sábado, 4 de abril de 2026

Respiración


EN EL CENTRO DE LA RESPIRACIÓN. Así iban las horas, girando en cabriolas, sumándose en su resta, restándose sin pausa en su imparable sucesión apenas lineal, entrechocando a veces entre sí y con los accidentes, remontando el vuelo cuando el amanecer volvía a ser una sorpresa, y esperando, siempre esperando, en el centro de la respiración.

(LGdlTT, XXXIII bis)

viernes, 3 de abril de 2026

El gran silencio

EL GRAN SILENCIO. De las diversas formas en las que sentimos y acaso entendemos que nos vamos haciendo cargo de lo que significa asumir la “pesadumbre” (que dijo Rubén) de la vida consciente, sin duda la más frecuente en tiempos cercanos es la evaporación.



Mucho se podría hablar de las experiencias diferentes que se producen en este sentido, pero como cada quisque (según se dice) las vive de manera peculiar, parece más oportuno dejar en blanco el escenario y que suba la presión hasta donde sea posible. No hay mucho más que decir. O sí. Pero hoy es el día del gran silencio.

(LGdlTT, XXXII)

La IA según uno de sus padres


(CajaDeCitas, 116). No dejen de ver esta entrevista con el científico e ingeniero, además de gran admirador de Wittgenstein, Geoffrey Hinton, uno de los padres de la IA, de los más relevantes en su desarrollo. No solo se enterarán de cosas muy importantes al respecto, algunas muy preocupantes, sino que también pasarán un buen rato. De nada. Ah, por cierto, Gustavo Éntrala, el entrevistador, es uno de los mejores divulgadores de todo lo relacionado con las nuevas tecnologías. Su canal de YouTube es una mina.


miércoles, 1 de abril de 2026

Animaciones


(CajaDeCitas, 116).
A propósito de ciertos comentarios sobre el cine de animación, que surgían a raíz de un post de
Chuba Duruba y con intervenciones de Maite Nieto y otros amigos amantes del 7º arte, me he acordado, por asociación de ideas, de las maravillas que en el terreno de los efectos especiales hizo Ray Harryhausen con su inigualable dominio de la stop motion y otras técnicas que no solo no pasan de moda sino que se modernizan y avanzan con resultados espectaculares. Al recibir hoy, enviado por mi sobrino Miguel, gran profesional de la videoanimación, este singular vídeo, el recuerdo de la escena de la lucha de los esqueletos, en Jasón y los Argonautas, ha sido inmediato. Lo inquietante es que se rumorea que China podría estar a punto o incluso disponer ya de un numeroso ejército de estas criaturas. Al loro.



A vueltas con los premios



(CajaDeCitas, 115).
Un premio literario más, nueva polémica. La verdad es que algún día y de una vez por todas debería llevarse a cabo un debate serio acerca de la condición de España como “el país de los miles de premios” y la hipocresía generalizada que en torno a la mayoría de ellos circula por sus fueros. Quizás se pudieran poner así de relieve algunos “dobles trucos” implícitos en muchas de estas operaciones. Vaya por delante que, al respective, lo más sensato y honesto me sigue pareciendo lo que le oí decir una vez a Umbral en una conferencia que nos dio a los pipiolos de periodismo en la Complutense (sería en 1975 o 76): «Yo solo creo en los premios cuando me los dan a mí». Pues eso.

En primer plano


EN PRIMER PLANO. La escritura ideográfica sin referentes, es decir no condicionada por ninguna otra finalidad que no sea su propia manifestación gráfica (si se quiere, su ser como dibujo), tal vez ni merezca el nombre de escritura, pero es indudable que percute sobre nuestros sentidos y los excita en una dirección parecida a la que señalan los signos lingüísticos, aunque sea el que ella engendra un movimiento que se desvía hacia canales nerviosos inusitados y provoca respuestas neuronales diferentes a las que entran en juego en el desciframiento (cuasiautomático ) y la interpretación. Jergas e invenciones aparte, hay que destacar el inmenso “consuelo” (a falta de otra palabra menos connotada) que tanto su realización como su contemplación le proporcionan al artífice. Que en el desempeño de estas artesanías simples el sujeto, aquí desatado, se siente, como acaso decían los antiguos druidas, “poseído por el dios”, o por el “daimon” (y por ende, …), que viene a ser algo parecido aunque no sea igual. «Vade retro y sursum curda», como podría haber dicho don Latino de Hispalis, haciendo honor a su prosa pía y su prosapia. Amén.

(LGdlTT, XXXI)