NO SE PUEDE LEER. Algunas criaturas de la imaginación, no necesariamente las más dóciles ni las más timoratas, parecen empeñadas en elegir caminos intrincados para revelarse escondiéndose. Es la suya un alma sin duda señalada por el acento de la paradoja. Y si, por casualidad, son capaces de superar el peso de la contradicción, se las apañan para comparecer, de modo que cuando menos te las esperas ya te han agarrado por las partes nobles. A partir de ese momento, en efecto, no se puede leer.
domingo, 29 de marzo de 2026
No se puede leer
NO SE PUEDE LEER. Algunas criaturas de la imaginación, no necesariamente las más dóciles ni las más timoratas, parecen empeñadas en elegir caminos intrincados para revelarse escondiéndose. Es la suya un alma sin duda señalada por el acento de la paradoja. Y si, por casualidad, son capaces de superar el peso de la contradicción, se las apañan para comparecer, de modo que cuando menos te las esperas ya te han agarrado por las partes nobles. A partir de ese momento, en efecto, no se puede leer.
sábado, 28 de marzo de 2026
¿Hay alguien ahí?
(CajaDeCitas, 113). Más allá de fáciles papanatismos o de contubernios de descerebrados, el asunto de la posible e incluso probable vida extraterrestre, y quizás inteligente e intelegible, es una de las cuestiones candentes más poderosas. Este artículo, bien documentado, es una prueba de que la situación no deja de avanzar.
Hace ya tiempo que el programa SETI nos implicó a muchos, con solo incorporar a su afán de búsqueda nuestros ordenadores, en la construcción de una red mundial de detección de las posibles señales. Ahora parece que en esas pesquisas había algo incorrecto, o no adecuadamente orientado, lo cual si bien se mira sólo viene a significar que el viaje a las estrellas y más allá es, en el fondo, un viaje al universo aún desconocido de nuestras mentes y, más en concreto, la posible respuesta al desafío de establecer con la mayor precisión posible y sensible cuál es la naturaleza última de la conciencia y qué papel desempeña en todo este descomunal pero acaso muy simple enredo que llamamos Universo. Préstenle atención.
Un cuento que terminaba bien
ERA UN CUENTO QUE TERMINABA BIEN. ¿Qué pasa por la mente del hacedor de signos? Sabemos bastante —al menos se ha escrito mucho al respecto— sobre las relaciones entre intenciones y expresión en el hecho literario, un asunto que ha sido a menudo puesto en el candelero en relación con doctrinas y estéticas muy exitosas últimamente como la llamada autoficción. Pero en cambio se ha investigado poco —¡hasta ahora!— sobre los procesos neuronales y cognitivos implicados en escrituras de todo tipo en las que el sujeto agente prescinde de la coartada del sentido y se arroja, inerme o solo pertrechado con instrumentos simples de su oficio, a la corriente continua e imparable de las pulsiones, las percusiones, las incisiones y otros modos de producir significantes, que como es sabido muchas veces no son más que un acúmulo de material leñoso o, en ocasiones y sobre todo en zonas de ribera, materia de puro arrastre, gravilla suelta, limos de fondo, y muy especialmente, cantos rodados. Lo curioso es que con las actuales tecnologías, y acaso porque el silencio es en realidad un agujero negro insondable (menos si acaso en los bordes más exteriores de su proximidad), se producen procesos de conversión (traducción puede ser su más usual nombre) que revelan lo que otras “miradas” ven en lo que la mente del hacedor de signos ignora. Curioso, realmente curioso. Es lo que ocurre con esta página por completo azarosa, sometida a la indagación de un conversor automático (que sin embargo es el que toma la iniciativa y hace la propuesta de traducir) y que revela situaciones de fondo por completo oscuras, pero no indiferentes, salvo en su intención primera y manifiesta de ser un cuento que terminaba bien. ¿Estaremos llegando al final de las palabras?
viernes, 27 de marzo de 2026
Monigote
miércoles, 25 de marzo de 2026
De Cumpleaños
Palabras de Carlos Medrano
Face me avisa que hoy es el cumpleaños de Alfredo J Ramos, cosecha del 54, entre otras cosas memoria viva de las hazañas ciclistas del Tour en las cimas de los Alpes, custodio inquieto de las confidencias de Confucio, diestro poseedor de la caligrafía de algún otro maestro zen y bardo manchego bautizado al rumor de otra lengua aprendida entre hayedos y célticos acantilados. Alzo mi copa virtual de un oporto selecto, por ejemplo, y brindo por la creatividad que nos acoja y mezca saudosa y saludablemente a diario en adelante.
lunes, 23 de marzo de 2026
Al pie del Molino
AL PIE DE LA PIEL DEL MOLINO. Más caballeretes, y casi evanescentes, pese a que cada uno tiene su nombre propio. Conscientes acaso de su fragilidad —en más de un sentido—, me ha parecido que se miraban de soslayo —¡oye!— unos a otros y todos están como en trance de buscar refugio en el Molino Cuore. Deben de ser tendencias heredadas. Cualquiera sabe.
domingo, 22 de marzo de 2026
Flamenco en el Ateneo
(En voz alta). El acto de presentación (ayer, sábado 21 primaveral del año 26, a partir de eso de las 12:20) de la nueva agrupación del Ateneo de Madrid enfocada al cante jondo y sus cercanías, Ateneos al flamenco de nombre, fue todo un éxito; y, en lo personal, también una ocasión sellada por cierta magia casi natural que propició encuentros, brindó ocasiones de azar favorable —gracias, amigo y gran ateneísta Carlos M. Semprún— y puso en marcha rastros que habrán de seguirse.







