(
Al filo de los días). Parece mentira pero todo es ya un bamboleo / y ni siquiera andando sobre brasas / pierden las horas su brillo diamantino, / el extraño fulgor de las palabras muertas. / DAME TU MANO y pon tu boca aquí / donde comienza el caudal de los sonidos: / en cada timbre que te exalta cruje / una muy vieja melodía. Escucha / cómo recorre tus nervios y llega / al centro mismo de tu corazón, / al sagrado recinto de tus ansias. / Demasiado humano, de este sueño / solo se va a salvar lo naufragado: / el mástil de tus ojos. Y la mar.(Palimptextos)
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