sábado, 9 de marzo de 2019

Bahamontes, leyenda viva

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Monumento a Bahamontes en Toledo. Foto: AJR, 2019.

(Visiones en voz alta). El primer héroe deportivo del que te tengo memoria se llamaba (y, por fortuna, se llama) Federico Martín Bahamontes. Corrió su primer Tour de France el mismo año en que yo nací, y cinco años después, en 1959, fue el primer español que ganó la mítica carrera, de modo que en mi más temprana infancia era ya una leyenda viva y fue determinante en mi afición al ciclismo. De Bahamontes se contaban en los corrillos del barrio anécdotas increíbles: que sí se paraba en los puertos a comerse un helado, que a veces se metía por atajos de caminos de cabras o, la más insólita, que llevaba una ristra de chorizos escondida en la cámara de repuesto de la bici y por eso ganaba siempre. Lo cierto es que, si bien apenas recuerdo verlo competir (vagamente entreveo alguna portada de prensa, puede que del vespertino “El Alcázar”, celebrando algunos de sus últimos reinados de la montaña en el Tour), fue sin duda el adelantado de aquella generación de “carreristas” (San Miguel, Perurena, Julio Jiménez, Pérez Francés, Tamames, Galdós... y, sobre todo, Jose Manuel Fuente “el Tarangu”...) que culminaría en Luis Ocaña, el héroe absoluto de mi infancia deportiva. Esta entrevista que Broncano le hizo a Bahamontes en “La Resistencia” es pura delicia. Habría que organizarle cualquier día de estos un homenaje nacional al Águila de Toledo y, quién sabe, también nombrarlo, como él dice, “medianero” para lo de Cataluña, que así seguro que se enderezaba tanta torpeza.

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