miércoles, 1 de abril de 2026

Animaciones


(CajaDeCitas, 116).
A propósito de ciertos comentarios sobre el cine de animación, que surgían a raíz de un post de
Chuba Duruba y con intervenciones de Maite Nieto y otros amigos amantes del 7º arte, me he acordado, por asociación de ideas, de las maravillas que en el terreno de los efectos especiales hizo Ray Harryhausen con su inigualable dominio de la stop motion y otras técnicas que no solo no pasan de moda sino que se modernizan y avanzan con resultados espectaculares. Al recibir hoy, enviado por mi sobrino Miguel, gran profesional de la videoanimación, este singular vídeo, el recuerdo de la escena de la lucha de los esqueletos, en Jasón y los Argonautas, ha sido inmediato. Lo inquietante es que se rumorea que China podría estar a punto o incluso disponer ya de un numeroso ejército de estas criaturas. Al loro.



A vueltas con los premios



(CajaDeCitas, 115).
Un premio literario más, nueva polémica. La verdad es que algún día y de una vez por todas debería llevarse a cabo un debate serio acerca de la condición de España como “el país de los miles de premios” y la hipocresía generalizada que en torno a la mayoría de ellos circula por sus fueros. Quizás se pudieran poner así de relieve algunos “dobles trucos” implícitos en muchas de estas operaciones. Vaya por delante que, al respective, lo más sensato y honesto me sigue pareciendo lo que le oí decir una vez a Umbral en una conferencia que nos dio a los pipiolos de periodismo en la Complutense (sería en 1975 o 76): «Yo solo creo en los premios cuando me los dan a mí». Pues eso.

En primer plano


EN PRIMER PLANO. La escritura ideográfica sin referentes, es decir no condicionada por ninguna otra finalidad que no sea su propia manifestación gráfica (si se quiere, su ser como dibujo), tal vez ni merezca el nombre de escritura, pero es indudable que percute sobre nuestros sentidos y los excita en una dirección parecida a la que señalan los signos lingüísticos, aunque sea el que ella engendra un movimiento que se desvía hacia canales nerviosos inusitados y provoca respuestas neuronales diferentes a las que entran en juego en el desciframiento (cuasiautomático ) y la interpretación. Jergas e invenciones aparte, hay que destacar el inmenso “consuelo” (a falta de otra palabra menos connotada) que tanto su realización como su contemplación le proporcionan al artífice. Que en el desempeño de estas artesanías simples el sujeto, aquí desatado, se siente, como acaso decían los antiguos druidas, “poseído por el dios”, o por el “daimon” (y por ende, …), que viene a ser algo parecido aunque no sea igual. «Vade retro y sursum curda», como podría haber dicho don Latino de Hispalis, haciendo honor a su prosa pía y su prosapia. Amén.

(LGdlTT, XXXI)

martes, 31 de marzo de 2026

Todo lo que parecía sólido


TODO LO QUE PARECÍA SÓLIDO. Y se olvidó, con tan solo mirarse de refilón en un espejo. Estas magias tan modernas a menudo pueden llegar a confundirnos. Pero no perdamos al menos el intento de sonrisa. Vamos a necesitarlo. Mientras se desmorona todo lo que parecía sólido. Y prosigue la evaporación.

(LGdlTT, XXX)

lunes, 30 de marzo de 2026

La lengua que hablamos



LA LENGUA QUE HABLAMOS. El peso de los días y sus pocas visiones claras y distintas me llevan a.creer que, en lo esencial, nada hay más importante que dos o a lo sumo tres cuestiones básicas. Y que todos sabemos cuáles son.

(LGdlTT, XXIX)


Anoto aquí lo descifrado por el lector automático. Que claramente se deja en el gotero lo que, a poco que el lector consciente aplique su mente perspicaz, salta a la vista 👀 y de ahí al cacumen. Ver es una (otra) forma de respirar.
Al pasa pr el Rincón
que tuvo otra afronten
no tengo más reme di
que dhad
unas pocas palabras
y dejo que remene
ente lo deflecs de estas pes,
to más viejs quenun
IIn altn sonils
deje se da mete
m deji oir la noshu
en las notas más altr.
oslaris

domingo, 29 de marzo de 2026

No se puede leer


NO SE PUEDE LEER. Algunas criaturas de la imaginación, no necesariamente las más dóciles ni las más timoratas, parecen empeñadas en elegir caminos intrincados para revelarse escondiéndose. Es la suya un alma sin duda señalada por el acento de la paradoja. Y si, por casualidad, son capaces de superar el peso de la contradicción, se las apañan para comparecer, de modo que cuando menos te las esperas ya te han agarrado por las partes nobles. A partir de ese momento, en efecto, no se puede leer.

(LGdlTT, XXVIII).