdos de dos ciudades que son el último territorio y el silencio del cuerpo. Vuelvo a insistir en que casi todo parece de cine: las memorias de un príncipe de Hollywood entremezcladas con los recuerdos de Gustav Mahler. Ambos dan pie para pensar en la música como discurso sonoro, del mismo modo que dos viajes al monte Athos en compañía de los antimodernos probablemente desemboquen en una exégesis de los lugares comunes. (Continuará)
(LUN, 939 ~ Desde el Acantilado)

viernes, 29 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (IX)

 EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO (IX, 114-127)

Crepúsculo en los acantilados de Punta de Teno, Tenerife, en enero de 2017.
Foto original de Sebastián Navarrete (retocada).

El huevo de la serpiente, con sus crónicas desde Alemania y las crónicas de Berlín (1930-1936), no ocultó el humo de Bikernau para Roberto Bolaño, antes de pasar por T. Hay que tener en cuenta que este y otros objetos de deseo venían a ser algo así como una forma de correr tras el propio sombrero en busca tal vez de la enciclopedia del crepúsculo. De las conversaciones con Goethe hasta las cartas de Inglaterra, aquellos muchachos conocidos como los perros románticos eran defensores de una poética musical (en forma de seis lecciones) concebida por algún autor como cartas a su hijo en una suerte de tiempo adentro que en realidad era un verdadero crisantiempo, “una trayectoria lírica hecha de riesgo y radicalidad”, en palabras de ASR. (Continuará)
(LUN, 943 ~ Desde el Acantilado)

viernes, 22 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (VII)

EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO (VII, 87-100)


Quisiera saber hasta qué punto el Diario de la galera incluye o se detiene en catorce ciudades contando Brooklyn, si tiene ecos de París o da cuenta de los mares náufragos. Volvamos a poner sobre la mesa las experiencias de Tiresias (lo masculino y lo femenino en el mundo griego), las poesías de Arnaut Daniel y los diarios de Berlín (1940-1945) de tantas voces contemporáneas, sin excluir el relato literal de un exiliado de tercera en París durante la Segunda Guerra Mundial, ni la experiencia infantil en la Tierra del fuego, ni la juventud en Viena (una autobiografía), o la madurez previa a la putrefacción de los hechos ominosos vividos en la filial del infierno en la Tierra escritos desde la emigración, y también otros muchos poemas y testimonios que, paradójicamente y pese a las apariencias, tal vez no sean ni más ni menos que un lúcido compendio de estética y arte futuristas. (Continuará)
(LUN, 950 ~ “Desde el Acantilado”)

Acantilados de Montauk Point, en Long Island,
en el estado de Nueva York.



martes, 19 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (VI)

 EL DESTINO DE LA LITERATURA

VISTO DESDE EL ACANTILADO (VI, 68-86)

Antonio Muñoz Degrain: Ecos de Roncesvalles, 1890. Museo de Málaga.

Un verano en Lesmona (con cartas de Thomas Mann, Marga Berck y Katia Mann) es probable que nos anticipe el nudo y la esfera del navegante como artífice del mundo moderno o, por decirlo de forma precisa, “Li contes del graal” (El cuento del grial), el periplo diario que es capaz de llevarnos desde un vuelo sobre el teatro hasta las resonancias de la poesía goliárdica y otros giros algo acrobáticos pero muy recomendables para leer a Cervantes en un viaje de invierno. Toda esta tarea crítica, ensayos, artículos y entrevistas, si bien se mira, viene a componer una especie de autobiografía que pudiera tener su arranque en el preciso y bien ubicado momento en que la “Chanson de Roland” (el Cantar de Roldán y el Roncesvalles navarro) resuena entre el ayer y el mañana y nos deja el cuerpo herido (como si fuera mero pasto de un diccionario filosófico de la cirugía), tal vez ahora, en fántastico y terrible bucle, como una mezcla entre unos nuevos diarios (1895-1910) y un diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo. En suma, es el legado de Europa lo que aquí se dilucida, pero no por ello olvido que es también, por decirlo así, una invocación a mi cuerpo, allá lejos y tiempo atrás, con un gran futuro a mis espaldas. Y todo ello sin olvidar, como veremos, que se trata de puras suposiciones ensambladas, casi sólo superpuestas… (Continuará)
(LUN, 953 ~ «Desde el Acantilado»)

domingo, 10 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (IV)

EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO (IV, 51-59)

Memorias, recuerdos de casi un siglo, pongamos, por ejemplo, de Homero a los Magos, la tradición oriental en la cultura griega: ese periplo pone de relieve en muy diversos escritos y documentos las pequeñas virtudes que más se valoran en el país de los dioses, aunque también valen para ejemplificar esto mismo los relatos de viajes por el Japón Meiji, 1890-1904, el recorrido incluso del Inferno y, puestos a balancear y observar de cerca la memoria sin tregua, lo más granado de la literatura árabe, esa querencia que don Américo y antes don Asín pusieron tan justamente en boga en este extremo nuestro al que alguien llamó “tierra de conejos”, que por algo sería. (Continuará).
(LUN, 962 ~ “Desde el Acantilado”)
Carlos de Haes: Acantilado, 1885. Col particular

viernes, 8 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (III)

EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO (III, 31-50)

Querido Miguel, la reliquia encontrada en la Ciudad del hombre: Nueva York, resultó ser un autorretrato de Mozart y, junto a él, el espejo de las ideas ponía en primer plano (tú, como cineasta, entenderás bien esto) la embriaguez de la metamorfosis (¿o debería decir, también aquí, transformación?). Tres fueron las vigilias de Bonaventura: la muerte de Empédocles, el Cantar de los Cantares y el Día y la Noche. No puedo ser más preciso. Seguro que tendrás tus opiniones mohicanas sobre el mundo de ayer y la tragedia griega. También Pablo Picasso, experto como era en genio artístico y locura, Strindberg y Van Gogh, por no mencionar la querella de Castellio contra Calvini, conciencia contra violencia, todos, sujetos y acciones, son notas objetivas presentes en la novena de Beethoven, historia política del himno europeo, que, fíjate bien, amigo Miguel, y aquí me despido de ti, no es ajena a los orígenes del Islam. (Continuará)
(LUN, 964 ~ “Desde el acantilado")


lunes, 4 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (II)

 EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO (II, 16-30)

La lucha contra el demonio (Hölderlin, Kleist, Nietzsche) se convirtió, a través del Sueño de Polífilo, en algo así como la tumba de las luciérnagas, las algas americanas, y a punto estuvo de ocupar veinticuatro horas en la vida de una mujer, convertidas (las horas) en relatos reales protagonizados por el inquilino experto en astrología y astronomía en el Renacimiento. Pudimos asomarnos a una nueva aventura con Helena o el mar del verano que hizo posible un viaje literario por América Latina y una apuesta al amanecer, si bien a punto estuvo de convertirse en una novela de ajedrez en la que curiosamente, pero no de forma impropia, participaron varios poetas ingleses metafísicos del siglo XVII, que sin duda fueron quienes mejor contaron la historia de la muerte en Occidente desde la Edad Media hasta nuestros días. Eso sin prescindir del regreso de Casanova en connivencia, quién lo diría, con los líricos griegos arcaicos. (Continuará)
(LUN, 968 ~ “Desde el Acantilado”)

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sábado, 2 de octubre de 2021

DESDE EL ACANTILADO (I)

EL DESTINO DE LA LITERATURA VISTO DESDE EL ACANTILADO*

El destino de la literatura, junto con lo que Europa debe al Islam en España, puede que esté recogido en aquellos cuadernos de un mamífero —nunca supe cuáles eran aquellos ni cuál éste— que aparecían repletos de ilustraciones de Cézanne y otras pinturas metafísicas, hasta el punto de convertirse en una especie de relato soñado por cualquier escritor dispuesto a desentrañar el misterio de la carretera de Sintra. La polimorfa presencia de la carne, la muerte y el diablo en la literatura romántica es un asunto que prolonga el creciente interés por Dante y su obra: de hecho, además de servir para escudriñar en las ediciones de sus libros (pásense por la pequeña exposición de la Biblioteca Nacional de Madrid, si no me creen) hace que recuperemos la admiración por el afilador de cuchillos, ese superviviente al que no puede pedírsele que transmute su oficio en un poema de poesía silenciosa, o una pintura que habla, igual que cuando Braudel por Braudel, alzado sobre las doce sillas, se ponía a abrir el libro de la poesía reunida y, como si fuera un profeta de los buenos sentimientos, dejaba caer su pronóstico: «El año que viene volverá tu padre».

(Continuará… * EN VARIAS ENTREGAS QUE HASTA LA CONCLUSIÓN NO DESVELARÁN, SI ACASO, SU LÚDICO SECRETO, POR OTRO LADO AL ALCANCE DE CUALQUIER LECTOR PERSPICAZ O SIMPLEMENTE CURIOSO).
(LUN, 970; «Desde el Acantilado», I)
Puede ser una imagen de naturaleza y masa de agua
Calzada de los Gigantes, Condado de Antrim, Irlanda del Norte. ©️National Geographic, España.
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