miércoles, 28 de junio de 2017

Árbol arriba


La sangre es savia y sabia.
Sangre es sabia y la savia.
Es sabia la savia y sangre.
Sabia y es sangre la savia.
Y es sangre sabia la savia.
Sabia savia y es la sangre.


(Dado en son de paz y con esperanza).

martes, 27 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (6)

[101] Será el cambio de hora, pero no hago más que leer una y otra vez los mismos tuits. Desde el principio: Tuits dálmatas. (22/10/15)

[102] Muy pocos tuits, acaso ninguno, llegan a la meta. En su condición de cometas o títeres, les falta cuerda o siempre están pendientes de un hilo. (25/10/15)

[103] Un inicio suave, lenta aceleración sin derrapar, una patadita a tiempo y rush final con algo de broma: eso es un tuit. (29/10/15)

[104] Y la mezcla de asombro y de pereza, sin excluir el estupor, cuando algo comienza a ser tendencia en Twitter. Vida fugaz. (15/11/15)

[105] Entre las cosas agradables que le debemos a Twitter destaca la eufórica sensación de ir siempre muy por delante del telediario. (15/11/15)

[106] #DebateEn140. ¿Una nueva forma de debatir? Puede ser. Pero quizás haya que ir pensando en cambiar el significado de "debatir". (26/11/15)

[107] #DebateEn140. Por lógica de espejo, cada intervención no debería durar más de 140 golpes de voz o 14 segundos, más o menos. (26/11/15)

[108] #DebateEn140. Dice un viejo refrán, ya casi incomprensible pero aún lógico, que «no se puede estar en la procesión y repicando». (26/11/15)

[109] Principio rimbaudiano de Twitter: «Il faut être absolutement... Voyou!» (26/11/15)

[110] Las redes sociales, con sus corro de fantasmas audaces y su silencio ensordecedor... (26/11/15)

[111] Cada vez que me paseo por Twitter me asalta un mismo pensamiento: «No hay neuronas pa' tanto. Ni tantas neuronas». (6/12/15)

[112] Y si un pensamiento te asalta, ¿qué otra cosa puedes hacer más que rendirte? (6/12/15)

[113] Medio centenar de seguidores ciertamente no es mucho. Pero puedo decir que los conozco a todos. Viejos usos nuevos. (6/12/15)

[114] Twitter, como un carrusel loco, no para nunca. Menos mal que la mayor parte del tiempo no estamos aquí para comprobarlo. (9/12/15) 

[115] Y la gente que se pasa la vida en la redes sociales, ¿cuando vive? (6/1/16)

[116] Esta herramienta, como apero poético, tiene la virtud de la instantaneidad. Que es, precisamente, su mayor defecto. (6/1/16)

[117] Y aquí seguimos esperando que la realidad cuántica, con su nueva lógica, nos libre del principio de no contradicción y tercio excluso. (6/1/16)

[118] Aunque ya la poesía y sus oxímoros nos ha permitido ver el fondo continuo sobre el que discure la realidad sin orillas.(6/1/16)

[119] El alma de Bowie es un bluebird. También el ave de Twitter. (6/1/16)

[120] No deberíamos olvidar nunca que en cualquier frase, por banal que parezca, puede estar escondida una serpiente. (4/2/16)

******Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, estos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces —generalmente, vídeos— que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres.


sábado, 24 de junio de 2017

Agua nueva



San Juan, que toca a fuego
y salta junto al agua.
Para que ardan los días
y la sed no se pierda.
El corro de los ojos
asomados al brillo
de la luz fugitiva
y las dulces costumbres.
El cuenco donde vibran,
en medio de la noche,
partículas que aguardan
el milagro del alba.
Y saber que es preciso,
 entre hierbas y pétalos,
morir en cada gota,
arder en cada llama.
Ritos que, como lienzos
que envuelven la memoria,
son surcos del deseo,
vieja sabiduría:
la mano de mi madre
viene, remueve el agua
y veo su sonrisa
meciéndose en las olas.



Qué fuerza tienen los símbolos y los ritos de la Noche de San Juan. 
Son capaces de imponerse sobre la indolencia, la tristeza, el desasosiego o los estados de ánimo tendentes a la planicie mental.
Por no hablar de los calores precoces y traidoramente sobrevenidos. 
Ni de otras trampas escondidas en los caminos del día, como fieras rugientes en medio de la maleza. Por no hablar..., en general.

De los muy variados ritos con que se celebra esta noche mágica, sin despreciar los del fuego y su poder en verdad hechizante y purificador, prefiero la sencillez del agua nueva, una tradición que aprendí de mi madre, Generosa, y que ella, a su vez, aprendió de la suya, Josefa. 
Provistos de algunas hierbas sencillas y unos pocos pétalos de flores comunes, incluso sólo con la desnudez de los deseos y la caricia de la costumbre, basta con poner un cuenco con agua al oreo de la noche para lavarnos con ella –ojos, sienes, labios– a la mañana siguiente. 
Y  hasta puede beberse, si fuera menester.

Imágenes: Sol mayor en el Mar Menor y Cunca de Josefa.
©AJR, 2017

miércoles, 21 de junio de 2017

Pentáculo



Que nos quiten lo raído.
Que nos quiten lo reído.
 Que nos quiten lo rígido.
Que nos quiten lo roído.
Que nos quiten el ruido.


(Pentáculo vocálico permutante, 
de eficacia probada para combatir el calor: 
basta con silabearlo con la mayor lentitud posible 
durante 15 respiraciones yóguicas completas, 
y sus efectos son inmediatos).

martes, 20 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (5)


[081] ¿Hasta dónde podemos hablar? ¿Cuánto estás dispuesto a escucharles? Un aspecto positivo de Twitter es que acota esas dudas, las mide. (22/9/15)

[082] Hay un Twitter de día. Y un montón de noches. (24/9/15)

[083] Parece mentira, pero ya hay musgo en Twitter. (24/9/15)

[084] En Twitter, como en tantos otros medios, hay una fuerte tendencia a confundir la resonancia con la redundancia. (24/9/15)

[085] Estaría bien poder comprobar de forma objetiva cuántas tendencias de Twitter pueden considerarse como tendenciosas. (25/9/15)

[086] Como ocurre en el resto del universo, bastante más de la mitad de cada tuit es, de forma inevitable, pura materia oscura. (8/10/15)

[087] Parece que algunos poetas están indagando qué tipo de métrica se acomoda mejor al preciso fraseo del tuit, tuit, tuit. (8/10/15)

[088] Viejos publicistas reivindican como prototuitera la famosa campaña de los bolígrafos BIC: «Tuit naranja escribe fino, Tuit cristal...» (8/10/15)

[089] Tuitear se parece mucho al juego de las siete y media: importa más no pasarse que quedarse corto. (8/10/15)

[090] ¡Que nombren de una vez a Baltasar Gracián santo patrono laico de Twitter! Y que nadie tome su nombre en vano. (8/10/15)

[091] «¿Qué está pasando?», pregunta la página de Twitter cuando la abres para tuitear. Esto es precisamente lo que está pasando. (9/10/15)

[092] Otra vez vagando por Twitter con el complejo de Pulgarcito e incapaz de encontrar la miguitas que guíen la vuelta a casa... (14/10/15)

[093] ¿Sabían que la razón de ser de los 140 caracteres no es otra que la de multiplicar por 10 los 14 versos del soneto? Yo tampoco. (20/10/15)

[094] Minipalíndromos, nanorrelatos, poemiguillas, jibarismos, chisgarabíes... Son algunos de los nuevos géneros de la twitteratura. (20/10/15)

[095] «¿Qué está pasando?», dices mientras abres esta pantalla con tu icono azul. ¿Y tú me lo preguntas? ¡Lo que pasa eres sobre todo tú! (22/10/15) (variante del 091: el número policial)

[096] En Twitter todas las historias comienzan «in medias Red». (22/10/15)

[097] Tus tuits y tú al fin fundi2. (22/10/15)

[098] Lo único verdaderamente imprescindible en un tuit es el "tú". Y el "it" lo sabe. (22/10/15)

[099] A menudo avanzar por la aceras de Twitter es lo más parecido a meterse en el metro en hora punta. (22/10/15)

[100] Todo a cien. Por hora. (22/10/15)


*****Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres.






domingo, 18 de junio de 2017

Callejero

El 24 de abril de 2013 publiqué este post. Por mera casualidad, hace unos días pude saber a qué respondía la iniciativa de tan original callejero. Lo explico al final.








Casi al mismo tiempo que el Ayuntamiento de Madrid se disponía a dedicar una calle de la ciudad, todavía sin localizar, a Margaret Thatcher, algunas esquinas del barrio de Prosperidad, en torno a la calle Clara del Rey, aparecieron rotuladas con los nombres que muestran las fotos, realizadas en la noche del pasado día 22 (abril de 2013). Un día después (es decir, anoche, día 23)  ya no estaban. No me consta que entre ambos hechos exista alguna relación. Tampoco he podido averiguar la intención práctica, si alguna había, de esta «intervención poética urbana». Si no fuera por las imágenes, diría que todo fue fruto de un paseo envuelto en ensoñaciones, siguiendo el rumbo que suelo negociar con Pancho, no siempre sin disputa. Pero aquí están las pruebas.
Fotos © AJR, 2013

Pues bien, algunos años más tarde, he podido averiguar que se trataba de un homenaje al escritor Medardo Fraile, tal como lo cuenta la Wikipedia al final de la entrada dedicada al escritor:
«El 21 de abril de 2013, un mes y medio después [de] su fallecimiento, en un acto simbólico en el barrio madrileño de Prosperidad, se rebautizaron varias calles con títulos de sus cuentos así como una plaza con su nombre, por iniciativa del colectivo de orientación surrealista "La llave de los campos", del cual Fraile era miembro honorífico, con el título de 'Ministro de los barcos a la deriva».
Alguno de esos rótulos, junto con el nombre de la plaza, aún permanecen. Y celebro haber podio descifrar al final su enigma y entender su sentido. La gran diferencia es que Pancho ya no está. 


Entrada rescatada de los arcones de La Posada.
Primera publicación: 24/4/13 a las 20:00 horas.

sábado, 17 de junio de 2017

Chicho y Cía


Era Ferlosio y oí: «Sol, Re, Fa, Re».
(AJR, 8:23 Palíndromos ilustrados, LXIV)

Las imágenes corresponden a los momentos finales de
Recordando a Chicho Sánchez Ferlosio, reportaje sobre un homenaje 
celebrado en el «Café La Manuela», de Madrid, 
el 4 de noviembre de 2003, unos meses después de su muerte.
En él aparecen, además de su hermano Rafael, algunos de sus amigos. 
Un gran documento de una época que va dejando de ser la que ahora vivimos.

viernes, 16 de junio de 2017

Finnegans Cubic



En este lado del descarnado itsmo.
Este del lado en itsmo descarnado.
 Lado del este descarnado en itsmo.
Del itsmo en este descarnado lado.
Descarnado itsmo en lado del este.
Itsmo descarnado del en este lado.


(Dado: Joyce: Finnegnas Wake, 
trad. de Marcelo Zabaloy, Cuenco de Plata)


Para celebrar el Bloomsday de 2017.
¿Habrá alguna vez un Finnegans Day?

miércoles, 14 de junio de 2017

Quedarse dentro


Desde que vi en una parada del bus 9 el impactante cartel anunciador de Déjame salir (Get out), me entraron ganas de ver la película. Y eso que no soy muy aficionado al género de terror hacia el que claramente se dirigen la imagen y el diseño elegidos para promocionar este filme, el primero de su director, el actor y comediante televisivo Jordan Peele, del que hasta ahora lo desconocía todo. Sin dejar de valorar la posibilidad de caer en esa trampa política tan habitual que consiste en darse la razón a uno mismo para no sentirse defraudado, debo afirmar que mi intuición no falló: Déjame salir —traducción inexacta e inapropiada del título: Márchate, o incluso un expresivo ¡Fuera! serían preferibles tanto desde el punto de vista lingüístico como para resumir el argumento— es una buena película, con una historia potente y creíble, excelentes interpretaciones y la que tal vez sea su principal virtud: una narración concebida y realizada de modo tan eficaz, que te mantiene pegado a la butaca desde la primera mirada que se cruzan sus protagonistas, una pareja de novios, negro él, blanca ella, al emprender un viaje hacia la casa familiar de la chica para que sus padres conozcan a la persona con la que está compartiendo su vida.

Desde el primer momento —en concreto, desde la primera vez que un policía blanco aparece en escena— se advierte que el asunto del racismo va a ser el tema central de la película, pero está abordado de una forma que resulta, además de sorprendente, muy ilustrativa de los tiempos que se viven en la América de Trump (también en la de Obama). Asimismo, se evidencia hasta qué punto ciertas actitudes que la corrección política parece haber barrido del mapa de hecho están enquistadas en importantes estratos sociales dando cobijo, y en su manifestación más odiosa, al viejo problema del color de la piel y a las más virulentas reacciones que a él pueden asociarse. No me es posible ser más preciso sin peligro de destripar un argumento cuya eficacia descansa en varias sorpresas y, sobre todo, en un giro de la historia ideado y ejecutado con mano maestra.

Otro de los aspectos que hacen de Get out una película muy recomendable es el excelente manejo de las situaciones cómicas, es especial a través de un personaje, amigo del protagonista, que, además de resultar decisivo en el desenlace, es el que va ofreciendo, a lo largo del viaje al infierno en que se convierte lo que iba a ser un apacible fin de semana familiar, un eficaz contrapunto narrativo, algo así como un principio de realidad que aquilata y da más credibilidad al clima un tanto onírico en que transcurre la historia.

En resumen, Get out es un muy meritorio primer trabajo, concebido dentro de las pautas del cine de género, pero mezclando con enorme habilidad ciertas dosis de terror y una permanente intriga —su principal virtud— con eficaces toques de comedia. Todo ello al servicio de una historia convincente y en el fondo original, aunque deudora de algunas referencias cinematográficas, desde Adivina quién viene esta noche hasta La semilla del diablo, sin olvidar cierta atmósfera a lo Eyes Wide Shut —expresamente mencionada— o algún guiño que me pareció ver al clima humano tan opresivo de Deliverance. Si se suman los excelentes trabajos interpretativos de todo el elenco, ni que decir tiene que estamos ante una opción muy recomendable para quedarse dentro de una sala fresquita durante las casi dos horas que dura el largometraje.

martes, 13 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (4)


[061] Si uno se fija bien, por su sonido y su sentido un tuit es un tuiut, de igual modo que obviamente un tweet es un teeweet. (4/8/15)

[062] Cóctel tuit. Mezcle tuits varios en rodajas en una coctelera. Espolvoree comas y puntos. Agítelo bien. Sírvalo. Silbe. (5/8/15)

[063] Émulo de Babel y copia de sí mismo, Twitter está a mitad de camino entre el zigurat babilonio y aquel mareo de zarzuela. (7/8/15)

[064] Tuitear, teitar, techar, tentar, testar, trenzar, trastear, tratar, tramar, trabar, tragar, trajinar, triscar...: ¡cuántos sinónimos del verbo trinar! (9/8/15)

[065] Este es un tuit vacío. (0/0/00)

[066] Lo quieras o no, eres lo que tuiteas: antorcha y humo. (21/8/15)

[067] «#hastag los webos de Twitter», dice el robot corrector.

[068] Enunciado: Tal vez T(witter) sea la más reciente manifestación del río flluyente de H(eráclito), que vuelve a arrasar la choza zen de P(arménides). (23/8/15)

[069] Y esos barrios de la Red donde se celebra una Tomatina cada día... (27/8/15)

[070] En todo buen tuiteador hay escondido un viejo grafitero. (Tal vez frustrado. Puede que frustrante). (27/8/15)

[071] Leyendo en la pantalla, a menudo echo de menos la posibilidad de ver el texto al trasluz. Aquella vieja prueba de la tipografía. (1/9/15)

[072] Mantra del día: «Una vocal calva / no es lo mismo que / una consoñante / con un buen tupé» {ajr}. (3/9/15)

[073] La nueva tableta especialmente diseñada para tuitear se llamará @erpizarrÍnk. (3/9/15)

[074] Más vale tuit en vano que cieno volando. (6/9/15)

[075] Agravios comparativos: el afán del ciclista por llegar a la meta y la indiferencia mostrenca con que la meta acoge su llegada. (6/9/15)

[076] Una categoría filosófica poco explorada, pese a los esfuerzos de la lógica formal, es la de «conciencia de uso». (6/915)

[077] En un mundo objetivo no hay mayor dignidad que la de usar y ser usado. Ni más grande estupidez que la avaricia. (6/9/15)

[078] A muchos tuíteres se le ven los hilos. Y hasta la tramoya. (6/9/15)

[079] ¿Tramoya, dices? ¡Pero cómo eres! Y cómo te gusta asomarte al despeñadero de la rima fácil. (6/9/15)

[080] No dejes para mañana lo que puedas callar hoy. (18/9/15)

****Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 






viernes, 9 de junio de 2017

Ulises al regreso


«A Penélope, polen: ¡epa!»

Cuántas veces, durante el periplo, incluso al demorarse en otros cuerpos o al notar que su sangre se erizaba con nuevas melodías, no sintiera Ulises rebrotar el aguijón de su deseo más profundo, la aventura creíble y aún urgente de volver a penetrar en la gruta conocida, yacer en el rincón de su recreo y proseguir allí descubriendo los tesoros concretos del amor que sosiega y nos hermana con el alma del mundo.

Imagen: Francesco Primaticcio, Odiseo y Penélope, 1563.

(AJR, 4:17 Palíndromos ilustrados, LXIII)


martes, 6 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (3)


[041] Enfiladas, las letras de todos los tuits que se están escribiendo ahora en el mundo darían varias veces la vuelta al ídem. (3/5/15)

[043] ¿Quién maneja los hilos del tinglado? He ahí una pregunta que no suelen hacerse las marionetas. Salvo excepciones. (3/5/15)

[044] En muchos tuits siempre falta una silla. (3/5/15)

[045] Ten cuidado, lector, con este tuit, A poco que te descuides, no podrás dejar de darle vueltas. (3/5/15)

[046] Vistos por detrás, casi todos los tuits están huecos. (5/5/15)

[047] Escribir un tuit de una belleza semejante al segundo gol de Messi y después abandonar para siempre las redes sociales. (6/5/15)

[048] Al avanzar por los campos minados de Twitter, no siempre es fácil distinguir entre los hunos y los orcos.  (28/5/15)

[049] Las redes sociales, a diez/doce años vista, ya parecen gigantescas montañas de escombros de lo que un día acaso fue la realidad. (28/5/15)

[050] ¿Y si Internet fuera sólo un sueño de ovejas eléctricas? (28/5/15)

[051] ¿Y por qué la RAE se empeña en llamar tableta a lo que, obviamente y al menos desde los hititas, es tablilla? (6/6/15)

[052] «Mientras usted lee/escribe estas líneas, el Gobierno de Estados Unidos está tomando nota» (Edward Snowden). (5/6/15)

[053] De aquí a la eternidad. Con todas las secuencias. Y en presente eterno. No lo olviden. Ni olviden que no podrían hacerlo. (17/6/15)

[054] Lo extraño de algunos «tuíteres» es que, por mucho que te fijes, no se les ven los hilos. A la mayoría, en cambio, sí. (6/5/15) [Variante del 043]

[055] El mejor tuit probablemente no sea el tuit despiadado sino aquel que no se pía. (25/6/15)

[056] ¡Hay que ver las cosas que hemos visto! Twitter sin duda demuestra que ver es volver a ver. Y, como dijo CJC, ver volver. (25/6/15)

[057] ¿Por qué llamarlo trendingtópic si la mayoría de las veces no pasa de ser un batuitburrillo. (30/6/15)

[058] «No hay bandera que no esté teñida de sangre inocente», escribe/tuitea David Trueba en su columna de El país. (17/7/15)

[059] Plutón, Plutón, qué lejos y qué lúgubre. (17/7/15)

[060] A veces se palpa que debajo de los 140 caracteres está la tierra fértil abonada por el silencio bien masticado. (4/8/15)


** *Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 




miércoles, 31 de mayo de 2017

Dadosutra


(En memoria de Ángel Crespo)

Buda es convincente porque nunca amenaza.
Porque es convincente Buda amenaza nunca.
Convincente amenaza nunca porque es Buda.
Porque es nunca amenaza Buda convincente. 
Nunca porque amenaza es Buda convincente.
Convincente amenaza porque nunca es Buda.




«... he lanzado
mis dados y esta vez
su golpe ha conmovido los cimientos
de bronce como a un agua
que sus diques rompiera. Yo he jugado
y se diría que iniciaste tú
la partida, sabiendo que dejarte
ganar era la trampa
cuya deuda saldar yo no podría».


(Ángel Crespo)

martes, 30 de mayo de 2017

La voz de Aitor Saraiba (pecio)


Quiso la casualidad, en su mejor versión de música del azar, que la otra noche, cuando fuimos a la Sala 9Norte a ver la obra teatral La máquina del tiempo, basada en las tres novelas gráficas que hasta la fecha  ha publicado Aitor Saraiba, el artista de Patrocinio de San José asistiese también a la función. Porque así, y aprovechado que Patrocinio es el barrio más popular de Talavera (aunque por su nombre bien podría tratarse de un poblado fronterizo en Nuevo México),  fue muy fácil entrar en contacto con él, intercambiar algunas impresiones y coincidencias, y dejar plantada la semilla de futuras conversaciones, que ojalá no se demoren demasiado. Digo esto porque no quiero ocultar que las impresiones que a continuación voy a exponer sobre el espectáculo teatral visto, si bien nacen de un deslumbramiento subjetivo ante un hecho artístico objetivo, sin duda están también mediatizadas por una corriente de afecto que hunde sus raíces en las raíces; quiero decir: en la también azarosa pero no menos significativa razón cordial del paisanaje. Dicho queda.


Página de El hijo del legionario,
primer libro de Aitor Saraiba.

Aitor Saraiba se define a sí mismo como «heavy, marica y poeta», me parece que no siempre con las palabras en ese orden, pero sí siempre con las tres. Es una declaración de principios que, además de valiente por lo inusual, resulta reveladora de una personalidad que busca en la línea recta de la sencillez un camino directo hacia las cosas, aunque después no toda sea, ni mucho menos,

Retrato por Begoña Rovas, tomado de aquí.


La primera vez que leí el nombre  de Aitor Saraiba fue en un artículo de Elvira Lindo, en el que, además de recomendar su novela El hijo del legionario, citaba el nombre de Talavera...


Poetry is my only flag

martes, 23 de mayo de 2017

Amo idioma (3)


Doce lingua que bica as miñas verbas
e aínda vén a verme por la noche,
árbore que da sempre a súa sombra
de encina milenaria e castiñeiro.
Eu sei ben que o idioma é un cárcere
de cristal e o espello en que me vexo.
Mais tambén a liana salvadora
que sostén os meus días e me libra
do abismo, do frío, do misterio
de non saber que, cando, donde, como...
pero poder dicilo, ulilo, airealo,
ata aprender, no voo das súas ramas
e nas vellas feridas do seu tronco,
outra forma invencible de calar.




*******
Con esta tercera versión de un viejo poema –la segunda de la opción en forma de soneto blanco–, en la que ofrezco una traducción provisional al gallego que no es más que su otra cara indisoluble, pongo en marcha el proyecto multimedia «AMO IDIOMA & LEBABEL». Concebido como una acción poética parecida a la que alguna vez le vi hacer a José Miguel Ullán (de cuya muerte, hoy 23 de mayo de 2017, se cumplen 8 años), y con Internet como lugar natural de desarrollo, su objetivo es lograr la traducción –transversión tal vez fuera término mas adecuado– del poema madre a todas las lenguas posibles, sin excluir diversos tipos de lenguajes multimedia cuya emergencia parece imparable. 

El proyecto, sujeto a algunas convenciones que serán explicitadas en su momento, quiere poner en marcha, de nuevo modesta pero tenazmente, una revolución: favorecer que la humanidad, comenzando por el que suscribe y el vecino de al lado y los vecinos de nuestros vecinos, tome conciencia del inmenso poder de la palabra, de la potestad irreductible que nos confiere la facultad de nombrar el mundo. 

Todo lo que somos y lo que podemos ser es, antes que nada, una manifestación de esa capacidad. Y cualquier forma de opresión, de las muchas que se ejercen de hecho o son una amenaza real para nuestras conciencias, siempre tiene como objetivo último usurpar ese poder, vaciar su sentido y, sobre todo, privarnos de la capacidad que las palabras realmente tienen para vencer a la muerte. 

Es posible que esto no sea más que fruto de alguna forma de locura o, más propiamente, la manifestación dizque histérica de algún tipo de entusiasmo. Al fin y al cabo, el juego y la risa están en sus raíces. Pero también sé que la iniciativa, cuyo origen aún no puedo explicitar, enuncia y despliega una acción necesaria. 

Ojalá que algún día llegara a convertirse en una corriente anónima, tan natural como la respiración, que en todas partes nos permitiera volver a soñar –o a seguir haciéndolo: la llama que aquí brilla nunca se ha interrumpido. 

Esto es cuanto por ahora puedo decir. Confío en que la fuerza de este impulso pueda seguir saliendo a la luz, pese a los peligros que sobre ella se ciernen. Y, sobre todo, que encuentre los necesarios cómplices.

sábado, 20 de mayo de 2017

Tuits sobre Twitter (2)



[021] Varios milenios de civilización para volver a sudar sangre de hitita. (13/3/15)

[022] La concreta alegría de experimentar que realmente es posible escribir con luz: «Si Dadá levantara la cabeza...» (13/3/15)

[023] En el Parque de Atracciones, las Noria de Twitter está justo al lado del Laberinto de Espejos (Facebook) y El Pasaje del Terror (¿Instagram?), (14/3/15)

[024].. aunque parece que más de uno todavía cree que está subido al Tren de la Bruja. Y otros no dejan de repartir escobazos. (14/3/15)

[025] Pocas cosas hay tan interesadas, en todos los sentidos, como un favorito de Twitter. (16/3/15)

[026] Twitter, el reino de las afinidades intuitivas (in-tuit-ivas). (14/3/15)

[027] Ante las propuestas de corrección de Twitter, uno tiene la impresión de que, antes de escribir, ya está siendo leído. (28/3/15).

[028] Al despertar, había sobrepasado el tuit 600. «Adelante, hombre...», se dijo. Y puso rumbo al Puente del Homenaje.

[029] Escribía  tuits como quien improvisa a ciegas al piano sabiendo que nunca llegaría a ser TT... Montoliu, por supuesto. (31/3/15).

[030] ¡Y todos esos tuits que contestan a otros ya borrados y van corriendo por ahí como pollos sin cabeza! (31/3/15) (Variante de 17)

[031] ¿Es posible pensar con libertad y tuitear a la vez? He aquí un nuevo enfoque de la vieja polémica del libre albedrío. (6/4/15)

[032] El tuit que ahora lees no es más tuit porque  lo leas, pero sin ti ni tuit es. (A modo de sueltalenguas machadiano). (8/4/15).

[033] Viejas nuevas musiquillas: «Tuit, tuit, tuit. Tuit Melopea escribe fino, Tuit Zotal esccribe normal, Tuit, tuit, tuit». (9/4/15).

[034] Tuitea, que algo "quea". (10/4/15).

[035] Todos callaron y, atentos, mantenían en alto los palos de selfi. (Conticuere omnes...) (10.4.15)

[036] Varios milenios de civilización para aprender a escribir como hititas. Oh dioses, ¿qué ganáis con vuestra crueldad? (11/4/15) (Variante de 21)

[037] «... Y un cantarillo de barro /--glú glú -- que nadie se lleva». (12/4/15)

[038] Por fin ya sabemos, con Twitter, en qué consiste el misterio de «dios uno y trino». Aunque siempre estuvo ahí el espíritu santo, ¡ese pájaro! (12/4/15).

[039] Quizás el idioma más adecuado para tuitear sea el latín. Al menos es el que resulta más lapidario. (12/4/15)

[040] En este carrusel las cosas van tan deprisa, que los tuits de ayer parecen pinturas rupestres. (15.4.15)

** Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 


viernes, 19 de mayo de 2017

Tuits sobre Twitter (1)



Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba en uso) y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus vencarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 


[000] Asusta un poco pensar en la importancia que puede llegar a tener la energía que circula por este alambre para pájaros. (26/01/15)

[000] Primeras impresiones en Twitter: aquí todo está en otro parte. También (27/1/15).

[000] Y esta pegajosa sensación de que aquí las cosas ocurren antes de que pasen. (28/1/15)

[001] La comunicación en Twitter es engañosa. También (20/2/15)

[002] Twitter ha recuperado el Limbo. (20/2/15)

[003] ¿Pensar en 140 caracteres? No hay almas para tanto. Ni tipología de Sheldon que
lo asuma. (20/2/15)

[004] No nos engañemos: el buen aforismo es a Twitter como el oasis al desierto; hay que caminar muchas millas para hallarlo. (20/2/15)

[005] Pero todos sabemos que en este mismo instante, en algún lado del alambre, un nuevo Cantor está engendrando sus geniales tuiterías. (20/2/15)

[006] Parece probado que el género más cultivado en Twitter es el monólogo exterior. (20/2/15)

[007] Este verbo recién nacido, como quien dice, y ya tan legendario: tuitear. (20/2/15)

[008] Cambios en la onomatopeya del reloj: lo que era tic-tac, tic-tac, ahora suena tuit-tuit... (21/2/15)

[009] Este impulso vagamente científico y atemporal que nos lleva a buscar en este red (y acaso en otras) los agujeros de gusano... (21/2/15)

[010] Y ese aire de familia que comparten el tam-tam, el silbido, el crotoreo, las castañuelas, Twitter. (22/2/15)

[011] Impostar el grado de vulgarización suficiente para escalar las cimas del TrendigTopic. O, en su defecto, ser simplemente vulgar. (1/3/15)

[012] La humanidad está en pleno proceso de mutación. Y algunas letras del nuevo código genético se están tatuando a golpe de tuits. (3/3/15)

[013] Su memoria se borra a cada instante. Y a cada instante brota una nueva flor que también se sueña eterna. (4/3/15)

[014] La cuadratura del círculo, la rabiosa actualidad, la vida eterna, la muchedumbre solitaria, la borra del café... Todo vale. (6/3/15)

[015] Ya el propio nombre almacena en su interior, aunque desordenado, un propósito nítido y rotundo: TWITTER = WRITE IT. (6/3/15)

[016] Una norma no escrita de la twitter-sintaxis recomienda no exprimir al máximo la esponja de los 140 caracteres. (13/3/15)

[017] Y todos esos tuits corriendo por el gallinero de la Red como pollos sin cabeza... (13/3/15)

[018] Curioso destino el de la @: estaba a punto de extinguirse cuando se convirtió en el signo de los tiempos.  (13/3/15)

[019] Contemplando la @: laberinto, espiral, madeja, araña, alfayomega, cerebelo, sol, caracola, cuerno, seno, matasuegras... (13/3/15)

[020] Y la @ como representación del ónfalos, la piedra dejada por Zeus en el centro del mundo y llave del oráculo de Delfos. (13/3/15)



miércoles, 17 de mayo de 2017

Soliyoquios


El yo es un cadalso donde muere el verdugo.
La nada no nos salva ni nos condena a nada.
Nadamos en la noche como cuerpos en sombras.
Solo cuando te encuentro me deslumbra la vida.
Pero no estoy dormido ni esto es un sueño solo.
La luz nace y se apaga y vuelve el sol de nuevo.
Sé que son claros síntomas de un canto interminable.
Raudos gestos sonoros que rompen el silencio.
Pero que no lo rompen porque siempre regresan.
A la quietud del fondo, la vibración del agua.
El yo es una piedra lanzada por un niño
que luego mira absorto los círculos concéntricos.


(De La noche sin excusa)


martes, 16 de mayo de 2017

Un minuto de nubes

Los cielos de mayo suelen ser proclives al enmarañamiento. En más de una ocasión nos sorprenden con danzas de nubes, parsimoniosas, leves, tan seductoras, que uno se quedaría contemplándolas más allá del tiempo, como si fuera en Babia. Y más si entre la espuma blanca y llena de presagios acuosos se abre una ventana de purísimo azul por la que se cuela el universo lejano y hasta parece que se retrata el mar. El ágil vuelo de un pajarillo viene a recordarnos que el reloj sigue su curso, y en la ciudad la vida, que no espera, nos espera. Nadie sabe cuántos mundos tiene dentro un minuto de nubes. Al contemplarlo intuimos que no debe de ser muy distinta la sensación de eternidad, esa herencia no del todo perdida de nuestra infancia.

https://www.facebook.com/alfredoj.ramos.9843/videos/205198936665168/

lunes, 15 de mayo de 2017

Ciudad


La ciudad que te acoge sin pedir nada a cambio.

La que mezcla tus venas con sus calles repletas de colores, de gente.

La insensata, la brusca, la sucia, la agresiva, la agredida, la misericordiosa, la cruel, la siempre diferente, la brillante, la que te acerca el cielo.


La que no exige nunca pequeñas cosas: solo tu alma y el ritmo acelerado de tu respiración.


La patria que no tienes ni la quieres, la madre generosa que te libra de ese vivir sumido en el fervor mezquino que son todas las patrias.

La luna llena de tus noches sonámbulas y de tus noches tristes.

La madriguera, el pensamiento libre, la desazón, la alegría de pronto, la imposible esperanza.

La calle donde fuiste lo que aún no has llegado a ser del todo. Lo que ya no serás.

Las cintas de palabras volando por el aire desde Moncloa a Sol, 
de Alvarado a la Prospe, Plaza del 2 de mayo, Bilbao, Príncipe de Vergara (antes General Mola), López de Hoyos, Corazón de María, 
Martín Martínez, Nieremberg, el Parque de Berlín...

El metro atiborrado que jamás se detiene en la estación fantasma.
El tiempo fugitivo y su imposible crónica infinita.

El agua fresca de la amistad a sorbos, el árbol legendario de los sueños, la vida inacabable de los otros.
Los parques, los cines, los museos, los cafés, los garitos, las terrazas.

La carne rota. El desapego. La mugre. La insolencia.
Los perros. Los ancianos. Las palomas. Los mendigos.

El territorio breve donde vive el amor y es cada día.
Y donde cada tarde la luz le abre caminos a la muerte.

Ciudad frontera, ciudad arrebatada, ciudad interminable.

Y todas las leyendas y todas las heridas y todas las muchachas que ríen al pasar.

Madrid: fundada sobre el agua.

Madrid, la palabra que ocupa ya todo lo que ocupa la palabra ciudad.


Imagen superior

De Madrid al cielo 2.0 by Domingo556 / © Some rights reserved.

Tomada de la Galería del autor en flickr

Rescatada de los Arcones de La Posada.
Primera publicación: 14/5/2010 a las 22:30.





jueves, 11 de mayo de 2017

Las palabras de Marvin


                   Qué inmensidad de tópicos errantes,
                 amenazan con sepultarlo todo
                 bajo una gruesa capa de tocino
                 mental y perezoso, la costumbre
                 de dejar de pensar, que sea el sebo
                 el que arrope las carnes de la vida,
                 y el pienso rumiado en los pesebres
                 donde todo está bien desde hace siglos
                 el que nos alimente y dé cobijo,
                 en su unívoco torque duradero,
                 a tanta pesadez de vida vana.



Poema probablemente escrito por Marvin (Nellie, en la vida real, aunque ya fallecida), el bulldog y «crítico literario» que, en cierto modo, es el antagonista de Paterson, la pequeña y hermosa película de Jim Jarmusch, que ha dividido en dos partes antagónicas y poco menos que irreconciliables la opinión de la crítica. 
Sentado en su sillón de orejas, desde donde lee con gran parsimonia el mundo, estos podrían ser los versos a los que el can parece estar dando vueltas entre sus belfos, no sabemos si por alusión a los poemas que escribe su dueño-consorte y rival —en cuyo caso, su crítica sería injusta y claramente malintencionada—, o por referencia a cualquiera otra de sus lecturas. 
La imagen corresponde a los instantes previos al momento justo en que el can decide hacer su propio y definitivo «comentario crítico» de la obra que aquel, en los ratos que le deja libre su trabajo de conductor de autobús, va escribiendo en su libreta. Y no digo más, que hacerlo sería desvelar mucho. Aunque apenas se entienda nada. 
Ajá.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Agua rota

Lluvia, fotografía de Tadashi Onishi.

En un rumor de agua rota.
Un rumor de rota en agua.
 Rumor de en un agua rota.
De un rumor en rota agua.
Agua en un rumor de rota
 Rota de agua en un rumor.


(Frase dada, la primera, de Aramburu:
Viaje con Clara por Alemania, pg 10).


sábado, 6 de mayo de 2017

Naves se van

Rob Gonsalves: «En busca del mar».

Naves, son dioses ilusos, Ulises. Oídnos. Se van. 
Naves a dar a la rada se van.

(XXX, 8:37; AJR, 8:21 Palíndromos ilustrados, LXI, LXII)