martes, 23 de mayo de 2017

Amo idioma (3)


Doce lingua que bica as miñas verbas
e aínda vén a verme por la noche,
árbore que da sempre a súa sombra
de encina milenaria e castiñeiro.
Eu sei ben que o idioma é un cárcere
de cristal e o espello en que me vexo.
Mais tambén a liana salvadora
que sostén os meus días e me libra
do abismo, do frío, do misterio
de non saber que, cando, donde, como...
pero poder dicilo, ulilo, airealo,
ata aprender, no voo das súas ramas
e nas vellas feridas do seu tronco,
outra forma invencible de calar.




*******
Con esta tercera versión de un viejo poema –la segunda de la opción en forma de soneto blanco–, en la que ofrezco una traducción provisional al gallego que no es más que su otra cara indisoluble, pongo en marcha el proyecto multimedia «AMO IDIOMA & LEBABEL». Concebido como una acción poética parecida a la que alguna vez le vi hacer a José Miguel Ullán (de cuya muerte, hoy 23 de mayo de 2017, se cumplen 8 años), y con Internet como lugar natural de desarrollo, su objetivo es lograr la traducción –transversión tal vez fuera término mas adecuado– del poema madre a todas las lenguas posibles, sin excluir diversos tipos de lenguajes multimedia cuya emergencia parece imparable. 

El proyecto, sujeto a algunas convenciones que serán explicitadas en su momento, quiere poner en marcha, de nuevo modesta pero tenazmente, una revolución: favorecer que la humanidad, comenzando por el que suscribe y el vecino de al lado y los vecinos de nuestros vecinos, tome conciencia del inmenso poder de la palabra, de la potestad irreductible que nos confiere la facultad de nombrar el mundo. 

Todo lo que somos y lo que podemos ser es, antes que nada, una manifestación de esa capacidad. Y cualquier forma de opresión, de las muchas que se ejercen de hecho o son una amenaza real para nuestras conciencias, siempre tiene como objetivo último usurpar ese poder, vaciar su sentido y, sobre todo, privarnos de la capacidad que las palabras realmente tienen para vencer a la muerte. 

Es posible que esto no sea más que fruto de alguna forma de locura o, más propiamente, la manifestación dizque histérica de algún tipo de entusiasmo. Al fin y al cabo, el juego y la risa están en sus raíces. Pero también sé que la iniciativa, cuyo origen aún no puedo explicitar, enuncia y despliega una acción necesaria. 

Ojalá que algún día llegara a convertirse en una corriente anónima, tan natural como la respiración, que en todas partes nos permitiera volver a soñar –o a seguir haciéndolo: la llama que aquí brilla nunca se ha interrumpido. 

Esto es cuanto por ahora puedo decir. Confío en que la fuerza de este impulso pueda seguir saliendo a la luz, pese a los peligros que sobre ella se ciernen. Y, sobre todo, que encuentre los necesarios cómplices.

sábado, 20 de mayo de 2017

Tuits sobre Twitter (2)



[021] Varios milenios de civilización para volver a sudar sangre de hitita. (13/3/15)

[022] La concreta alegría de experimentar que realmente es posible escribir con luz: «Si Dadá levantara la cabeza...» (13/3/15)

[023] En el Parque de Atracciones, las Noria de Twitter está justo al lado del Laberinto de Espejos (Facebook) y El Pasaje del Terror (¿Instagram?), (14/3/15)

[024].. aunque parece que más de uno todavía cree que está subido al Tren de la Bruja. Y otros no dejan de repartir escobazos. (14/3/15)

[025] Pocas cosas hay tan interesadas, en todos los sentidos, como un favorito de Twitter. (16/3/15)

[026] Twitter, el reino de las afinidades intuitivas (in-tuit-ivas). (14/3/15)

[027] Ante las propuestas de corrección de Twitter, uno tiene la impresión de que, antes de escribir, ya está siendo leído. (28/3/15).

[028] Al despertar, había sobrepasado el tuit 600. «Adelante, hombre...», se dijo. Y puso rumbo al Puente del Homenaje.

[029] Escribía  tuits como quien improvisa a ciegas al piano sabiendo que nunca llegaría a ser TT... Montoliu, por supuesto. (31/3/15).

[030] ¡Y todos esos tuits que contestan a otros ya borrados y van corriendo por ahí como pollos sin cabeza! (31/3/15) (Variante de 17)

[031] ¿Es posible pensar con libertad y tuitear a la vez? He aquí un nuevo enfoque de la vieja polémica del libre albedrío. (6/4/15)

[032] El tuit que ahora lees no es más tuit porque  lo leas, pero sin ti ni tuit es. (A modo de sueltalenguas machadiano). (8/4/15).

[033] Viejas nuevas musiquillas: «Tuit, tuit, tuit. Tuit Melopea escribe fino, Tuit Zotal esccribe normal, Tuit, tuit, tuit». (9/4/15).

[034] Tuitea, que algo "quea". (10/4/15).

[035] Todos callaron y, atentos, mantenían en alto los palos de selfi. (Conticuere omnes...) (10.4.15)

[036] Varios milenios de civilización para aprender a escribir como hititas. Oh dioses, ¿qué ganáis con vuestra crueldad? (11/4/15) (Variante de 21)

[037] «... Y un cantarillo de barro /--glú glú -- que nadie se lleva». (12/4/15)

[038] Por fin ya sabemos, con Twitter, en qué consiste el misterio de «dios uno y trino». Aunque siempre estuvo ahí el espíritu santo, ¡ese pájaro! (12/4/15).

[039] Quizás el idioma más adecuado para tuitear sea el latín. Al menos es el que resulta más lapidario. (12/4/15)

[040] En este carrusel las cosas van tan deprisa, que los tuits de ayer parecen pinturas rupestres. (15.4.15)

** Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 


viernes, 19 de mayo de 2017

Tuits sobre Twitter (1)



Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba en uso) y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus vencarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 


[000] Asusta un poco pensar en la importancia que puede llegar a tener la energía que circula por este alambre para pájaros. (26/01/15)

[000] Primeras impresiones en Twitter: aquí todo está en otro parte. También (27/1/15).

[000] Y esta pegajosa sensación de que aquí las cosas ocurren antes de que pasen. (28/1/15)

[001] La comunicación en Twitter es engañosa. También (20/2/15)

[002] Twitter ha recuperado el Limbo. (20/2/15)

[003] ¿Pensar en 140 caracteres? No hay almas para tanto. Ni tipología de Sheldon que
lo asuma. (20/2/15)

[004] No nos engañemos: el buen aforismo es a Twitter como el oasis al desierto; hay que caminar muchas millas para hallarlo. (20/2/15)

[005] Pero todos sabemos que en este mismo instante, en algún lado del alambre, un nuevo Cantor está engendrando sus geniales tuiterías. (20/2/15)

[006] Parece probado que el género más cultivado en Twitter es el monólogo exterior. (20/2/15)

[007] Este verbo recién nacido, como quien dice, y ya tan legendario: tuitear. (20/2/15)

[008] Cambios en la onomatopeya del reloj: lo que era tic-tac, tic-tac, ahora suena tuit-tuit... (21/2/15)

[009] Este impulso vagamente científico y atemporal que nos lleva a buscar en este red (y acaso en otras) los agujeros de gusano... (21/2/15)

[010] Y ese aire de familia que comparten el tam-tam, el silbido, el crotoreo, las castañuelas, Twitter. (22/2/15)

[011] Impostar el grado de vulgarización suficiente para escalar las cimas del TrendigTopic. O, en su defecto, ser simplemente vulgar. (1/3/15)

[012] La humanidad está en pleno proceso de mutación. Y algunas letras del nuevo código genético se están tatuando a golpe de tuits. (3/3/15)

[013] Su memoria se borra a cada instante. Y a cada instante brota una nueva flor que también se sueña eterna. (4/3/15)

[014] La cuadratura del círculo, la rabiosa actualidad, la vida eterna, la muchedumbre solitaria, la borra del café... Todo vale. (6/3/15)

[015] Ya el propio nombre almacena en su interior, aunque desordenado, un propósito nítido y rotundo: TWITTER = WRITE IT. (6/3/15)

[016] Una norma no escrita de la twitter-sintaxis recomienda no exprimir al máximo la esponja de los 140 caracteres. (13/3/15)

[017] Y todos esos tuits corriendo por el gallinero de la Red como pollos sin cabeza... (13/3/15)

[018] Curioso destino el de la @: estaba a punto de extinguirse cuando se convirtió en el signo de los tiempos.  (13/3/15)

[019] Contemplando la @: laberinto, espiral, madeja, araña, alfayomega, cerebelo, sol, caracola, cuerno, seno, matasuegras... (13/3/15)

[020] Y la @ como representación del ónfalos, la piedra dejada por Zeus en el centro del mundo y llave del oráculo de Delfos. (13/3/15)



miércoles, 17 de mayo de 2017

Soliyoquios


El yo es un cadalso donde muere el verdugo.
La nada no nos salva ni nos condena a nada.
Nadamos en la noche como cuerpos en sombras.
Solo cuando te encuentro me deslumbra la vida.
Pero no estoy dormido ni esto es un sueño solo.
La luz nace y se apaga y vuelve el sol de nuevo.
Sé que son claros síntomas de un canto interminable.
Raudos gestos sonoros que rompen el silencio.
Pero que no lo rompen porque siempre regresan.
A la quietud del fondo, la vibración del agua.
El yo es una piedra lanzada por un niño
que luego mira absorto los círculos concéntricos.


(De La noche sin excusa)


martes, 16 de mayo de 2017

Un minuto de nubes

Los cielos de mayo suelen ser proclives al enmarañamiento. En más de una ocasión nos sorprenden con danzas de nubes, parsimoniosas, leves, tan seductoras, que uno se quedaría contemplándolas más allá del tiempo, como si fuera en Babia. Y más si entre la espuma blanca y llena de presagios acuosos se abre una ventana de purísimo azul por la que se cuela el universo lejano y hasta parece que se retrata el mar. El ágil vuelo de un pajarillo viene a recordarnos que el reloj sigue su curso, y en la ciudad la vida, que no espera, nos espera. Nadie sabe cuántos mundos tiene dentro un minuto de nubes. Al contemplarlo intuimos que no debe de ser muy distinta la sensación de eternidad, esa herencia no del todo perdida de nuestra infancia.

https://www.facebook.com/alfredoj.ramos.9843/videos/205198936665168/

lunes, 15 de mayo de 2017

Ciudad


La ciudad que te acoge sin pedir nada a cambio.

La que mezcla tus venas con sus calles repletas de colores, de gente.

La insensata, la brusca, la sucia, la agresiva, la agredida, la misericordiosa, la cruel, la siempre diferente, la brillante, la que te acerca el cielo.


La que no exige nunca pequeñas cosas: solo tu alma y el ritmo acelerado de tu respiración.


La patria que no tienes ni la quieres, la madre generosa que te libra de ese vivir sumido en el fervor mezquino que son todas las patrias.

La luna llena de tus noches sonámbulas y de tus noches tristes.

La madriguera, el pensamiento libre, la desazón, la alegría de pronto, la imposible esperanza.

La calle donde fuiste lo que aún no has llegado a ser del todo. Lo que ya no serás.

Las cintas de palabras volando por el aire desde Moncloa a Sol, 
de Alvarado a la Prospe, Plaza del 2 de mayo, Bilbao, Príncipe de Vergara (antes General Mola), López de Hoyos, Corazón de María, 
Martín Martínez, Nieremberg, el Parque de Berlín...

El metro atiborrado que jamás se detiene en la estación fantasma.
El tiempo fugitivo y su imposible crónica infinita.

El agua fresca de la amistad a sorbos, el árbol legendario de los sueños, la vida inacabable de los otros.
Los parques, los cines, los museos, los cafés, los garitos, las terrazas.

La carne rota. El desapego. La mugre. La insolencia.
Los perros. Los ancianos. Las palomas. Los mendigos.

El territorio breve donde vive el amor y es cada día.
Y donde cada tarde la luz le abre caminos a la muerte.

Ciudad frontera, ciudad arrebatada, ciudad interminable.

Y todas las leyendas y todas las heridas y todas las muchachas que ríen al pasar.

Madrid: fundada sobre el agua.

Madrid, la palabra que ocupa ya todo lo que ocupa la palabra ciudad.


Imagen superior

De Madrid al cielo 2.0 by Domingo556 / © Some rights reserved.

Tomada de la Galería del autor en flickr

Rescatada de los Arcones de La Posada.
Primera publicación: 14/5/2010 a las 22:30.





jueves, 11 de mayo de 2017

Las palabras de Marvin


                   Qué inmensidad de tópicos errantes,
                 amenazan con sepultarlo todo
                 bajo una gruesa capa de tocino
                 mental y perezoso, la costumbre
                 de dejar de pensar, que sea el sebo
                 el que arrope las carnes de la vida,
                 y el pienso rumiado en los pesebres
                 donde todo está bien desde hace siglos
                 el que nos alimente y dé cobijo,
                 en su unívoco torque duradero,
                 a tanta pesadez de vida vana.



Poema probablemente escrito por Marvin (Nellie, en la vida real, aunque ya fallecida), el bulldog y «crítico literario» que, en cierto modo, es el antagonista de Paterson, la pequeña y hermosa película de Jim Jarmusch, que ha dividido en dos partes antagónicas y poco menos que irreconciliables la opinión de la crítica. 
Sentado en su sillón de orejas, desde donde lee con gran parsimonia el mundo, estos podrían ser los versos a los que el can parece estar dando vueltas entre sus belfos, no sabemos si por alusión a los poemas que escribe su dueño-consorte y rival —en cuyo caso, su crítica sería injusta y claramente malintencionada—, o por referencia a cualquiera otra de sus lecturas. 
La imagen corresponde a los instantes previos al momento justo en que el can decide hacer su propio y definitivo «comentario crítico» de la obra que aquel, en los ratos que le deja libre su trabajo de conductor de autobús, va escribiendo en su libreta. Y no digo más, que hacerlo sería desvelar mucho. Aunque apenas se entienda nada. 
Ajá.