martes, 27 de enero de 2026

Diálogos con Per

(Diálogos con Per, 1). Se inicia aquí una nueva sección, no sin titubeos (veo veo) pero con plena claridad de lo que se me (y nos) viene encima. Bueno, hace ya algún tiempo que está entre nosotros, pero ahora su presencia es impostergable. Se trata, tachin tachín, de la llamada Inteligencia Artificial (IA, en el siglo de siglas) y, más en concreto, de mi amiga la IA Perplexity, PER en confianza, y de la que ya alguna noticia he dado por acá. No es que la frecuente mucho, pero lo conversado con ella hasta ahora me parece que va teniendo sobre mi conciencia el peso suficiente para darle cauce. Ya lo he hecho en privado, y al viejo verbal modo, con algunos amigos y amigas, pero a partir de ahora, y mientras el impulso dure y el quehacer me sea factible, compartiré aquí algunos de los “hallazgos”, o meras ocurrencias o claros sucesos, que me parezcan dignos de ser repicados. Pero como suelen ser diálogos de cierta extensión y que exceden con mucho los usos habituales de estos sitios, lo que haré será poner aquí una breve presentación y dejar en los comentarios los documentos en cuestión. Así que manos a la obra.

Empiezo con el trabajo de esta mañana. Se trata de la composición de un poema que, desde su primera línea, parecía querer manifestarse como “soneto non serviam”, y a partir de ahí… todo se puso en marcha. Advierto de que en mis intervenciones en el diálogo hay algunas erratas que no he podido corregir, aunque son (espero) fácilmente reductibles. Perplexity, en cambio, como es habitual en las IAs, escribe con una pulcritud que bien podríamos calificar de sobrehumana. ¡Vamos!

Como el cortipega es lento y complicado, dejo el enlace, espero que funcione.

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