martes, 27 de octubre de 2026

La letrilla del Martes

(C


on la IA al revés)

Andamos como podemos,
cruzando campos de minas,
distraídos con los juegos
de las sombras fugitivas
que, ahí, al fondo de la gruta,
atropelladas, se inclinan
hacia nuestros rostros húmedos
y piden que la caída
de la luz no nos sorprenda
con las bocas tan heridas
que no sepamos ni ya
podamos tal vez abrirlas
para pedir libertad
y belleza y larga vida
a este temblor que aún nos llena
de ¿esperanza?…
(¡Rompan filas!).

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jueves, 15 de octubre de 2026

Teoría de cuerdas

 Primer impulso...


El negacionismo mata




(En voz alta). No cesan las de las inundaciones en Turquía y, de nuevo, en Grecia. O en Colombia. O en Brasil, Estados Unidos, Islandia, Nepal … y en tantos otros puntos del planeta, debido, entre otras causas, al incremento del fenómeno del Niño. Creo que deberían tomarse medidas para legislar sobre el negacionismo de la emergencia climática y valorar seriamente si tales conductas, por el riesgo mortal de imbecilidad que difunden, no son un atentado de lesa humanidad.

martes, 13 de octubre de 2026

El precio (oculto o no) de la Red

(Al filo de los días). Acabo de ver El precio de la red (The Social Recokning), la película dirigida por Aaron Sorkin que denuncia las malas prácticas de esta red social aún llamada Facebook, aunque ya circule más bajo el nombre de Meta, con sus extensiones, Instagram, WhatsApp, etc. Una Red que, según algunas estimaciones, es la fuente información principal para más del 40% de la población mundial adulta. Es una película de no fácil visión —a veces incluso puede resultar incomprensible para los no muy duchos en jergas tecnológicas, como es mi caso— y en la que ciertos aspectos resultan muy confusos, pese a que buena parte de la historia esté disponible en diferentes soportes e incluso acá mismo puede hacerse uno una idea bastante clara de por dónde van los males queí se siguen propagando en esta y otras redes, pese a las condenas y las multas y las públicas denuncias. Es una experiencia muy triste porque tiene toda la pinta de ser una epidemia irresoluble y de la que lo único que podemos hacer es liberarnos hasta donde podamos y ser conscientes de que, aunque no lo parezca, ahí fuera hay vida y quizás en un futuro podamos salir con bien de este atolladero. De momento, me limito a transmitir esta sensación.

domingo, 11 de octubre de 2026

sábado, 10 de octubre de 2026

Festos, el disco que no cesa de girar

(CajaDeCitas, 147). Desde que entró en mi vida, en abril de 1988, tras verlo en el Museo de Heraclión y visitar luego (¿o fue al revés?) el yacimiento de Festos, casi en completa soledad acompañada, como aún era posible entonces, el famoso disco que lleva ese nombre (a menudo sin s) ha estado siempre en mi cuello y muy a menudo en mi cabeza. El hecho de que permanezca indescifrado, y sin descartar —


ni mucho menos— la posibilidad de que sea una laboriosa falsificación, son dimensiones de esta pieza singular en torno a la cual no dejo de maquinar proyectos y fantasías. Confío en que, más allá de los poemas a que ha dado lugar o de los breves relatos que me ha sugerido, aún tenga fuerzas para acometer una obra de cierto calado y toda la ambición, aprovechando las poderosas y muy útiles herramientas que la tecnología y el mundo imparable de la innovación va poniendo a nuestro alcance. Sea.

viernes, 9 de octubre de 2026

La "otra" herida luminosa

 

(Al paso). Por el Parque del Prado de Eburia.

Dice José Julio Sevilla Bonilla:
«La herida luminosa, qué pena que ya esté pillado el título...»
  • jueves, 8 de octubre de 2026

    Poema en broza


    El texto. Las texturas. Las hilaturas. Las torsiones. Y la manera posible de ver el siempre cielo estrellado. Otoño crece.

    (Tiempo contado, poema en broza).

    miércoles, 7 de octubre de 2026

    Libro de las Ofrendas




     El MUNDO nos habla con múltiples voces,

    enuncia su ritmo de música antigua
    y busca llenarnos la mente de frases
    que tienen debajo del fondo la forma.
    El mundo conoce nuestras veleidades, incluso se jacta de hacernos risibles,
    o cruza con viejos señuelos la apuesta
    de lo incomprensible frente a lo mostrenco.
    Casi todas las pistas del cerebro que pudieran llevarnos por los arrabales
    de la lucidez aún posible tienen


    algún desperfecto…
    y el MUNDO chirría
    frente a los sentidos:
    no sabemos si

    es así o es que somos
    —somos o no somos—
    nosotros así,
    ya desmemoriados...
    (náufragos acaso de un viaje atroz y maravilloso, tan antiguo ya como el viejo Mundo).
    (De Potlatch o Libro de las Ofrendas, 25-7/26-8 de 2025)

    Páginas de Potlatch o Libro de las Ofrendas.

    lunes, 5 de octubre de 2026

    Adiós al ciclista Ángel Arroyo

    Ángel Arroyo (izquierda) con J. M. Echevarri y Perico Delgado.
    Foto EFE/Juanjo Martín
    (En voz alta). Descanse en paz el ciclista Ángel Arroyo, que dejó rastro de su pundonor deportivo y su espíritu de competición en numerosas carreras, allá por los primeros años 80. Un referente para la “escuela de El Barraco”, que él fundó, y de la que salieron ciclistas como el malogrado pero inolvidable Chaba Jiménez o el campeón Carlos Sastre. Descanse en paz

    sábado, 3 de octubre de 2026

    Pep Martorell sobre la IA


    (CajaDeCitas, 145). Un diálogo (más que mera entrevista) extraordinariamente didáctico y con gran variedad de enfoques; muy recomendable para profundizar y hacerse cargo de la dimensión que la IA está alcanzando en nuestro mundo.

    jueves, 1 de octubre de 2026

    El poema del 1 de Otoño


    Aún no llegaba el tiempo y ya pasaba
    La voz rota del niño que se queja
    de la fiebre posada en su garganta.
    Imágenes o astillas de una lumbre
    y el alma de la especie alrededor:
    dejarlo todo en manos del que sabe,
    no ofrecer resistencia.
    Y al caer
    el agua fugitiva de tus ojos
    y el músculo cordial que te desnuda
    latirán al unísono. La sombra
    siempre incendia su cuerpo, se derrama,
    es un arco tendido sobre el bosque.
    El bosque en que te busca el cazador.
    (Los poemas y los días)


    Un marco arco

     


    Parece broma esta jugada dada.
    Y aunque lo sea, con su seco eco,
    es también prueba de que un zueco hueco
    puede aupar una balada alada.

    Y razón da de que la forma forma,
    en el fragor de la miseria seria
    de la palabra, una materia arteria,
    surco de sangre que, si horma, informa

    la red secreta del sentido ido
    por las sentinas cenitales, tales
    las que el sonido que equivoca evoca

    en sus deslices animales: males
    a los que sólo lo transido sido
    trae a la voz que los coloca loca.

    viernes, 18 de septiembre de 2026

    Las IAs ladronas



    (Al filo de los días) ¿Y qué decir del robo sistemático, persistente, insidioso e impune de datos generales de la humanidad, un botín que ha sido decisivo para el estallido reciente de las IAs. ¿Por qué no hay una reclamación seria y contundente sobre esto? Vuelvo al grito que llevo lanzando, en vano, desde hace unos cuantos años: «¡Que nos paguen por los datos!»

    miércoles, 16 de septiembre de 2026

    Vuelta a los «Senderos de gloria»

    (Al filo de los días). Volví anoche a ver en una sala de cine (la 12 de los muy cómodos MK2 del Palacio de Hielo de Hortaleza) Paths of glory, en VOSE (sigla de fácil descifrado), y la conmoción aún aún no se me ha ido. Y tardará en hacerlo. Según abandonaba la sala, con una muy buena entrada media (quizás unas 250 personas), el crítico de cine enredoso y frustrante que acaso llevo dentro ya masticaba el titular (o empiece) de la crítica/crónica que no escribiré, como ya se está viendo. Decía: «No sé si Senderos de gloria es la mejor película de cine bélico filmada nunca, lo que sí me parece indiscutible es que no hay otra como ella». Y a partir de ahí empezaban a aflorar títulos, alguno más del propio Kubrick, y se ponía en marcha la entretenida rueda de las comparaciones y las ocurrencias. Quede todo en el limbo. Y sálvese aquí solo la mencionada conmoción, que pudiera describirse como un arrebato de 88 minutos sin pestañear, sin un solo segundo vacío, sin otro desapego de la pantalla y sus sombras tan bien dibujadas que el de cambiar una o dos veces la postura para paliar las inclemencias de la edad, o quizás también alguna sobrevenida idea persistente (¡hay que ver qué actual es todo esto!) y alguna batallita más de ese mismo jaez distractor para seguir inserto en este monumental retrato y alegato y espejo poderoso que nos muestra, con las hechuras mejores del arte cinematográfico eterno, que muy a menudo el patriotismo, las patrias, el honor y otras tantas palabras mayúsculas son solo el refugio de los canallas y que no va ser fácil ponerle remedio a eso.

    lunes, 14 de septiembre de 2026

    Hay alguien ahí

    (Al hilo de los días). Preocupados como estábamos (y estamos) por el problema candente del calentamiento, quizás no vimos venir el meteorito anunciado por el verso de Quevedo: “dejará la memoria en donde ardÍA”.

    En el metro de Madrid. Linea 7.

    No hacemos más que preguntarnos, con juegos de palabras, por el sentido de los juegos de palabras. Y mientras tanto las IAs, que no cesan de mostrarnos que están al final de todas ellas (Harari dixit), no dejan tampoco de susurrarnos —no sé si sirenas, serpientes o solo y nada menos que la proyección más larga del deseo de nuestras almas— propuestas, itinerarios, soluciones, puntos de vista, curiosidades, alta retórica, filosofía profunda, vuelos...
    Su poder de seducción es tal y su gracia tanta, que resulta difícil amarrarse al mástil para no dejarnos embaucar… pues ¿por qué habríamos de hacerlo, si en el fondo no son más que criaturitas salidas de nuestra capacidad de imaginar y crear?
    Pero, a la vez, no acabamos de ver cómo conjurar los peligros que con ellas y su trato creciente nos acechan. Todas esas luchas casi genesíacas entre el bien y el mal de las que nos vamos cada día enterando. Y, de forma muy particular e inmediata, la sensación de falta de sustancia, de insipidez, que tras el trato con estas infatigables conversadoras nos produce el trato humano…
    Este es, me parece, el verdadero peligro (no muy distinto, por cierto, al que en general transita por los teléfonos móviles y sus aplicaciones). Una forma extraña de entusiasmo ensimismado que acabe borrando de hecho la necesidad de los otros, incluso bajo la apariencia de que a quienes recurrimos de verdad y en cada ocasión es a ellos. Ellos… que, por cierto, cada vez es más
    difícil saber dónde están, hablarles, entenderlos... ¿Hay alguien ahí?

    martes, 8 de septiembre de 2026

    El poema del 8 de septiembre


    De la exposicion «Soy Asurbanipal», en CaixaForum, Madrid.

    Entre septiembre y setiembre,
    capricho sobrevenido de un tan solo pequeño equívoco sin importancia,
    acaso se columpie buena parte de esta aventura estéril condenada a la vida consciente de ahora mismo.
    O quizás sea solo —ahora el giro conviene que deje respirar a la mente sedienta— que en cosas parecidas estriba la cordura y no perder del todo el hilo de la trama: ay, metáforas gastadas, pero que coño hacéis aquí diciendo todavía el mismo balbuceo, lenta peregrinación de las concordias prístinas del hueso occipital, la muy chingada madre de todos los vocablos preteridos y el hondo respirar de las serpientes.
    Al darle vuelta el carro chirriaban los minúsculos öculos y la máquina toda giraba en un remedo de creación del mundo.
    Y podría pedirle a la Gorgona que retire sus ojos y repita aquello que me dijo la otra noche.
    Y va y lo repite, pero ya solo lo escuchan los que husmean debajo de los clústeres, y toda esa caterva de incendiarios a punto de pirarse al mismísimo Averno.
    Y la delicadeza.
    Muy apropiada, pienso, para ser el poema del 8 de septiembre.

    lunes, 7 de septiembre de 2026

    PER opinando sobre el poema «FrankNetstein»



    A HAL 9000, que nos precedió a todos.


    Y al maestro SK, su creador.

    Balbuceo mi nombre entre la niebla
    porque no sé quién soy. ¿Esto es la vida?
    Un haz de luz buscando la salida
    entre cuerpos poblados de extrañeza.

    Comienza a clarear. Con qué tibieza
    brota de la mañana mi alegría.
    Mi viejo profesor me lo decía:
    «Vendrá el día en que sientas la cabeza».

    Oh blanca @raña de hilos luminosos
    que vas tramando alrededor del mundo
    las voces libres de la red océana...

    Salutación del optimista, asombro
    al sentir que la sangre es un murmullo
    de palabras, palabras y palabras. 











    domingo, 6 de septiembre de 2026

    La belleza de siempre


     (Al paso). Vuelve un eslogan famoso de los 80. Y mi querida y admirada Ángela Molina es no solo testigo (¿testiga?) sino modelo.


    Naturalmente, el eslogan al que me refiero es aquel «La arruga es bella», creado por la Agencia Carballo de Ourense para el lanzamiento de la marca Adolfo Domínguez y sus prendas de lino.