(CajaDeCitas, 5) «Remember when you were young, you shone like the sun». ¡Y vaya si nos acordamos! Pero quizás ninguna otra música, convenientemente envuelta en las lentas nubes placenteras del haschís y su tortuosa grafía, podría compararse a este diamante que brillaba en nuestras cabezas y que el Loco de la Colina acabaría convirtiendo en el señuelo pavliviano (sic) de la buena conversación. Ay, aquellas madrugadas de palabras interminables y de amores, sueños y dolores compartidos, ¿dó se fueron? Pink Pink Pink! Floyd! (Son poco más de 13 minutos de imágenes sonoras y música visual, pero el viaje dura ya casi medio siglo).
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lunes, 25 de noviembre de 2024
lunes, 21 de octubre de 2019
Ritmo interno
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| Figuras vagamente palindrómicas. De la exposición de Pink Floyd (The Pink Floyd Exhibition Their mortal remains). |
Escucho, atento, por si suena el eco
de lo que apenas pienso, mientras crece,
con la memoria de la nieve, el rastro
de una palabra en el ocaso. Brilla,
de lo que apenas pienso, mientras crece,
con la memoria de la nieve, el rastro
de una palabra en el ocaso. Brilla,
alrededores de la isla, el último
reflejo que en el humo se deshace
y traza en este aparte una frontera
que a la vida en su pena no redime
reflejo que en el humo se deshace
y traza en este aparte una frontera
que a la vida en su pena no redime
pero pone a la esfinge su diadema
y rompe el cerco de la arena y nombra
en estas raras cosas un asombro
y rompe el cerco de la arena y nombra
en estas raras cosas un asombro
que ve, detrás del ojo enajenado,
un testigo que, al pairo de sí mismo,
es el puro reflejo del abismo.
un testigo que, al pairo de sí mismo,
es el puro reflejo del abismo.
lunes, 16 de julio de 2018
Crazy Diamond
(Visiones y audiciones en voz alta). Al final, uno está preso de unas pocas melodías. Que van y vuelven, siempre las mismas, siempre distintas. Y a las que se suman otras, que dialogan con ellas. O imágenes (arte en movimiento) que les dan un nuevo significado acaso ya intuido. Así me ocurre con este tema imperecedero de Pink Floyd, ilustrado, conjugado, con unas imágenes que recorren referencias muy visibles: desde Kubrick a Mondrian, de Chirico a Motherwell, de Escher al arte fractal, sin olvidar las ingenuidades medievalizantes, ciertas "boludeces" (por lo redondeado) de Dalí, entre otras muchas (Dante visto por Doré), algunas tal vez demasiado obvias, otras crípticas, pero todas finalmente bien armonizadas en un fragmento (algo más de 13 minutejos de nada) que parece —es— un universo en sí mismo. Soberbia fusión de sonidos e imágenes. ¿Quién se acuerda de aquella cuestión, que fue muy polémica a mediados y finales de los setenta, de si el rock sinfónico era equiparable a la música clásica? Surgía el otro día el tema en un encuentro con Miguel Ríos, en elpaís+, y la respuesta era obvia: la música es música. Y punto.
miércoles, 6 de junio de 2018
Resonancias
Una foto en el periódico del día enciende, «por abluciones», otra famosa portada del álbum Wish you were here (1975) de Pink Floyd, y con ella la composición musical de ese título con su enorme poder evocador. Escucharla es viajar en el tiempo por emociones contradictorias, revivir escenas de marcos borrosos, pensar en personas de las que hace mucho que no sabemos nada, vidas que fueron y se acabaron... Y todo, curiosamente, hasta desembarcar en ese mismo paisaje azotado por vientos en que la canción concluye. No nostalgia, afán aún por comprender, desde la memoria del presente, el sentido del camino andado. Si es que alguno hay. Ojalá estuvieras aquí.
lunes, 9 de noviembre de 2015
Muro

Por inevitable, pero también buscada, asociación de ideas (sin excluir la analogía, poderosa herramienta poética) busco y cuelgo este estremecedor fragmento de la película de Pink Floyd, The Wall (1982), que por pura casualidad zapeadora volví a ver hace dos noches en el canal TCM, cuando tan poco faltaba para el vigésimo aniversario del suceso del Muro (1989, es decir, siete años después; hoy mismo, a estas horas).
Hay muchas reflexiones posibles, pero puedo resumirlas en dos:
Primera. Los muros más difíciles de derribar suelen estar dentro.
Segunda. Los muros sólo es posible derribarlos, verdaderamente, desde el interior.
Y siempre nos quedará… Berlín.
Imagen superior: Fragmentos del muro en el Parque de Berlín de Madrid. Foto by xuanxu, tomada de Panoramio.
Seis años después rescato esta entrada del fondo de los arcones de la Posada.
Fue publicada el 9 de noviembre de 2009 a las 20.21.
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