domingo, 17 de abril de 2011

Seis de seis*


(Novelas de una línea /No ve las de una línea)



Al despertar, nada, ni el meteorito.


Boanerges presentía el fin del mundo.


Crié cuervos, todos iguales, para hooooy.


Dudo que sepas valorar un fosfeno.


El jinete, la luna, la encrucijada.


Frases sin cuento para Genoveva Más.


La imagen, El ojo del dinosaurio, de autor desconocido (se agradecen pistas), la he tomado de esta web, aunque aparece en otros muchos sitios como proveniente del repertorio visual de Linkmesh.

6 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Veo, Alfredo, que sigues jugando a los dados. Cada vez, si se me permite, con mayor precisión y lucidez. Estas novelas de una línea, acaso juego, obran el milagro de la sugerencia, la posibilidad del vuelo en la retina lectora, más allá de fosfenos, o a costa de ellos. ¿Hace falta decir que me ha gustado?

Un abrazo.

Fernando Ramos dijo...

Pues dudas mal, durante un temporada de mi infancia di sobrada importancia a los fosfenos... de hecho recuerdo investigar con amigos y aventurar teorías sobre que los fosfenos en realidad eran espíritus que intentaban hacérsenos visibles...

Buenos e interesantes dados, como de costumbre.

Fernando Ramos dijo...

¡Sí es Ed! ¡sí es!

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio: más que dados, sólo "da", o lo que es lo mismo: el final de una sola tirada. Celebro que te gusten. Otro abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Fernando, bien visto ese reverso que casi da, además, para un palíndromo. Habrá que darle vueltas. Lo de que los fosfenos sean espíritus en lucha por su visibilidad es, como suele ocurrir con tantas revelaciones infantiles, una sugerencia muy poderosa. Ahora bien, siento haber "dudado mal". A partir de ahora, procuraré dudar... correctamente ;-) Guiños y más.

Fernando Ramos dijo...

Jajajaaja, no se te escapa una, buena reflexión. Ni duda, ni correción de gazapo ofenden ;-)