(En voz alta). Hay en Lux, el omnipregonado disco de Rosalía, más “diamantes” y detalles muy curiosos que aún darán —si eso fuera posible— mucho que hablar. Pero a mí me ha tocado particularmente este fado de Carminho. Por todo lo que dice. Y lo bien que pronuncia Rosalía el portugués. Delicadeza y hondura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario