lunes, 26 de octubre de 2020

De las cosas del campo



La oí cantar sin querer esta mañana
con tanta displicencia o desencono
que la creí pardilla, pero era
subigüela, ya ves: la tierna alondra
que canta siempre en todas las viñetas
donde amanece a vista del amor.
Las palabras que desconocemos
no nos permiten ver lo que no vemos.  

domingo, 25 de octubre de 2020

La soberbia

(Resonancias) 

Hace dos años, por fechas como estas, dediqué siete de las NUL a los pecados capitales «pecados capitanes», dice el Enano objetor) ilustrándolos con fotogramas de grandes películas. Este es el que se refiere a la soberbia, y va acompañado de una de las soberbias imágenes que nos dejó Orión Eelles [nota: ni a conciencia encontraría una errata más sugerente] en Ciudadano Kane, la película que, como es sabido, supuso toda una revolución en el lenguaje cinematográfico. Durante mucho tiempo era considerada, de forma casi unánime, como la mejor peli de la historia. Tengo la impresión de que esa opinión ha sufrido algún cambio en los últimos tiempos, aunque sigue presente en puestos destacados en todas las listas.

viernes, 23 de octubre de 2020

Arabella (el poema)

Arabella» (1967),de Mauro Bolognini.



Ese sueño que dices, querida amiga,
sólo puedo decirte que no se acaba.
Y si un día se acaba, muchacha triste,
iremos a buscarlo con todo el alma
que aún nos quede: si es poca,
la inventaremos con un ensalmo
que pueda arder de nuevo e iluminarnos.
Al patio de butacas de nuestros sueños
vuelven siempre tus ojos, claros, serenos,
y mientras cae la lluvia, como un milagro,
sálveme tu mirada de arco voltaico.

Cristina Rosenvinge

(En voz alta). Una conversación prepandémica (de enero de 2020) entre Fernando Aramburu y Christina Rosenvinge, la chica de “alas rosas” que tanto nos gusta a algunos amigos (de hecho, redescubro el texto por un cita ajena). Buenas lecturas y sugerencias para estos días raros.

lunes, 19 de octubre de 2020

Prisa vende Santillana

Sede de Prisa en la Gran Vía de Madrid.
(Al filo de los días). A estas alturas, una noticia como esta, referida a la venta de la sección española de la editorial Santillana que en su momento podría haber sido todo un «escándalo» (en al menos una o dos de sus acepciones ), hoy parece sólo la lógica e incluso algo tardía consecuencia de los cambios empresariales que han transmutado por completo la realidad cultural española, al menos en lo que se refiere a los instrumentos materiales de su producción y difusión.

Hace ahora 32 años, cuando se produjo la primera gran venta de estas características (la adquisición por Matra-Hachette del grupo Salvat), la operación necesitó el placet del Consejo de Ministros, y nada menos menos que Jorge Semprún, a la sazón ministro de Cultura, tuvo que emplearse a fondo para justificar y dar cobertura legal a una decisión que en muchos aspectos resultaba incomprensible. Hoy aquellas “resistencias” resultan incluso risibles. Habría que analizar con tiempo y amplitud si este triunfo de la globalización y la lógica de los rendimientos no es también el resultado de una pérdida que no se mide sólo en términos de propiedad o economía.

Hace ya mucho que vivimos en otro mundo. Lo que no sabemos es por cuánto tiempo podremos seguir llamándolo vida. O, como sugiere el autocorrector (un verdadero cabroncete), guasa.

Pasos quietos



Este camino por el que ando
como si fuera a alguna parte
o fuera parte de otro camino
que no conduce a parte alguna
ni queda fuera ni puede andarse
más que con pasos dados al margen.
Tiene la vida sendas pausadas,
sin huellas: brillan sólo por sí.

Pasos quietos


Este camino por el que ando
como si fuera a alguna parte
o fuera parte de otro camino
que no conduce a parte alguna
ni queda fuera ni puede andarse
más que con pasos dados al margen.
Tiene la vida sendas pausadas,
sin huellas: brillan sólo por sí...