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viernes, 1 de septiembre de 2023

LA MERCA DEL ASNO

Ilustración © Javier Serrano

—Buenas tardes.
—Tardes son.
—¿Qué, a la feria?
—Ya le digo.
—Ya le veo.
—Menos mal.
—A feriarse algo, supongo.
—Mismamente.
—¿Y qué es que es ello?
—Nada raro, solo querría mercar un asno.
—Buen empeño.
—Que me salga baratito.
—Yo le puedo ofrecer este.
—¿Con papeles?
—Todo en regla. Solo que…
—Alguna pega habrá, seguro.
—Muy menor, pero pega, sí.
—Desembuche.
—Pues es que, es que… ¡que solo rebuzna…!
—Hombre, no querrá que también ladre.
—… No, que solo rebuzna en un idioma.
—Ah, era eso.
—Eso era.
—Entonces, ¿no ornea?
—Nada.
—Ni barrita.
—Na de na.
—Ni chamuya.
—Ni un chumino.
—Y ni siquiera arromana.
—Menos aún.
—¿Pero no es este un asno del Noroeste?
—Sí, de la Montaña Lucense.
—Ah, pues será entonces al menos un buen burro fariñeiro.
—Al menos y al por mayor.
—No exagere.
—Está en su peso.
—Algo escuálido lo veo.
—No se fíe, es todo fibra.
—Pero fariña ya hay poca.
—¡Hombre, poca poca…!
—Ya, lo dice porque no solo de pan…
—Claro, claro.
—Pues siento así…
—No lo sienta, basta con que…
—¿Apoquine?
—Justamente.
—Solo un altro merodeo.
—¡Diga, diga!
—¿Qué nombre tiene?
—Rufino, me llamo Rufino.
—No, usted no, ¡acá el pollino!
—Ah, no sé. Es Burro a secas.
—¡Pero eso no puede ser!
—Eslo, eslo, es lo que hay.
—Yo sin nombre no lo merco.
—Puede usted llamarlo Rucio.
—Quite, quite, que eso luego engorda mucho.
—Y qué tal, no sé, ¿Platero?
—Eso suena a burro gay.
—¿Cómo dice?
— ¡Que era broma!
—¡Vaya susto!
—Con esas orejas…
—¡Bien hermosas!
—Y esa quijada…
—¡Potente!
—La verdad es que tiene cara…
—¡Afine, atine!
—… de llamarse…
—Y ser llamado….
—(ambos): ¡Buridán!
—Trato fecho, el asno es suyo.
—Tenga, los maravedises.
—¿Se lo envuelvo?
—No hace falta.
—Puede llevárselo puesto.
—Eso haré.
—¡Arriba!
—¡Vamos!
—Adiós.
—Adiós.
—No diga adiós, ¡diga arre!
—¡Arre, arre!
—¡Que trotecillo tan lindo!
—¡Qué primor!
—(ambos) ¡Ay, Buridán!
Y se van.

(LUN, 275 ~ El retorno de los Merluzos,
de nuevo en los papeles estelares
de Los figurantes de Javier Serrano, XXV)

sábado, 1 de julio de 2023

DESTIEMPO TAN OPORTUNO A BORDO DEL AUTOBÚS DE LOS MILAGROS

Ilustración: Javier Serrano

No negaré que llego aquí como alma en pena y con todos mis sentidos atrapados en sugerencias e impresiones tan volátiles que me resultan por completo inaprensibles. Mi mente, en cambio, está súper despierta como si recién me hubiera encontrado con Don Juan en la estación del bus a ninguna parte y, tras platicar con él durante un breve rato, sobre cosas banales mismamente, la relación empezara a fluir por los propios derroteros de la gracia, y uno y otro nos encontráramos, presumo, tan a gusto que no había razón para no dejarse llevar por las sugerencias e impresiones del momento. Fue así como tomé la decisión, pura chamba o potra, de sumarme a aquel viaje, o sea a este, y cuando ya parecía que la situación estaba bien enfocada, hete aquí que todo saltó por los aires y me encontré sin ningún lugar al que asirme excepto el báculo que el Diablo Maior le había robado al prelado mindoniense cuando, con ocasión del último Entroido, lo había tentado por el lado de las pasiones de la carne, que bien sabía él de qué pie cojeaba el purpurado y cuál era el sitio principal de su alborozo, momento en el que aprovechó para hacerse con aquel objeto de poder tan ansiado, pues se decía de él que provenía del mismo tronco que la vara que Moisés había empleado para abrir las aguas del Mar Rojo y poder así llegar a los aledaños de la Tierra Prometida, a salvo de la furia perseguidora de las tropas del faraón. Todo esto lo supe luego, cuando volvió a pasar ante mis ojos la estampa guardada en mi celular, puesta a buen recaudo con el resto impronunciable de mi ADN y guiada por la insobornable presencia de una luz que, a pesar de todos los pesares y más allá de la selva lujuriosa de los reels, me lleva siempre hasta una orilla desde la que puedo mirar con suficiente distancia el mundo. Y, si las cartas salen boca arriba, venir acá a contarlo.

(LUN, 339 ~ Los figurantes de Javier Serrano, XX)

jueves, 27 de abril de 2023

UN ‘PROBE’ DE PEDIR

Ilustraciòn de Javier Serrano.

Tía Camila do Naranco (Dios la tenga en su Gloria) sería por sí sola una buena novela si alguien de los muchos que la conocimos fuéramos capaces de poner, negro sobre blanco, o incluso en gris sobre vidrio, solo unas pocas y bien seleccionadas de sus quisicosas, peripecias, facecias, apariciones, iluminaciones, ringorrangos, advertencias, consejas, admoniciones, ditirambos, trasuntos, untos, novelerías, amasijos, barrabasadas, apañadijos, cuélebres, parsimonias, chuflas, trastibillos, volantines, morteros, carillones, alumbres, candelerías, fuciñeiros, rabisacos, trocolotroes, arpegios, asubiados y, en fin, y a lo menos, algún melindroso y resabidillo cuento de nunca acabar que tan bien sabía contarnos a los rapaces de entonces, cuando la rodeábamos en la terraza de Cimadevilla y estábamos pendientes de su boca, mientras ella iniciaba la cantinela:

—Pues érase una vez un probe de pedir…
(LUN, 398 ~ «Los figurantes de Javier Serrano», XIV)

lunes, 20 de febrero de 2023

EL DERVICHE QUE VIVE EN MI INTERIOR

Ilustración © Javier Serrano

Muchas veces, al recogerme por las noches, tiendo a repasar los sucesos del día, valoro los destellos, si es que alguno, logrados en las horas cruciales y pongo a buen recaudo los esbozos exangües, como el que extiende sobre la lasca de pizarra los pescados conseguidos al bajar la marea. Cuando ya todo está reducido a su orden, comienzo mi danza. Y si hay suerte no dejo de girar hasta que la primera luz me hace señas al otro lado del cristal.

(LUN, 464 ~ «Los figurantes de Javier Serrano»)

domingo, 12 de febrero de 2023

A LA VISTA DE LAS TIERRAS RARAS

Ilustración © Javier Serrano

Como todo empezaba a tener un cariz vagamente bíblico, deduje que aquella mujer junto a la playa sería alguna de las heroínas que en las primeras horas del amanecer recogían los frutos del mar y bregaban con los restos de los naufragios nocturnos, las mismas que después pondrían en orden las restantes horas y nos traerían, al atardecer, el matacandelas, para que ya por nosotros mismos pudiéramos apagar las últimas luces y tener así la sensación de que también era una vida digna la vida en medio de las tierras raras y en el interior de la ballena.

(LUN, 473 ~ «Los figurantes de Javier Serrano», VI)

lunes, 9 de enero de 2023

MESTER DEL DESPERTAR

La serie «Los figurantes de Javier Serrano» está ilustrada con obras de
Javier Serrano,como parece obvio, pero para que conste. No son ni serán
tanto textos ilustrados como ilustraciones textuales. Conste también.

Iba siendo esa costumbre un hito de los que no pueden obviarse ni rodearlos tampoco. Ni el sueño, ni la ira, ni el agobio, ni las menudas dolencias que a menudo lo atarantaban como si fuera un retruécano podían nada contra la voluntad que cultivó, y a conciencia, durante los años que laborara duro como minero en las piedras giradas del Norte, entre las rojizas cresterías, y donde la conquista de una mísera pepita áurea bien podía suponer toda una jornada de penoso embalsar tiempo, acumular potencia líquida y proceder a sucesivos episodios de ruina montium que más de una vez se llevaron por delante a compañeros de desgracia y apenas servían para llegar al día sucesivo y reiterar el desempeño de un nuevo mester del despertar.

(LUN, 506 ~ «Los figurantes de Javier Serrano»)

domingo, 1 de enero de 2023

¿UN MAL PRESAGIO?


La serie «Los figurantes de Javier Serrano» está ilustrada con obras de
Javier Serrano,como parece obvio, pero para que conste.
No son ni serán tanto textos ilustrados como ilustraciones textuales.
Conste también. Tenemos por delante muchas lunas.

¿Y usted quiere hacerme creer, amigo, que estas cosas ocurren por mero azar e incluso de forma independiente a cualquier otro giro de palanca en este mundo sublunar? Mire, no seré yo el que le vaya a discutir ahora sus creencias o la falta de ellas, faltaría más. Solo (sin tilde) he venido a decirle, y procuraré írselo demostrando con hechos tangibles (o al menos bien legibles), que no está solo y que podemos entendernos. Por de pronto (curiosa admonición), deje usted las pantallas y véngasela a la calle, y ya verá cómo todo empieza a tener otra consistencia.
(LUN, 513 ~ «Los figurantes de Javier Serrano»)