sábado, 9 de marzo de 2013
Almodóvar reinventa el astracán
Éramos pocos y parió Almodóvar. Se decía que el tantas veces genial cineasta manchego (he visto todas sus películas: hay al menos media docena que me parecen excelentes) volvía a la comedia para salvarnos de la pesadumbre que lo está agostando todo. Que Los amantes pasajeros (¡qué buen título!) era el retorno a su cine más chispeante, divertido y transgresor. Un reencuentro con la truculenta gracia almodovariana en estado puro. Y que, además, ofrecía una metáfora de la situación nacional llena de lucidez, de acidez, de crítica inteligente y, lo que aún resultaba más esperanzador, de consuelo.
Pues bien, Carlos Boyero, que en su crítica del filme se ha atrevido a decir que siente «vergüenza ajena» (lo que es mucho decir, además de poco creíble), no sólo tiene razón en su rechazo frontal de la película, sino que, a mi entender, se queda corto en su análisis cuando retrotrae su filiación a las «españoladas» sesenteras y setenteras de Mariano Ozores, el más casposo cine nacional. A mi me parece que lo que Almodóvar reinventa o perpetra en Los amantes pajilleros (título más adecuado) es el astracán con pluma: una variante de aquellas piezas teatrales disparatadas y supuestamente cómicas que tanto éxito púbico (sic) tuvieron hace ya casi un siglo y que, como puede verse ahora, con solo cambiar al "fresco" o pícaro de entonces por un trío de locas mariquitas, siguen pegadas a la piel dramática del ingenio peninsular.
El atracón (¿astracón?) de plumas a que nos somete la última de Almódovar, con su desfile de escenas deshilvanadas, carentes de un verdadero guión, romas de humor, muchas veces mal interpretadas y hasta con ostensibles fallos de maquillaje (¡quién lo diría!), es un disparate de tal calibre que resulta difícil pensar que no sea completamente intencionado; es decir, una mala peli hecha mal aposta. Si pese a todo van a verla, ya se percatarán de que una casi inaudible pero ronca voz en off repite varias veces a lo largo del metraje esta cantinela: «Yo soy Almodóvar y hago lo que me sale del chocho». Y lo dice. Y lo hace. ¿Será por eso por lo que algunos críticos han sacado a colación, en sus sofisticados comentarios de la obra, nada menos que El origen del mundo, el famoso cuadro de Courbet?
En la sala, con poco más de media entrada pese a ser el día del estreno, se oyen algunas risas, que se adivinan jóvenes. Pero parece que lo predominante entre el público es un gesto de expectación, alentado por el colorista arranque de los créditos de Mariscal y por una confidencia prometedora de Lola Dueñas, en la segunda secuencia. Aunque poco a poco todo se va transformando en perplejidad (¿o es solo somnolencia?), un poco de impaciencia (¿pero esto no cambia?), para terminar en tedio o hasta en fastidio. Es probable que, junto a la ya clásica división de opiniones irreconciliables que suscita el cine (y la figura) de Almodóvar, se esté abriendo paso una brecha generacional. O puede que haya asuntos de contoneo emplumado y basto mamoneo que sólo resultan graciosos a ciertas edades y en ciertos momentos. Al abandonar la sala, lo que veo sobre todo son rostros serios, incluso con síntomas de fatiga. «Ven a llorar en mi hombro la hora y media perdida», le dice un cincuentón a su acompañante, algo más joven. «¡Y los 9 euros tirados!», le contesta ella. Y ambos, ahora sí, ríen. Aunque no parecen saber muy bien por qué.
sábado, 2 de marzo de 2013
Propósitos de marzo
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| La puerta del día (en la isla de La Palma). Foto AJR, 2013 |
Sostener un poema en la mañana
frente al grito
estruendoso o larvado
de la muerte.
Dar las gracias al dios del mediodía
por su rayo de luz
y el dibujo del cielo.
Poner al lado de cada cosa noble
la misma intensidad
y el ritmo libre
que acompasa las horas de la tarde.
Mirar el sol de sus ojos violetas.
Amar siempre la noche.
No dejar de soñar.
jueves, 28 de febrero de 2013
Fábula
Mientras cae sobre la ciudad una nieve madura que lucha por llegar virgen al suelo, el rey se abriga en su armiño de animal protegido y, abotargado y renqueante, se dispone a contemplar con ojos de sapo moribundo cómo se desmorona el reino a sus pies. La soledad de los monarcas es un corolario de su propia condición, casi un pleonasmo, el rugido o gruñido de su naturaleza. La perpetuación del instinto predador de una especie bubónica, interesada por igual en bestias y hembras, amenaza con solidificarse ante la mirada indiferente de la muchedumbre, que apenas recuerda los tiempos en que la vida transcurría fuera del túnel. No muy lejos, sólo un par de páginas hacia el sureste, las trompetas de la catástrofe se oxidan en medio de pendones deshilachados, mientras la voluminosa retórica de la saga pontificia, con vuelo felliniano incluido, se pliega sobre sí misma para añadir una nota al pie en el libro (falso) del Apocalipsis, allí donde Juan tuvo que dejar de escribir para no perecer también antes de tiempo. El héroe de la gabardina negra, ese hombre sin rostro que ha estado vigilando con paciencia las entradas y salidas de la Casa del Terror, se sube las solapas y con un gesto indiferente da por concluida su misión. «Aquí ya no hay nada que rascar», se dice. Luego, con paso sosegado, se dirige hacia la última viñeta del tebeo para que todo quede en orden dentro de la fábula.
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| Viñeta de John Constantine: Hellblazer. Tomada de aquí. |
«Corina, Corina», todo está escrito
Todo está escrito. Y a veces hasta cantado. Por puritita casualidad, que diría Cantinflas, me ha salido al paso este himno anticipado, a ritmo de los años sesenta, del cotilleo nacional. Al nombre le falta una "n", pero a la letra no le sobra nada.
lunes, 18 de febrero de 2013
El error de los Goya
El error de la ceremonia de entrega de los Goya no fue ese momento embarazoso en que se anunció de forma equivocada el premio a la mejor canción. Ese lapsus se corrigió de inmediato. En cambio, al principio de la gala se presentó esta parodia de Bienvenido Mr. Marshall....
Parodia-Presentación de los Goya de 'Bienvenido Mr. Marshall'
... cuando en realidad se tenía que haber proyectado esta:sábado, 16 de febrero de 2013
Goya por goya
Ya está a la vuelta de la esquina la gala de los premios Goya. No quiero romper la tradición de este blog y, como años anteriores, me atreveré con un pronóstico. No he visto todas las películas en liza, aunque sí casi todas las grandes candidatas, y no todo en mi envite lo fío solo a mi gusto: empleo también alguna táctica propia de los juegos de azar. Esta apuesta, además de una diversión, es una forma de reconocer lo mucho que el cine hace por nosotros a lo largo del año al proporcionarnos un gran consuelo frente a (y dentro de) las turbulencias del mundo. Y quiero que sea igualmente una muestra explícita de apoyo al cine español, un arte sin duda inquieto en manos de una industria raquítica (salvo excepciones que a veces rozan lo imposible) y obligado a remar en contra de autoridades culturales simplemente nefastas o cuando menos catetas. Así que, sin más rodeos, aquí está mi apuesta para los Goya 2013.
☻ Mejor película: Blancanieves. No he podido ver la película de Fernando Trueba, pero si he visto las otras tres que compiten por el Goya en esta categoría (y en casi todas las demás: ¡nada menos que 61 candidaturas suman en total!). Me decanto por el filme de Pablo Berger, mudo, en blanco y negro y, en mi opinión, muy superior al "precursor" The Artist, porque es una obra viva (no solo un brillante ejercicio de estilo como aquél) y está llena de ritmo, belleza e imágenes inolvidables. Ah, y pensar que pueda haber sido denunciada por su trato de los animales, simplemente me parece ridículo: no hay una sola imagen de maltrato, ni siquiera sugerida. Todo se mueve, respecto a lo taurino, en un terreno de gran sutileza para filmar (con total propiedad) la «música callada del toreo»
Mejor dirección: Fernando Trueba, por El artista y la modelo. Intuyo que el mayor de los Trueba se verá indirectamente favorecido por la lluvia de premios que caerán sobre el filme de Pablo Berger. Y, naturalmente, por ser vos quien soy: a estas alturas (¿ya?, ¿pero no fue ayer el estreno de Ópera prima?), uno de los grandes "patriarcas" de nuestro cine. Estoy deseando ver su película, sobre la que me han llegado opiniones... dispares.
☻ Mejor actriz protagonista: Maribel Verdú, por Blancanieves. La madrastra que interpreta la Verdú reúne, a partes iguales y sin fisuras, maldad y belleza, terror (de cuento) y morbo (expresionista). Berger ha extraído de su rostro, tantas veces fotografiado y tan bien, gestos inéditos y perfiles estremecedores. Creo que se impondrá, sin dificultades a Naomí Watts (Lo imposible) y a Aída Folch (El artista...). He oído decir que Penélope Cruz es lo más (incluso lo único) salvable de Volver a nacer, que no he visto. Pero sabiendo de antemano que no asistirá en la gala, parece difícil que tenga alguna opción.
☻ Mejor actor protagonista: José Sacristán, por El muerto y ser feliz. Que el gran Sacristán, a estas alturas, no tenga ni un goya es una de esas inconsecuencias de los premios que se pueden explicar por extraños acordes y desacuerdos. Pero este año se remediará. Sin duda.
☻ Mejor guión original: Pablo Berger, por Blancanieves. La imagen germinal de este cuento clásico lleno de tópicos hispanos de los años 20 (y de anteayer), pero contados con buen pulso y una gran sensibilidad, es la respuesta a un reto preciso: ¿que pasaría si en medio de los enanitos toreros (yo aún llegué a verlos de niño como troupe de «El Bombero Torero») se situara una Blancanieves andaluza, llena de gracia y de desgracias? El autor ha reconocido lo mucho que su película le debe, en sus orígenes, a las fotografías etnográficas de Cristina García Rodero (de su libro España oculta, sobre todo). Y es verdad, especialmente en secuencias tan impactantes como la de las sesiones fotográficas con el torero muerto. Ahora bien, a partir de ese deslumbramiento, el guion de esta sinfonía visual y sonora (aunque muda) está concebido como un poema narrativo, con un par de giros en la historia que la hacen fluir con interés creciente. Y la coda de feria, además de oportuna, tiene el valor de ser un engarce inspirado con algún clásico del cine a los que también se homenajea (La parada de los monstruos, por ejemplo evidente).
Mejor guión adaptado: J. Gerricaechevarría y S. G. Sánchez, por Fin. La novela de David Monteagudo, aunque muy cinematográfica y con escenas y situaciones potentes, tenía algunas incongruencias en su estructura que, al parecer, se han corregido en el guion de la película. Todavía no he podido comprobarlo.
Mejor actriz de reparto: Ángela Molina, por Blancanieves. Interpreta, con rigor y poderío, a la abuela de Blancanieves. Un papel pequeño pero muy intenso en el sobresaliente reparto femenino del cuento de Berger.
Mejor actor de reparto: Antonio de la Torre por Invasor. ¿Hay alguna película española notable de los últimos años en la que no haya participado este actor todoterreno? Está también excelente en Grupo 7 (el policiaco del año: muy notable), pero la nominación le ha venido por este filme realista y trepidante (dicen), que aún no he podido ver.
Mejor actriz revelación: María León, por Carmina o revienta. La madre de Paco León se interpreta a sí misma (o casi) en el debut en la dirección de su hijo. Tiene mucha frescura y poderío supermarujil en la película friki del año; algo más que una mera curiosidad, pero tampoco mucho más. Otra gran revelación, digna de premio, sería la de la niña de Blancanieves, Sofía Oria, cuyo encanto gravita sobre toda la película y se codea (y hasta supera) las grandes interpretaciones de sus compañeras de reparto. Pero, como es sabido, se ha decidido que los niños no pueden ser premiados. Qué se la va a hacer.
☻ Mejor actor revelación: Apuesto por Joaquín Núñez, por Grupo 7.
Mejor dirección novel: Paco León, por Carmina o revienta. Creo que va influir en el premio, además de los valores de la película, la iniciativa y fino olfato que el televisivo actor ha demostrado a la hora de buscar formas inéditas o poco exploradas de difusión del cine a través de las nuevas redes. Tiene mucho mérito. Y la película se disfruta..., aunque a veces sobrenade cierto empalago de reality show.
Y en el resto de categorías (con dados de por medio):
☻ Mejor música original: Alfonso de Vilallonga, por Blancanieves.
☻ Mejor canción original: «No te puedo encontrar», de Blancanieves.
☻ Mejor dirección de producción: Sandra Hermida, por Lo imposible.
☻ Mejor dirección de fotografía: Kiko de la Rica, por Blancanieves.
Mejor montaje: Fernando Franco, por Blancanieves.
Mejor maquillaje y/o peluquería: Bertolazzi-Martí-Ribé, por Lo imposible.
Mejor dirección artística: Pilar Revuelta, por El artista y la modelo.
☻ Mejor diseño de vestuario: Paco Delgado, por Blancanieves.
☻ Mejores efectos especiales: Costa-Bergés, por Lo imposible.
Mejor sonido: Glossop-Orts-Tarragó, por Lo imposible.
☻ Mejor película de animación: Las aventuras de Tadeo Jones, de Enrique Gato.
Mejor película documental: Mapa, de León Siminiani.
Mejor película hispanoamericana: la paraguaya 7 cajas.
Mejor película europea: En la casa, del francés François Ozon.
☻ Aciertos
jueves, 14 de febrero de 2013
Un tipo con suerte
El señor Carlos Floriano, el temerario portavoz del PP de voz algo cavernosa y gesto romaní, debe de ser un hombre con suerte, más aún de la que sugiere su apellido. Si no ¿cómo entender que no se derrumbe el mundo cada vez que suelta una de sus ocurrencias, esas respuestas encadenadas que van a terminar explicando el «caso Bárcenas» como una alucinación colectiva? Es difícil imaginar mayor caradura a la hora de mentir, pero quizás es que somos poco imaginativos. Cuando el antiguo tesorero del PP ponga sobre la mesa el trofeo por el que Luis el Cabrón tiene cogido a quien todos sabemos, siempre podrá salir Floriano a decir que son las turmas de alguna res alanceada en los últimos carnavales. Como diría otro clásico de la misma banda, «manda webos».
jueves, 7 de febrero de 2013
Mal de fondo
| A. M. en L. P. Al fondo, el Teide. © AJR, 2013 |
Si percibes la nada, ¿eres la nada?
Si oyes la estupidez, ¿no eres estúpido?
Al ver volar, ¿puedes alzar el vuelo?
Si piensas, ¿sabes en qué estás pensando?
Miro las aguas quietas sobre el día inmóvil
y siento su caudal anquilosado.
No son heridas las grietas de la tierra
ni el mundo es un problema intestinal.
Sólo que todo lo que rechina o aúlla
o bulle en el silencio de la noche,
lo que remueve el campo de maíz,
lo que repta debajo del asfalto,
toda esa melodía inarmoniosa,
menos que música pero más que ruido,
está buscando un quicio en que apoyarse
para girar y darle la razón
al filósofo escuálido, al greñudo
anacoreta de dientes cenicientos,
que sonríen al ver cómo se curva,
se pliega sobre sí, la sombra oscura
hasta que nada escapa a su dominio.
jueves, 31 de enero de 2013
"Ororabilidad"
Comparecencia íntegra de Cospedal sobre la información de los sobresueldos en negro publicada por El País
Cospedal, aunque a punto de trabucarse, lo dice bien: no van a consentir que se ponga en cuestión "la ororabilidad" de los dirigentes del PP (minuto 5:55). Se admiten apuestas sobre el significado del neologismo, incluida su raíz de apariencia avarienta y la hache ausente. Por lo demás, y mientras llegan los resultados de la «auditoría interna que se someterá a una auditoría externa» (¡con un par!), quién duda de que en todo este asunto de Bárcenas la responsabilidad última habrá de recaer sobre el mero azar. Eso sí, un azar que se escribe con n. Intercalada.
martes, 29 de enero de 2013
Un sombrero para el rey
(En el Mural de la Posada, dejada por mano de uno de sus huéspedes y acompañada de las imágenes que también reproduzco, aparece hoy esta «Carta abierta, con una sugerencia, al rey Juan Carlos I de Borbón». No lleva firma legible, aunque tampoco es anónima, y dice lo siguiente:)
Majestad, muy señor mío:
Disculpe el atrevimiento de estas letras que seguramente nunca llegarán a molestarle. Aunque quién sabe... Internet lo está poniendo todo patas arriba y estamos viendo cosas que no habíamos siquiera sospechado. El caso es que, al enterarme de que su colega y coetánea, la reina Beatriz de Holanda, ha decidido pasarle el testigo con forma de cetro a su hijo de 45 años, me he acordado del monóculo del general Spínola, protagonista de una historia que VM, tan bien informado y conocedor de la importancia que algunos sucesos de apariencia anecdótica pueden alcanzar en tiempos cruciales, sin duda tendrá presente. No negaré que ese recuerdo es, quizás como todos, un capricho de la memoria, pues las circunstancias que ponen a uno y otro hecho en contacto sólo guardan cierto parecido, algo así como un aire de familia. Pero la similitud sin duda existe. Y es sabido que las analogías las carga el demonio.
Es el caso que el mencionado general portugués, famoso por portar un monóculo en su ojo izquierdo (¿o era el derecho?), publicó en 1974 un libro titulado Portugal y el futuro, en el que sugería algunas salidas para la dictadura salazarista apalancada en el país vecino. Al poco tiempo hubo en Madrid, según los rumores y muchos testimonios, ciertos movimientos postales, a la usanza de entonces, cuyo destinatario fue el general Manuel Díez-Alegría, por entonces jefe del Alto Estado Mayor del Ejército. Se decía que todas esas cartas coincidían en un punto: contenían monóculos, en algunos (pocos) casos, reales y con su cristalito bien pulido, aunque la mayoría lo que portaban eran imágenes de monóculos recortadas de anuncios, de viejos grabados o de viñetas humorísticas publicadas en la prensa de aquellos días. La intención era evidente, además de ingeniosa. Díez-Alegría estaba considerado como uno de los pocos mandos "aperturistas" del ejército español. En alguna ocasión se le había oído mostrarse convencido de que «el ejército debe de estar supeditado al poder civil, sea éste del signo que sea». Aquella correspondencia si duda le animaba a explorar la posibilidad de desempeñar en la España de entonces un papel similar al que estaba teniendo el general Spínola en Portugal.
Fiado en que esa analogía conserve cierto poder de persuasión, del que quizás carezcan otros argumentos de peso que podrían esgrimirse (y están en la palestra), me atrevo a enviarle con este mensaje, y con el debido respeto, un simbólico sombrero que Su Majestad sin duda sabrá interpretar en su recto sentido. Confío en que este gesto y la imagen le lleven a meditar sobre la trascendencia del momento que todos vivimos en España, también y acaso de forma especial (aunque por motivos de naturaleza bien distinta) la monarquía. Y que esa meditación se plasme en decisiones.
Es muy probable que haya llegado el momento, hoy mejor que mañana, de dar pasos que dentro de poco tal vez puedan ser tardíos o, aún peor, inútiles, quién sabe si imposibles. Esta sociedad, que quizás nunca fue monárquica, más allá de cierta sensibilidad a flor de piel y una marcada propensión al histerismo gratificante, es palmario (las encuestas lo muestran) que ha empezado a dejar de ser juancarlista..., además de estar, como suele decirse y viene a propósito, hasta el gorro de tantas cosas... «Saber retirarse a tiempo es una victoria», dice un viejo aforismo.
Majestad, en corto y por derecho: ¿no ha llegado ya la hora de la jubilación?
Sin otro particular, reciba un saludo cordial.
PD. Por si hubiera alguna duda lingüística acerca del significado y uso de cierto verbo, he aquí el correo que hoy distribuye entre sus suscriptores la FUNDÉU.
Imágenes: la ya casi exreina Beatriz de Holanda, con uno de sus sombreros, reproducido también arriba. Foto Getty Images. Tomada de aquí.
viernes, 18 de enero de 2013
El ángel
(Para mis amigos Carmen y Antonio, en la intersección de estos días de enero.)
Imagen superior: La huida, de Remedios Varo, óleo sobre masonita, 1961.
Museo de Arte Moderno de México.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Sol 13
Lo que parecía
una estrella errante,
un canto de cisne,
la huella de una noche sin fin
o un escalera al cielo...
acabó siendo
el sol del año 13.
¡¡Por un año nuevo nuevo!!
Imagen: Sol de madrugada en Alesünd (Noruega). © Fernando Tellado
viernes, 28 de diciembre de 2012
Puertas
¿Y qué me dices del extraño placer de mezclar cosas que nunca han estado juntas, simplemente por amor de lo que, con su voces, con sus ojos y sus manos, nos reclama? ¿No hay en ello un signo de verdadera creación, de osadía necesaria, una inocencia indestructible? Llama a esa puerta. Detrás estás dentro.
| Viejo portalón en Talavera de la Reina. © AJR, 2012. |
lunes, 24 de diciembre de 2012
Bel-ēn-jaikús 2012
piezas de jaikú y aire
Pancarta en el portal*
«Por el derecho
a la vivienda digna:
¡No + desahucios!»
*Felicitación de Carmen Peire.
Continuará…
O no.
Imagen: otro de los encantadores belenes recortables de Opisso, publicado en el TBO. Tomado de aquí.
para el belén.
Son casi todas
piezas de artesanía,
barros del día...)
Más soldados de Herodes
Vienen de Irak,
de Siria y Palestina,
de Afganistán...
Y alguno viene
armado de su casa
hasta los dientes.
Camino del molino
Qué pinturero
va con su trotecillo...
¡Coño, Platero!
El gallinero
A ver, a ver:
¿a quién le sobran huevos?
(–¡Quiquiriquí!
–En català, si us plau
–Kikirikí!)
El mercado
Sigue la pista
del runrún de las bolsas
el prestamista.
Más que dinero
lo que presta es bausura.
¡Será usurero!
Vieja friendo huevos
Brillan dos soles
de toma pan y moja
entre peroles.
Paje de reyes
(con pinta de monago)
¡Tiempos los de antes…
cuando eran los «recortes»
de pan de ángel!
Carpa de circo*
La gallinita
–Gaby, Fofó, Miliki–
está malita.
Con sus remiendos
de payasa de feria,
está sufriendo.
Ay, Turuleta,
si ya nadie te canta,
haz la maleta.
(*Aportación infantil, algo anacrónica,
al estilo de las que algún sobrinillo
solía hacer con sus mádelmans.)
Coro de ángeles
¿Y ese revuelo?
Son risas. ¡Llega Tony
Leblanc al cielo!
¿Y el mazapán?
Se lo ha zampado todo
Tony Leblanc.
Y ese ángel bobo,
¿por qué no canta nada?
¡Porque es El Lobo!
(¡Qué buen turrón!
Perdonen el anuncio:
hay que hacer caja…
¡Denle al ratón!)
La granja
Prodigio inmenso
que haya tanto co-chino
¡y todo ibérico!
Cerdos clonados.
Ya en el belén de entonces
eran de plástico.
Mas la piara
no se rinde. Resiste.
¡Y contraataca!
¿Cómo hay, hermano,
en las calles que pisas
tanto marrano?
Mensajero
Ha dicho el papa
que ni muuuula ni buey.
¡Qué sabrá él!
¡Que sí, que ha dicho
que ni el buey ni la mula…!
¿Solo borricos?
El pastor mentiroso
–¿Sabes quien soy?
–Me lo pones a webo:
serás... ¡Mariano!
Pancarta en el portal*
«Por el derecho
a la vivienda digna:
¡No + desahucios!»
*Felicitación de Carmen Peire.
Lavandera
Veo su rostro
en la plata del río
cada mañana.
Imagen: otro de los encantadores belenes recortables de Opisso, publicado en el TBO. Tomado de aquí.
viernes, 21 de diciembre de 2012
Lavandeiras por Navidad
Martín Rico: Las lavanderas de La Varenne, 1865.
Óleo sobre lienzo. Museo del Prado.
Reproducción en alta definición tomada del blog El Dibujante 2.0
(pulsando sobre la imagen puede ampliarse)
Las claves mayas
Frente a la vulgarización, tan veloz como torpe, de las mal llamadas «profecías» mayas del fin del mundo, he aquí una referencia que me parece de gran utilidad para quien esté interesado en saber de qué va toda esta vaina. Gracias al Fondo de Cultura Económica por la calidad de sus Gacetas. Y, en especial, para este caso concreto, al profesor Érik Velásquez García por su esfuerzo divulgador.
Pulsar sobre la cubierta de la revista. O, en su defecto, acceder a esta dirección:
http://www.fondodeculturaeconomica.com/subdirectorios_site/libros_electronicos/Gacetas/nov_2012/index.html
jueves, 20 de diciembre de 2012
Un viejo estribillo
martes, 18 de diciembre de 2012
Resorte
HACE
ya diez años que murió quien hoy, 18 de diciembre, hubiera cumplido 98: mi padre. Esta mañana, una de esas alarmas del calendario del teléfono móvil, que programé hace tiempo y me da pena borrar, me lo recordaba antes aún de haber abierto los ojos. Por un momento, tuve la impresión de que era una llamada «real». Pero enseguida se impuso la lógica del despertar y no tardó en abrirse paso el mundo consistente de un nuevo día. Estas tecnologías que tanto lo están cambiando todo, y quién sabe con qué consecuencias, a veces nos sorprenden más allá de su uso práctico, de sus inmensas ventajas o de su resistible propensión a colonizarnos. Parece como si en algún punto de sus circuitos escondieran, minúsculo y palpitante, un corazón. Un resorte, hubiera dicho mi padre, de quien ahora recuerdo (y no sé por qué) que le gustaba mucho esta palabra y la empleaba con frecuencia. Quizás porque también era un gran admirador del reloj, ese artilugio poderoso al que muy pocas cosas son capaces de derrotar. Y siempre sólo provisionalmente. Que no en vano suya ha de ser la última hora. Pero en el entretanto, además de la memoria, tenemos la música, otro resorte también poderoso. Tal vez el que mejor puede transportarnos a un estado de ánimo concreto permitiéndonos la ilusión de volver a vivir lo ya vivido. Como el inevitable alcanfor y la alegría de este viejo romance.
ya diez años que murió quien hoy, 18 de diciembre, hubiera cumplido 98: mi padre. Esta mañana, una de esas alarmas del calendario del teléfono móvil, que programé hace tiempo y me da pena borrar, me lo recordaba antes aún de haber abierto los ojos. Por un momento, tuve la impresión de que era una llamada «real». Pero enseguida se impuso la lógica del despertar y no tardó en abrirse paso el mundo consistente de un nuevo día. Estas tecnologías que tanto lo están cambiando todo, y quién sabe con qué consecuencias, a veces nos sorprenden más allá de su uso práctico, de sus inmensas ventajas o de su resistible propensión a colonizarnos. Parece como si en algún punto de sus circuitos escondieran, minúsculo y palpitante, un corazón. Un resorte, hubiera dicho mi padre, de quien ahora recuerdo (y no sé por qué) que le gustaba mucho esta palabra y la empleaba con frecuencia. Quizás porque también era un gran admirador del reloj, ese artilugio poderoso al que muy pocas cosas son capaces de derrotar. Y siempre sólo provisionalmente. Que no en vano suya ha de ser la última hora. Pero en el entretanto, además de la memoria, tenemos la música, otro resorte también poderoso. Tal vez el que mejor puede transportarnos a un estado de ánimo concreto permitiéndonos la ilusión de volver a vivir lo ya vivido. Como el inevitable alcanfor y la alegría de este viejo romance.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Publicidad.es
La cosa está tan chunga que hay que recurrir a la publicidad para tomar un poco de aliento. Bueno, a la publicidad y a la poesía. Y al cine. Y al amor. Y a los amigos. Y a los niños. Y, siempre, al humor. Pero hoy toca publicidad. He aquí algunas muestras de esas campañas que nos estarán intentando vender lo que sea, desde embutidos hasta ingenuidad, nostalgia e incluso bobaliconería, pero lo cierto es que le ponen a uno de buen humor. Al menos, de momento.
viernes, 14 de diciembre de 2012
La Biblio
De la mano amiga de Carlos Medrano me llega este corto realizado por alumnos del IES Santa Margalida, en Mallorca. Un viaje imaginativo hacia el universo de la lectura que demuestra buen pulso narrativo y un dominio prometedor de técnicas cinematográficas. Es un placer proyectarlo en la sala de la Posada y en el horario estelar de las sesiones de medianoche. Seguro que ustedes sabrán apreciarlo. Ah, la pieza participa en un certamen de cortometrajes juveniles y puede votarse aquí. Sean racionales y denle su apoyo.
Posdata
Al final hubo suerte (¡y justicia!) y La Biblio obtuvo el Premio a la Mejor Calidad Artística, tal como puede comprobarse en el palmarés del Festival. Habrá que estar atento a la carrera cinematográfica de Pablo Armesto Coll y sus compañeros. ¡Enhorabuena!
jueves, 13 de diciembre de 2012
A rebato
«Como los veo a ustedes angustiados por la proximidad del fin del mundo, permítanme decirles que no solo son verdad todas las afirmaciones vertidas durante estos meses sobre las profecías mayas, el final de la cuenta larga, el choque del cometa y el tsunami global, sino que lo son todas a la vez. El mundo, tal y como lo hemos conocido, tendrá un final. Pero también tendrá un final el temor al fin del mundo. De modo que lo único que quedará de todo esto será un estado general de perplejidad, una duda permanente de borrosos perfiles, un sí y un no gemelos y simultáneos que se convertirán en nuestro sino. Pero, en una situación así, ¿quién en sus cabales estaría dispuesto a soportar indefinidamente la desgracia? ¿Quién no demandaría la piedad de los cielos, un gesto inapelable que pusiera fin a tales tormentos, a tan agobiante sinvivir, a semejante sindiós? Es, pues, justo y necesario, queridos hermanos, que esa plegaria crezca en nuestro interior y se eleve a lo alto sin demora... Pero, mirad, la benevolencia del Supremo es infinita y, omnisciente como Él es de las tinieblas que anegan el corazón humano, amén de pródigo en su misericordia, me ha mandado a mí, el más humilde de sus siervos, para que de forma tan célere como eficaz y última y defintiva responda aquí y ahora a vuestras súplicas...»
Empinándose un poco sobre el alto púlpito desde el que dirigía su sermón a la comunidad congregada en el vasto templo, el predicador sacó un arma semejante a la exhibida por el último James Bond en Skyfall (precisamente) y entrecerrando un poco los ojos ametralló durante tres, cuatro, acaso cinco minutos interminables a diestro y siniestro.
No se contaron supervivientes.
Después, aquel individuo de no mucha estatura, vestido con una mezcla estrafalaria de prendas litúrgicas, descendió del púlpito, dejó el arma sobre el altar, cruzó el presbiterio, avanzó por el pasillo de la nave central, giró a la derecha y se dirigió a la torre. Una vez arriba, sin hacer caso del vértigo que alguna vez había sentido, asió los cordajes de las dos campanas y se puso a tocar a rebato.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Nefertiti me mira
Si pienso languidez asciende amarga
muro de contenciones irritados
los ojos del dolor y más terribles
carniceras grutas.
Porque la tarde quema vaporosa
el espectro en la huida y los lugares
rotos descalzos como niños
de tantos padres y abandono.
Ponme los ojos tan brillantes que
pueda mirarte por los huecos de
los desconchados.
Pues al decir tu nombre la palabra
vertiginosa entre la niebla huye
con el fulgor prendido de sus ojos
loba ceniza de la piel
serpiente.
(El sol de medianoche, 1988)
Imagen: Busto de Nefertiti en el Neues Museum de Berlín. Ayer, 6 de diciembre de 2012, se cumplieron cien años de su descubrimiento.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Pontifex (una cábala)
El Gran Inquisidor, despistado en su lucha contra el mal, no se dio cuenta de la deriva inicua hacia la que lo estaba llevando el peso de la púrpura, unido a un lento pero visible desfallecer de los sentidos que empezaba a anularle la capacidad de raciocinio claro y distinto, largo tiempo adiestrada, y con tanto provecho, en las lecciones del Aquinate. El caso fue que, tras conseguir controlar la escena y la liturgia durante años, y después de ganar pericia artística en infinitas representaciones que cada vez parecían menos teatrales, vino a sucumbir al canto seductor y posesivo de un pájaro mendaz cuyo twiit-twiit le nubló la razón completamente. Fue entonces cuando decidió poner en pie el muñeco @pontifex y eligió para hacerlo tal día como el 12.12.12, sin percatarse (¿o acaso si?) de que ese guarismo lo convertía, a los ojos de todos, incluso de los menos avezados en cábalas y símbolos que cifran en el 666 el nombre de la Bestia, en el exacto, preciso, incontestable doble del diablo.
El papa Silvestre II y el Diablo.
Página del Cod. Pal. germ. 137, Folio 216v Martinus Oppaviensis, Chronicon pontificum et imperatorum, ~1460.
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miércoles, 5 de diciembre de 2012
Espacio JRJ
La mitad invisible es un programa de televisión creativa que dirige y escribe Pol Graell, y presenta, con tino excepcional, Juan Carlos Ortega. Va ya por su tercera temporada. Merece la pena seguirle la pista. Para muestra este botón, dedicado a Espacio, el gran poema de Juan Ramón Jiménez.
La mitad invisible - Espacio, de Juan Ramón Jiménez
viernes, 23 de noviembre de 2012
Con B de Borau
Con las de Buñuel, Berlanga y Bardem, la B de Borau completa un póker memorable de directores del cine español. Y no sólo español. No me he parado a repasar diccionarios ni filmografías, pero dudo mucho que haya otro país que pueda poner sobre el tapete de la gran pantalla una jugada tan ventajosa y de tanto talento en torno a una sola letra. El de Borau (talento, digo), además de plasmarse en una acción continuada y generosa a favor del cine de los demás, dio a luz un puñado de obras maestras tan inolvidables como peculiares, merecedoras cada una por sí sola de un lugar muy destacado en nuestro mejor cine, mientras que todas juntas le aseguran a su autor un puesto entre los grandes.
No deja se ser curioso que la primera película destacada de la obra de José Luis Borau llevara por título Hay que matar a B. (1974), aunque fue Furtivos (1976), esa emboscada visual que capturó la esencia de la miseria del franquismo, la verdadera revelación de una carrera pausada, lenta, muy castigada tanto por la endeblez de la industria cinematográfica nacional como por la autoexigencia de quien no estaba dispuesto a rodar a cualquier precio, y que además tenía que vencer una marcada propensión a entusiasmarse más con el trabajo de los demás que con el propio.
Hace años que persigo la revisión de Río abajo (1984), una rara avis de nuestro cine, de la que guardo un maravilloso recuerdo muy ligado a un trabajo de gran intensidad sensual por parte de Victoria Abril, con David Carradine dándole la réplica. Y aún tengo nítida la emoción que me produjo Leo (2000), el demorado y, lo sabemos ahora, definitivo retorno y adiós de Borau a la gran pantalla y al cine grande, amparado esta vez en un excepcional trabajo de Icíar Bollaín y Javier Batanero, este último prácticamente desaparecido después de tan insólito debut.
No me olvido, aunque creo que tienen otra dimensión en su obra, de La sabina (1979) ni de Tata mía (1986), que supuso el rescate de Imperio Argentina en «carne mortal». Y no tengo opinión ni recuerdo bien precisos de Niño nadie (1997), vista solo de forma fragmentaria y a deshora en algún canal temático de televisión. Ah, y Celia (1994), la serie de televisíón que seguíamos puntualmente en casa, en familia (mi hija Clara sentía pasión por ella; creo que aún le dura), al tiempo que leíamos los libros de Elena Fortún, rescatados por Carmen Martín Gaite y reeditados por Alianza.
Más recientemente, recuerdo bien la lectura del discurso de ingreso de Borau en la Real Academia: en parte, por su contenido (una deliciosa evocación de su biografía como amante del cine) y en parte, también, por el número increíble de erratas con que fue publicado en la revista que lo recogió.
Borau era, además, un tipo simpático, elegante, de porte señorial, aunque no fuera difícil adivinar que escondía dentro una especie de niño empollón, tal vez mimado, y sin duda travieso, como bien dejaba ver la picardía de su mirada. Alguien, en todo caso, que parecía de otra época, que probablemente lo era, pero que a la vez seguía encarnando una forma de vanguardia, con una capacidad de osadía que está muy presente en ese cine tan suyo que seguiremos viendo y celebrando.
Adiós, maestro. Tras las bambalinas y al otro lado de la pantalla, la timba de la B ya está completa.
Imagen: José Luis Borau durante la ceremonia de los Goya de 1998.
En el vídeo, unas escenas de Furtivos: Borau, en el papel de gobernador civil, con Ovidi Montllor.
En el vídeo, unas escenas de Furtivos: Borau, en el papel de gobernador civil, con Ovidi Montllor.
martes, 20 de noviembre de 2012
Vuelve Dalí...
¡¡Sálvase quien pueda!!
(No sin antes admirar de cerca el genio, la locura más turbadora y el secreto a voces de quien se llamó a sí mismo, en la famosa entrevista de A fondo con Soler Serrano, «puerco, en el buen sentido de la palabra»).
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