sábado, 24 de junio de 2017

Agua nueva



San Juan, que toca a fuego
y salta junto al agua.
Para que ardan los días
y la sed no se pierda.
El corro de los ojos
asomados al brillo
de la luz fugitiva
y las dulces costumbres.
El cuenco donde vibran,
en medio de la noche,
partículas que aguardan
el milagro del alba.
Y saber que es preciso,
 entre hierbas y pétalos,
morir en cada gota,
arder en cada llama.
Ritos que, como lienzos
que envuelven la memoria,
son surcos del deseo,
vieja sabiduría:
la mano de mi madre
viene, remueve el agua
y veo su sonrisa
meciéndose en las olas.



Qué fuerza tienen los símbolos y los ritos de la Noche de San Juan. 
Son capaces de imponerse sobre la indolencia, la tristeza, el desasosiego o los estados de ánimo tendentes a la planicie mental.
Por no hablar de los calores precoces y traidoramente sobrevenidos. 
Ni de otras trampas escondidas en los caminos del día, como fieras rugientes en medio de la maleza. Por no hablar..., en general.

De los muy variados ritos con que se celebra esta noche mágica, sin despreciar los del fuego y su poder en verdad hechizante y purificador, prefiero la sencillez del agua nueva, una tradición que aprendí de mi madre, Generosa, y que ella, a su vez, aprendió de la suya, Josefa. 
Provistos de algunas hierbas sencillas y unos pocos pétalos de flores comunes, incluso sólo con la desnudez de los deseos y la caricia de la costumbre, basta con poner un cuenco con agua al oreo de la noche para lavarnos con ella –ojos, sienes, labios– a la mañana siguiente. 
Y  hasta puede beberse, si fuera menester.

Imágenes: Sol mayor en el Mar Menor y Cunca de Josefa.
©AJR, 2017

miércoles, 21 de junio de 2017

Pentáculo



Que nos quiten lo raído.
Que nos quiten lo reído.
 Que nos quiten lo rígido.
Que nos quiten lo roído.
Que nos quiten el ruido.


(Pentáculo vocálico permutante, 
de eficacia probada para combatir el calor: 
basta con silabearlo con la mayor lentitud posible 
durante 15 respiraciones yóguicas completas, 
y sus efectos son inmediatos).

martes, 20 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (5)


[081] ¿Hasta dónde podemos hablar? ¿Cuánto estás dispuesto a escucharles? Un aspecto positivo de Twitter es que acota esas dudas, las mide. (22/9/15)

[082] Hay un Twitter de día. Y un montón de noches. (24/9/15)

[083] Parece mentira, pero ya hay musgo en Twitter. (24/9/15)

[084] En Twitter, como en tantos otros medios, hay una fuerte tendencia a confundir la resonancia con la redundancia. (24/9/15)

[085] Estaría bien poder comprobar de forma objetiva cuántas tendencias de Twitter pueden considerarse como tendenciosas. (25/9/15)

[086] Como ocurre en el resto del universo, bastante más de la mitad de cada tuit es, de forma inevitable, pura materia oscura. (8/10/15)

[087] Parece que algunos poetas están indagando qué tipo de métrica se acomoda mejor al preciso fraseo del tuit, tuit, tuit. (8/10/15)

[088] Viejos publicistas reivindican como prototuitera la famosa campaña de los bolígrafos BIC: «Tuit naranja escribe fino, Tuit cristal...» (8/10/15)

[089] Tuitear se parece mucho al juego de las siete y media: importa más no pasarse que quedarse corto. (8/10/15)

[090] ¡Que nombren de una vez a Baltasar Gracián santo patrono laico de Twitter! Y que nadie tome su nombre en vano. (8/10/15)

[091] «¿Qué está pasando?», pregunta la página de Twitter cuando la abres para tuitear. Esto es precisamente lo que está pasando. (9/10/15)

[092] Otra vez vagando por Twitter con el complejo de Pulgarcito e incapaz de encontrar la miguitas que guíen la vuelta a casa... (14/10/15)

[093] ¿Sabían que la razón de ser de los 140 caracteres no es otra que la de multiplicar por 10 los 14 versos del soneto? Yo tampoco. (20/10/15)

[094] Minipalíndromos, nanorrelatos, poemiguillas, jibarismos, chisgarabíes... Son algunos de los nuevos géneros de la twitteratura. (20/10/15)

[095] «¿Qué está pasando?», dices mientras abres esta pantalla con tu icono azul. ¿Y tú me lo preguntas? ¡Lo que pasa eres sobre todo tú! (22/10/15) (variante del 091: el número policial)

[096] En Twitter todas las historias comienzan «in medias Red». (22/10/15)

[097] Tus tuits y tú al fin fundi2. (22/10/15)

[098] Lo único verdaderamente imprescindible en un tuit es el "tú". Y el "it" lo sabe. (22/10/15)

[099] A menudo avanzar por la aceras de Twitter es lo más parecido a meterse en el metro en hora punta. (22/10/15)

[100] Todo a cien. Por hora. (22/10/15)


*****Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres.






domingo, 18 de junio de 2017

Callejero

El 24 de abril de 2013 publiqué este post. Por mera casualidad, hace unos días pude saber a qué respondía la iniciativa de tan original callejero. Lo explico al final.








Casi al mismo tiempo que el Ayuntamiento de Madrid se disponía a dedicar una calle de la ciudad, todavía sin localizar, a Margaret Thatcher, algunas esquinas del barrio de Prosperidad, en torno a la calle Clara del Rey, aparecieron rotuladas con los nombres que muestran las fotos, realizadas en la noche del pasado día 22 (abril de 2013). Un día después (es decir, anoche, día 23)  ya no estaban. No me consta que entre ambos hechos exista alguna relación. Tampoco he podido averiguar la intención práctica, si alguna había, de esta «intervención poética urbana». Si no fuera por las imágenes, diría que todo fue fruto de un paseo envuelto en ensoñaciones, siguiendo el rumbo que suelo negociar con Pancho, no siempre sin disputa. Pero aquí están las pruebas.
Fotos © AJR, 2013

Pues bien, algunos años más tarde, he podido averiguar que se trataba de un homenaje al escritor Medardo Fraile, tal como lo cuenta la Wikipedia al final de la entrada dedicada al escritor:
«El 21 de abril de 2013, un mes y medio después [de] su fallecimiento, en un acto simbólico en el barrio madrileño de Prosperidad, se rebautizaron varias calles con títulos de sus cuentos así como una plaza con su nombre, por iniciativa del colectivo de orientación surrealista "La llave de los campos", del cual Fraile era miembro honorífico, con el título de 'Ministro de los barcos a la deriva».
Alguno de esos rótulos, junto con el nombre de la plaza, aún permanecen. Y celebro haber podio descifrar al final su enigma y entender su sentido. La gran diferencia es que Pancho ya no está. 


Entrada rescatada de los arcones de La Posada.
Primera publicación: 24/4/13 a las 20:00 horas.

sábado, 17 de junio de 2017

Chicho y Cía


Era Ferlosio y oí: «Sol, Re, Fa, Re».
(AJR, 8:23 Palíndromos ilustrados, LXIV)

Las imágenes corresponden a los momentos finales de
Recordando a Chicho Sánchez Ferlosio, reportaje sobre un homenaje 
celebrado en el «Café La Manuela», de Madrid, 
el 4 de noviembre de 2003, unos meses después de su muerte.
En él aparecen, además de su hermano Rafael, algunos de sus amigos. 
Un gran documento de una época que va dejando de ser la que ahora vivimos.

viernes, 16 de junio de 2017

Finnegans Cubic



En este lado del descarnado itsmo.
Este del lado en itsmo descarnado.
 Lado del este descarnado en itsmo.
Del itsmo en este descarnado lado.
Descarnado itsmo en lado del este.
Itsmo descarnado del en este lado.


(Dado: Joyce: Finnegnas Wake, 
trad. de Marcelo Zabaloy, Cuenco de Plata)


Para celebrar el Bloomsday de 2017.
¿Habrá alguna vez un Finnegans Day?

miércoles, 14 de junio de 2017

Quedarse dentro


Desde que vi en una parada del bus 9 el impactante cartel anunciador de Déjame salir (Get out), me entraron ganas de ver la película. Y eso que no soy muy aficionado al género de terror hacia el que claramente se dirigen la imagen y el diseño elegidos para promocionar este filme, el primero de su director, el actor y comediante televisivo Jordan Peele, del que hasta ahora lo desconocía todo. Sin dejar de valorar la posibilidad de caer en esa trampa política tan habitual que consiste en darse la razón a uno mismo para no sentirse defraudado, debo afirmar que mi intuición no falló: Déjame salir —traducción inexacta e inapropiada del título: Márchate, o incluso un expresivo ¡Fuera! serían preferibles tanto desde el punto de vista lingüístico como para resumir el argumento— es una buena película, con una historia potente y creíble, excelentes interpretaciones y la que tal vez sea su principal virtud: una narración concebida y realizada de modo tan eficaz, que te mantiene pegado a la butaca desde la primera mirada que se cruzan sus protagonistas, una pareja de novios, negro él, blanca ella, al emprender un viaje hacia la casa familiar de la chica para que sus padres conozcan a la persona con la que está compartiendo su vida.

Desde el primer momento —en concreto, desde la primera vez que un policía blanco aparece en escena— se advierte que el asunto del racismo va a ser el tema central de la película, pero está abordado de una forma que resulta, además de sorprendente, muy ilustrativa de los tiempos que se viven en la América de Trump (también en la de Obama). Asimismo, se evidencia hasta qué punto ciertas actitudes que la corrección política parece haber barrido del mapa de hecho están enquistadas en importantes estratos sociales dando cobijo, y en su manifestación más odiosa, al viejo problema del color de la piel y a las más virulentas reacciones que a él pueden asociarse. No me es posible ser más preciso sin peligro de destripar un argumento cuya eficacia descansa en varias sorpresas y, sobre todo, en un giro de la historia ideado y ejecutado con mano maestra.

Otro de los aspectos que hacen de Get out una película muy recomendable es el excelente manejo de las situaciones cómicas, es especial a través de un personaje, amigo del protagonista, que, además de resultar decisivo en el desenlace, es el que va ofreciendo, a lo largo del viaje al infierno en que se convierte lo que iba a ser un apacible fin de semana familiar, un eficaz contrapunto narrativo, algo así como un principio de realidad que aquilata y da más credibilidad al clima un tanto onírico en que transcurre la historia.

En resumen, Get out es un muy meritorio primer trabajo, concebido dentro de las pautas del cine de género, pero mezclando con enorme habilidad ciertas dosis de terror y una permanente intriga —su principal virtud— con eficaces toques de comedia. Todo ello al servicio de una historia convincente y en el fondo original, aunque deudora de algunas referencias cinematográficas, desde Adivina quién viene esta noche hasta La semilla del diablo, sin olvidar cierta atmósfera a lo Eyes Wide Shut —expresamente mencionada— o algún guiño que me pareció ver al clima humano tan opresivo de Deliverance. Si se suman los excelentes trabajos interpretativos de todo el elenco, ni que decir tiene que estamos ante una opción muy recomendable para quedarse dentro de una sala fresquita durante las casi dos horas que dura el largometraje.

martes, 13 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (4)


[061] Si uno se fija bien, por su sonido y su sentido un tuit es un tuiut, de igual modo que obviamente un tweet es un teeweet. (4/8/15)

[062] Cóctel tuit. Mezcle tuits varios en rodajas en una coctelera. Espolvoree comas y puntos. Agítelo bien. Sírvalo. Silbe. (5/8/15)

[063] Émulo de Babel y copia de sí mismo, Twitter está a mitad de camino entre el zigurat babilonio y aquel mareo de zarzuela. (7/8/15)

[064] Tuitear, teitar, techar, tentar, testar, trenzar, trastear, tratar, tramar, trabar, tragar, trajinar, triscar...: ¡cuántos sinónimos del verbo trinar! (9/8/15)

[065] Este es un tuit vacío. (0/0/00)

[066] Lo quieras o no, eres lo que tuiteas: antorcha y humo. (21/8/15)

[067] «#hastag los webos de Twitter», dice el robot corrector.

[068] Enunciado: Tal vez T(witter) sea la más reciente manifestación del río flluyente de H(eráclito), que vuelve a arrasar la choza zen de P(arménides). (23/8/15)

[069] Y esos barrios de la Red donde se celebra una Tomatina cada día... (27/8/15)

[070] En todo buen tuiteador hay escondido un viejo grafitero. (Tal vez frustrado. Puede que frustrante). (27/8/15)

[071] Leyendo en la pantalla, a menudo echo de menos la posibilidad de ver el texto al trasluz. Aquella vieja prueba de la tipografía. (1/9/15)

[072] Mantra del día: «Una vocal calva / no es lo mismo que / una consoñante / con un buen tupé» {ajr}. (3/9/15)

[073] La nueva tableta especialmente diseñada para tuitear se llamará @erpizarrÍnk. (3/9/15)

[074] Más vale tuit en vano que cieno volando. (6/9/15)

[075] Agravios comparativos: el afán del ciclista por llegar a la meta y la indiferencia mostrenca con que la meta acoge su llegada. (6/9/15)

[076] Una categoría filosófica poco explorada, pese a los esfuerzos de la lógica formal, es la de «conciencia de uso». (6/915)

[077] En un mundo objetivo no hay mayor dignidad que la de usar y ser usado. Ni más grande estupidez que la avaricia. (6/9/15)

[078] A muchos tuíteres se le ven los hilos. Y hasta la tramoya. (6/9/15)

[079] ¿Tramoya, dices? ¡Pero cómo eres! Y cómo te gusta asomarte al despeñadero de la rima fácil. (6/9/15)

[080] No dejes para mañana lo que puedas callar hoy. (18/9/15)

****Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 






viernes, 9 de junio de 2017

Ulises al regreso


«A Penélope, polen: ¡epa!»

Cuántas veces, durante el periplo, incluso al demorarse en otros cuerpos o al notar que su sangre se erizaba con nuevas melodías, no sintiera Ulises rebrotar el aguijón de su deseo más profundo, la aventura creíble y aún urgente de volver a penetrar en la gruta conocida, yacer en el rincón de su recreo y proseguir allí descubriendo los tesoros concretos del amor que sosiega y nos hermana con el alma del mundo.

Imagen: Francesco Primaticcio, Odiseo y Penélope, 1563.

(AJR, 4:17 Palíndromos ilustrados, LXIII)


martes, 6 de junio de 2017

Tuits sobre Twitter (3)


[041] Enfiladas, las letras de todos los tuits que se están escribiendo ahora en el mundo darían varias veces la vuelta al ídem. (3/5/15)

[043] ¿Quién maneja los hilos del tinglado? He ahí una pregunta que no suelen hacerse las marionetas. Salvo excepciones. (3/5/15)

[044] En muchos tuits siempre falta una silla. (3/5/15)

[045] Ten cuidado, lector, con este tuit, A poco que te descuides, no podrás dejar de darle vueltas. (3/5/15)

[046] Vistos por detrás, casi todos los tuits están huecos. (5/5/15)

[047] Escribir un tuit de una belleza semejante al segundo gol de Messi y después abandonar para siempre las redes sociales. (6/5/15)

[048] Al avanzar por los campos minados de Twitter, no siempre es fácil distinguir entre los hunos y los orcos.  (28/5/15)

[049] Las redes sociales, a diez/doce años vista, ya parecen gigantescas montañas de escombros de lo que un día acaso fue la realidad. (28/5/15)

[050] ¿Y si Internet fuera sólo un sueño de ovejas eléctricas? (28/5/15)

[051] ¿Y por qué la RAE se empeña en llamar tableta a lo que, obviamente y al menos desde los hititas, es tablilla? (6/6/15)

[052] «Mientras usted lee/escribe estas líneas, el Gobierno de Estados Unidos está tomando nota» (Edward Snowden). (5/6/15)

[053] De aquí a la eternidad. Con todas las secuencias. Y en presente eterno. No lo olviden. Ni olviden que no podrían hacerlo. (17/6/15)

[054] Lo extraño de algunos «tuíteres» es que, por mucho que te fijes, no se les ven los hilos. A la mayoría, en cambio, sí. (6/5/15) [Variante del 043]

[055] El mejor tuit probablemente no sea el tuit despiadado sino aquel que no se pía. (25/6/15)

[056] ¡Hay que ver las cosas que hemos visto! Twitter sin duda demuestra que ver es volver a ver. Y, como dijo CJC, ver volver. (25/6/15)

[057] ¿Por qué llamarlo trendingtópic si la mayoría de las veces no pasa de ser un batuitburrillo. (30/6/15)

[058] «No hay bandera que no esté teñida de sangre inocente», escribe/tuitea David Trueba en su columna de El país. (17/7/15)

[059] Plutón, Plutón, qué lejos y qué lúgubre. (17/7/15)

[060] A veces se palpa que debajo de los 140 caracteres está la tierra fértil abonada por el silencio bien masticado. (4/8/15)


** *Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 




miércoles, 31 de mayo de 2017

Dadosutra


(En memoria de Ángel Crespo)

Buda es convincente porque nunca amenaza.
Porque es convincente Buda amenaza nunca.
Convincente amenaza nunca porque es Buda.
Porque es nunca amenaza Buda convincente. 
Nunca porque amenaza es Buda convincente.
Convincente amenaza porque nunca es Buda.




«... he lanzado
mis dados y esta vez
su golpe ha conmovido los cimientos
de bronce como a un agua
que sus diques rompiera. Yo he jugado
y se diría que iniciaste tú
la partida, sabiendo que dejarte
ganar era la trampa
cuya deuda saldar yo no podría».


(Ángel Crespo)

martes, 23 de mayo de 2017

Amo idioma (3)


Doce lingua que bica as miñas verbas
e aínda vén a verme por la noche,
árbore que da sempre a súa sombra
de encina milenaria e castiñeiro.
Eu sei ben que o idioma é un cárcere
de cristal e o espello en que me vexo.
Mais tambén a liana salvadora
que sostén os meus días e me libra
do abismo, do frío, do misterio
de non saber que, cando, donde, como...
pero poder dicilo, ulilo, airealo,
ata aprender, no voo das súas ramas
e nas vellas feridas do seu tronco,
outra forma invencible de calar.




*******
Con esta tercera versión de un viejo poema –la segunda de la opción en forma de soneto blanco–, en la que ofrezco una traducción provisional al gallego que no es más que su otra cara indisoluble, pongo en marcha el proyecto multimedia «AMO IDIOMA & LEBABEL». Concebido como una acción poética parecida a la que alguna vez le vi hacer a José Miguel Ullán (de cuya muerte, hoy 23 de mayo de 2017, se cumplen 8 años), y con Internet como lugar natural de desarrollo, su objetivo es lograr la traducción –transversión tal vez fuera término mas adecuado– del poema madre a todas las lenguas posibles, sin excluir diversos tipos de lenguajes multimedia cuya emergencia parece imparable. 

El proyecto, sujeto a algunas convenciones que serán explicitadas en su momento, quiere poner en marcha, de nuevo modesta pero tenazmente, una revolución: favorecer que la humanidad, comenzando por el que suscribe y el vecino de al lado y los vecinos de nuestros vecinos, tome conciencia del inmenso poder de la palabra, de la potestad irreductible que nos confiere la facultad de nombrar el mundo. 

Todo lo que somos y lo que podemos ser es, antes que nada, una manifestación de esa capacidad. Y cualquier forma de opresión, de las muchas que se ejercen de hecho o son una amenaza real para nuestras conciencias, siempre tiene como objetivo último usurpar ese poder, vaciar su sentido y, sobre todo, privarnos de la capacidad que las palabras realmente tienen para vencer a la muerte. 

Es posible que esto no sea más que fruto de alguna forma de locura o, más propiamente, la manifestación dizque histérica de algún tipo de entusiasmo. Al fin y al cabo, el juego y la risa están en sus raíces. Pero también sé que la iniciativa, cuyo origen aún no puedo explicitar, enuncia y despliega una acción necesaria. 

Ojalá que algún día llegara a convertirse en una corriente anónima, tan natural como la respiración, que en todas partes nos permitiera volver a soñar –o a seguir haciéndolo: la llama que aquí brilla nunca se ha interrumpido. 

Esto es cuanto por ahora puedo decir. Confío en que la fuerza de este impulso pueda seguir saliendo a la luz, pese a los peligros que sobre ella se ciernen. Y, sobre todo, que encuentre los necesarios cómplices.

sábado, 20 de mayo de 2017

Tuits sobre Twitter (2)



[021] Varios milenios de civilización para volver a sudar sangre de hitita. (13/3/15)

[022] La concreta alegría de experimentar que realmente es posible escribir con luz: «Si Dadá levantara la cabeza...» (13/3/15)

[023] En el Parque de Atracciones, las Noria de Twitter está justo al lado del Laberinto de Espejos (Facebook) y El Pasaje del Terror (¿Instagram?), (14/3/15)

[024].. aunque parece que más de uno todavía cree que está subido al Tren de la Bruja. Y otros no dejan de repartir escobazos. (14/3/15)

[025] Pocas cosas hay tan interesadas, en todos los sentidos, como un favorito de Twitter. (16/3/15)

[026] Twitter, el reino de las afinidades intuitivas (in-tuit-ivas). (14/3/15)

[027] Ante las propuestas de corrección de Twitter, uno tiene la impresión de que, antes de escribir, ya está siendo leído. (28/3/15).

[028] Al despertar, había sobrepasado el tuit 600. «Adelante, hombre...», se dijo. Y puso rumbo al Puente del Homenaje.

[029] Escribía  tuits como quien improvisa a ciegas al piano sabiendo que nunca llegaría a ser TT... Montoliu, por supuesto. (31/3/15).

[030] ¡Y todos esos tuits que contestan a otros ya borrados y van corriendo por ahí como pollos sin cabeza! (31/3/15) (Variante de 17)

[031] ¿Es posible pensar con libertad y tuitear a la vez? He aquí un nuevo enfoque de la vieja polémica del libre albedrío. (6/4/15)

[032] El tuit que ahora lees no es más tuit porque  lo leas, pero sin ti ni tuit es. (A modo de sueltalenguas machadiano). (8/4/15).

[033] Viejas nuevas musiquillas: «Tuit, tuit, tuit. Tuit Melopea escribe fino, Tuit Zotal esccribe normal, Tuit, tuit, tuit». (9/4/15).

[034] Tuitea, que algo "quea". (10/4/15).

[035] Todos callaron y, atentos, mantenían en alto los palos de selfi. (Conticuere omnes...) (10.4.15)

[036] Varios milenios de civilización para aprender a escribir como hititas. Oh dioses, ¿qué ganáis con vuestra crueldad? (11/4/15) (Variante de 21)

[037] «... Y un cantarillo de barro /--glú glú -- que nadie se lleva». (12/4/15)

[038] Por fin ya sabemos, con Twitter, en qué consiste el misterio de «dios uno y trino». Aunque siempre estuvo ahí el espíritu santo, ¡ese pájaro! (12/4/15).

[039] Quizás el idioma más adecuado para tuitear sea el latín. Al menos es el que resulta más lapidario. (12/4/15)

[040] En este carrusel las cosas van tan deprisa, que los tuits de ayer parecen pinturas rupestres. (15.4.15)

** Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba "cogido") y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus encarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 


viernes, 19 de mayo de 2017

Tuits sobre Twitter (1)



Desde que me di de alta en Twitter, allá por enero de 2015, he ido dedicando algunos de mis tuits a reflexionar  y bromear sobre el propio carácter de esa red social como reflejo de mis tratos con ella. Es una sección que llamo «metatuíteres» (me hubiera gustado llamarlo «tuiterías», pero el nombre ya estaba en uso) y que, si bien algo olvidada últimamente, todavía mantengo activa. He creído conveniente reunir y recuperar ahora, en entregas sucesivas, esos "trinos", más que nada para tenerlos a mano y disponibles en un espacio, como el del blog, que me parece menos vertiginoso y menos volátil, al menos mientras los ciberpiratas, en cualquiera de sus vencarnaciones, nos den tregua. Al trasladar los textos, he aprovechado para editar algunos de ellos y hacer leves correcciones. También he añadido enlaces -generalmente, vídeos- que pueden servir para matizar o ilustrar las ocurrencias.  En todo caso, he procurado mantenerme fiel a la intención original y me he ceñido, salvo alguna excepción, al tórculo de los 140 caracteres. 


[000] Asusta un poco pensar en la importancia que puede llegar a tener la energía que circula por este alambre para pájaros. (26/01/15)

[000] Primeras impresiones en Twitter: aquí todo está en otro parte. También (27/1/15).

[000] Y esta pegajosa sensación de que aquí las cosas ocurren antes de que pasen. (28/1/15)

[001] La comunicación en Twitter es engañosa. También (20/2/15)

[002] Twitter ha recuperado el Limbo. (20/2/15)

[003] ¿Pensar en 140 caracteres? No hay almas para tanto. Ni tipología de Sheldon que
lo asuma. (20/2/15)

[004] No nos engañemos: el buen aforismo es a Twitter como el oasis al desierto; hay que caminar muchas millas para hallarlo. (20/2/15)

[005] Pero todos sabemos que en este mismo instante, en algún lado del alambre, un nuevo Cantor está engendrando sus geniales tuiterías. (20/2/15)

[006] Parece probado que el género más cultivado en Twitter es el monólogo exterior. (20/2/15)

[007] Este verbo recién nacido, como quien dice, y ya tan legendario: tuitear. (20/2/15)

[008] Cambios en la onomatopeya del reloj: lo que era tic-tac, tic-tac, ahora suena tuit-tuit... (21/2/15)

[009] Este impulso vagamente científico y atemporal que nos lleva a buscar en este red (y acaso en otras) los agujeros de gusano... (21/2/15)

[010] Y ese aire de familia que comparten el tam-tam, el silbido, el crotoreo, las castañuelas, Twitter. (22/2/15)

[011] Impostar el grado de vulgarización suficiente para escalar las cimas del TrendigTopic. O, en su defecto, ser simplemente vulgar. (1/3/15)

[012] La humanidad está en pleno proceso de mutación. Y algunas letras del nuevo código genético se están tatuando a golpe de tuits. (3/3/15)

[013] Su memoria se borra a cada instante. Y a cada instante brota una nueva flor que también se sueña eterna. (4/3/15)

[014] La cuadratura del círculo, la rabiosa actualidad, la vida eterna, la muchedumbre solitaria, la borra del café... Todo vale. (6/3/15)

[015] Ya el propio nombre almacena en su interior, aunque desordenado, un propósito nítido y rotundo: TWITTER = WRITE IT. (6/3/15)

[016] Una norma no escrita de la twitter-sintaxis recomienda no exprimir al máximo la esponja de los 140 caracteres. (13/3/15)

[017] Y todos esos tuits corriendo por el gallinero de la Red como pollos sin cabeza... (13/3/15)

[018] Curioso destino el de la @: estaba a punto de extinguirse cuando se convirtió en el signo de los tiempos.  (13/3/15)

[019] Contemplando la @: laberinto, espiral, madeja, araña, alfayomega, cerebelo, sol, caracola, cuerno, seno, matasuegras... (13/3/15)

[020] Y la @ como representación del ónfalos, la piedra dejada por Zeus en el centro del mundo y llave del oráculo de Delfos. (13/3/15)



miércoles, 17 de mayo de 2017

Soliyoquios


El yo es un cadalso donde muere el verdugo.
La nada no nos salva ni nos condena a nada.
Nadamos en la noche como cuerpos en sombras.
Solo cuando te encuentro me deslumbra la vida.
Pero no estoy dormido ni esto es un sueño solo.
La luz nace y se apaga y vuelve el sol de nuevo.
Sé que son claros síntomas de un canto interminable.
Raudos gestos sonoros que rompen el silencio.
Pero que no lo rompen porque siempre regresan.
A la quietud del fondo, la vibración del agua.
El yo es una piedra lanzada por un niño
que luego mira absorto los círculos concéntricos.


(De La noche sin excusa)


martes, 16 de mayo de 2017

Un minuto de nubes

Los cielos de mayo suelen ser proclives al enmarañamiento. En más de una ocasión nos sorprenden con danzas de nubes, parsimoniosas, leves, tan seductoras, que uno se quedaría contemplándolas más allá del tiempo, como si fuera en Babia. Y más si entre la espuma blanca y llena de presagios acuosos se abre una ventana de purísimo azul por la que se cuela el universo lejano y hasta parece que se retrata el mar. El ágil vuelo de un pajarillo viene a recordarnos que el reloj sigue su curso, y en la ciudad la vida, que no espera, nos espera. Nadie sabe cuántos mundos tiene dentro un minuto de nubes. Al contemplarlo intuimos que no debe de ser muy distinta la sensación de eternidad, esa herencia no del todo perdida de nuestra infancia.

https://www.facebook.com/alfredoj.ramos.9843/videos/205198936665168/

lunes, 15 de mayo de 2017

Ciudad


La ciudad que te acoge sin pedir nada a cambio.

La que mezcla tus venas con sus calles repletas de colores, de gente.

La insensata, la brusca, la sucia, la agresiva, la agredida, la misericordiosa, la cruel, la siempre diferente, la brillante, la que te acerca el cielo.

La que no exige nunca pequeñas cosas: solo tu alma y el ritmo acelerado de tu respiración.
La patria que no tienes ni la quieres, la madre generosa que te libra de ese vivir sumido en el fervor mezquino que son todas las patrias.
La luna llena de tus noches sonámbulas y de tus noches tristes.
La madriguera, el pensamiento libre, la desazón, la alegría de pronto, la imposible esperanza.
La calle donde fuiste lo que aún no has llegado a ser del todo. Lo que ya no serás.
Las cintas de palabras volando por el aire desde Moncloa a Sol, 
de Alvarado a la Prospe, Plaza del 2 de mayo, Bilbao, Príncipe de Vergara (antes General Mola), López de Hoyos, Corazón de María, 
Martín Martínez, Nieremberg, el Parque de Berlín...
El metro atiborrado que jamás se detiene en la estación fantasma.
El tiempo fugitivo y su imposible crónica infinita.
El agua fresca de la amistad a sorbos, el árbol legendario de los sueños, la vida inacabable de los otros.
Los parques, los cines, los museos, los cafés, los garitos, las terrazas.
La carne rota. El desapego. La mugre. La insolencia.
Los perros. Los ancianos. Las palomas. Los mendigos.
El territorio breve donde vive el amor y es cada día.
Y donde cada tarde la luz le abre caminos a la muerte.
Ciudad frontera, ciudad arrebatada, ciudad interminable.
Y todas las leyendas y todas las heridas y todas las muchachas que ríen al pasar.
Madrid: fundada sobre el agua.
Madrid, la palabra que ocupa ya todo lo que ocupa la palabra ciudad.


Imagen superior

De Madrid al cielo 2.0 by Domingo556 / © Some rights reserved.

Tomada de la Galería del autor en flickr

Rescatada de los Arcones de La Posada.
Primera publicación: 14/5/2010 a las 22:30.




jueves, 11 de mayo de 2017

Las palabras de Marvin


                   Qué inmensidad de tópicos errantes,
                 amenazan con sepultarlo todo
                 bajo una gruesa capa de tocino
                 mental y perezoso, la costumbre
                 de dejar de pensar, que sea el sebo
                 el que arrope las carnes de la vida,
                 y el pienso rumiado en los pesebres
                 donde todo está bien desde hace siglos
                 el que nos alimente y dé cobijo,
                 en su unívoco torque duradero,
                 a tanta pesadez de vida vana.



Poema probablemente escrito por Marvin (Nellie, en la vida real, aunque ya fallecida), el bulldog y «crítico literario» que, en cierto modo, es el antagonista de Paterson, la pequeña y hermosa película de Jim Jarmusch, que ha dividido en dos partes antagónicas y poco menos que irreconciliables la opinión de la crítica. 
Sentado en su sillón de orejas, desde donde lee con gran parsimonia el mundo, estos podrían ser los versos a los que el can parece estar dando vueltas entre sus belfos, no sabemos si por alusión a los poemas que escribe su dueño-consorte y rival —en cuyo caso, su crítica sería injusta y claramente malintencionada—, o por referencia a cualquiera otra de sus lecturas. 
La imagen corresponde a uno momentos antes de hacer su propio y definitivo «comentario crítico» de la obra que aquel, en los momentos que le deja libre su trabajo de conductor de autobús, va escribiendo en su libreta. Y no digo más, que hacerlo sería desvelar mucho. Aunque apenas se entienda nada. 
Ajá.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Agua rota

Lluvia, fotografía de Tadashi Onishi.

En un rumor de agua rota.
Un rumor de rota en agua.
 Rumor de en un agua rota.
De un rumor en rota agua.
Agua en un rumor de rota
 Rota de agua en un rumor.


(Frase dada, la primera, de Aramburu:
Viaje con Clara por Alemania, pg 10).


sábado, 6 de mayo de 2017

Naves se van

Rob Gonsalves: «En busca del mar».

Naves, son dioses ilusos, Ulises. Oídnos. Se van. 
Naves a dar a la rada se van.

(XXX, 8:37; AJR, 8:21 Palíndromos ilustrados, LXI, LXII)

viernes, 5 de mayo de 2017

Bolaño en clave poética

Roberto Bolaño a la conquista del mundo. Foto de M. Urbano.

La conversión de Roberto Bolaño (1953-2003) en una estrella —lo que, en términos mitográficos, podría denominarse su «catasterización»— es uno de los sucesos más relevantes ocurridos en la literatura en español en las últimas décadas. El valor objetivo de su obra, la generosidad minuciosa con que trabajó en los últimos años de su vida, el fervor contagioso de sus lectores y cierto morbo añadido por las disputas familiares póstumas, todo ello ha contribuido a engrandecer su figura y a multiplicar su presencia en foros y mercados internacionales hasta extremos que parecen impropios de nuestro complejo, bullente y fugitivo mundo. 

Paradójicamente, ese éxito extraordinario puede ser también el mayor contratiempo para que la obra de Bolaño llegue a ocupar el lugar que verdaderamente le corresponde en el contexto de la literatura hispánica. Algo parecido al fenómeno conocido como «morir de éxito», de exceso de habladurías, pero de carencia de conocimiento. 

Hace un par de años, la hoy casi exangüe Casa del Lector le dedicó a Roberto Bolaño una amplia exposición que fue parcialmente recogida en una hermosa publicación monográfica con datos, semblanzas y aproximaciones a diferentes aspectos de su vida y su obra. Se ilustraba con una pequeña selección de fotos de los muy numerosos materiales allí expuestos.

Recuerdo bien de aquella visita, y puedo refrescar ahora hojeando el librito, un aspecto que me llamó poderosamente la atención al ir recorriendo los distintos capítulos en que se organizaba la muestra: la importancia que en todo momento el escritor concedió a la poesía, a la visión poética del mundo e incluso a la escritura poemática, pese a haber sido su perfil triunfante claramente el de un narrador, un contador de historias.

Por lo que sabemos de su vida y por los materiales expurgados tras su muerte, parece claro que la búsqueda poética no sólo fue el primer detonante de la vocación literaria de Bolaño sino que siguió siendo el principal horizonte de su creación, y al que dedicó de forma directa el empeño de los escritos agrupados bajo el título de La Universidad Desconocida, junto con obras de más difícil asignación genérica, como Amberes

Y es que, precisamente, son la insuficiencia convencional de los géneros y lo absurdo del férreo establecimiento de establos entre las distintas manifestaciones de la escritura, entre otros tics de retórica clásica, algunos  de los tópicos o prejuicios que la obra de Bolaño combate y que, en muchas de sus textos, consigue derribar con lo que sin duda puede considerarse una escritura de estricto sentido poético, y legible, por tanto, como poética. «Cuando la apuesta era a vida o muerte (...), lo que escribí era poesía», llegó a declarar.

Olvido García Valdés dedica a este tema, en la publicación citada, un amplio texto que permite argumentar la intuición que a menudo me ha asaltado leyendo a Bolaño: la de estar en la cercanía de alguien con una extrema sensibilidad poética, alimentada además por una sintonía y asimilación de las creaciones de autores como Lautréamont, Baudelaire, Rimbaud, Poe, Vallejo, Borges o Parra.

Ese texto, que reivindica a Bolaño como poeta, va precedido de este poema suyo (tan explícito):

Poetas troyanos
Ya nada de lo que podía ser vuestro
Existe

Ni templos ni jardines
Ni poesía

Sois libres
Admirables poetas troyanos

Hay que seguir leyendo a Bolaño. Aprendiendo de su generosa entrega a la creación verbal. Sin cortapisas ni restricciones.

Una aproximación muy recomendable es este documental de RTVE, de 2010, con las opiniones de Vargas Llosa, Gimferrer, Villloro, Herralde, entre otros: 
http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-20101021-2205/908584/

(Publiqué una primera versión, más reducida, de este artículo en mi muro de Facebook el 28 de abril de 2017, al cumplirse los 64 años del nacimiento del escritor chileno-mexicano-español).

miércoles, 3 de mayo de 2017

Día

Amanecer en Los Cancajos, isla de La Palma. AJR.

Y al final es el día, mariposa
que sólo vive un día,
el que segrega un hilo de seda transparente
y nos deja en las manos,
entre los largos dedos de nuestra soledad,
un mínimo torrente de tinta caprichosa
y una pequeña estela de pan blanco.
Y así puede tener lugar de nuevo
el milagro de la continuidad.

Oh, memoria, memoria, melodía,
luz interior que cada día te alzas,
desde el fondo marino de nuestros corazones,
para crear el mundo.

martes, 2 de mayo de 2017

Vencejos

Vencejos en el cielo de Madrid. Foto de Enrique Fidel.

Pasadizo de lluvia
(De abril a mayo)

Vi ayer volando todos los vencejos,
incluso los leídos en los libros,
en las enciclopedias,
los vistos en el cine, 
                                    en los tebeos,
en los cuartos de juego,
los que aún viven
en las ilustraciones
de aquel álbum de cromos olvidado,
los soñados o sólo presentidos
en la troje olorosa de mi infancia.

Igual que entonces,
la tarde se ha llenado de vencejos.
Y con ellos ha venido una lluvia,
minuciosa y distinta,
que ya no va a parar.

sábado, 29 de abril de 2017

Territorio

Hay palabras que nos eligen. No sabemos por qué. Pero un buen día se nos aparecen, toman posesión de nuestros gustos, se nos imponen como título de un libro, incluso como santo y seña para denominar alguna empresa, qué sé yo... Y se quedan a nuestro lado con un punto de familiaridad tal, que a veces llegan a confundirse con nuestros nombres más queridos. 

Incluso —fascinantes— pueden producirnos la ilusión de que son de nuestra propiedad, como si su existencia tuviera algo o mucho que ver con nuestra propia vida. 

Desde hace bastante tiempo —pongamos cuatro décadas—, una de esas palabras para mí es «Territorio» (a menudo con versal inicial, pero también sin ella). 

Leo ahora en Babelia que es el título elegido para sus memorias por Miguel Sáenz, el gran traductor y académico, en cuyo aspecto físico siempre he visto cierto aire de profesor de yoga o, mejor, de maestro zen, con esa mezcla de intensidad y paciencia que cabe suponerle a quien está acostumbrado a entablar combates con las realidades verbales en primera línea de juego. Es decir, en el territorio en que, tanto o más que el físico y geográfico, vivimos: el del lenguaje. Y, también, a renglón seguido, el de la «escritura», este territorio de gestos fugitivos con el que pretendemos descifrar el mundo. O, al menos, tratar de hacerlo menos salvaje e inhóspito. 

La coincidencia, trenzada con otra que no me entretendré en relatar ahora, me ha alegrado la tarde. Y me ha despertado un vivo deseo de leer esa obra.




domingo, 23 de abril de 2017

El día de don Quijote

Día del libro, de san Jorge, de Cervantes (y, calendarios aparte, de Shakespeare). Los resumiría bien a gusto en el día de la exaltación de la imaginación consciente, de la capacidad de soñar con los ojos abiertos de par en par Eyes Wide Open, por remedar al último Kubrick, de la vida entregada a la intensidad de sentir —como en el arranque del poema de Eliot— que somos memoria y deseo. 
Y si hubiera que cifrar todo eso en un solo libro y en un solo nombre, bien a gusto proclamaría hoy el Día de nuestro señor don Quijote, probablemente —¡sin duda!— la criatura más universal y consoladora de cuantas pueblan este mundo sublunar en todas sus dimensiones.
Recordaba el último premio Cervantes, Eduardo Mendoza, en su discurso de agradecimiento, las cuatro veces que leyó completa la genial novela. Por mimesis, me he parado a hacer recuento de mis lecturas y he escrito largamente y de forma algo deslabaza sobre ello en mi diario (ta vez algún día lo recupere en Tiempo contado). El punto de partida lo marcó este librito cuya cubierta aparece en el margen externo y al que también pertenece la borrosa ilustración superior.

En los años de la enseñanza primaria, en el colegio Cervantes de Talavera, la lectura de sus capitulillos expurgados, ordenada y regulada por la batuta palmeril de don Mariano, fue mi primer acercamiento a la obra. Recuerdo, como curiosidad, la gracia que nos causaba el episodio del miedo de Sancho, con su consiguiente repercusión intestinal, una escena que los sencillos y graciosos dibujos del libro recreaban con precisión, para gozo y diversión de la chiquillería, siempre tan naturalmente dada a sacarle al cuerpo su punto escatológico. Me asombro al recordar, ahora, que no hace mucho, en un libro escolar en que pretendíamos utilizar esa peripecia, hubo quien lo consideró políticamente incorrecto. Cosas veredes.

Hubo después muy diversas lecturas, en tres ocasiones de forma completa. La primera de estas, en sucesivas mañanas de un mes de verano, tal vez del 71, y en un mismo y sombreado banco de los jardines del Prado de Talavera. No fue una lectura fácil: quizás la obligación —aunque autoimpuesta era más fuerte que la devoción. Otras lecturas, fragmentarias, azarosas, se produjeron en diferentes circunstancias, que en algunos casos recuerdo con precisión, en parte porque muchas de ellas estuvieron ligadas a actividades editoriales y didácticas. Pero a partir de un determinado momento, cuando pude encontrarle el "punto" al Quijote, a su profunda sabiduría humana y a su inmenso sentido del humor, su lectura ha estado ya siempre asociada al placer. Cuántas veces, abierta la obra para contrastar la exactitud de una cita o el lugar y contexto precisos de un episodio, no me habré demorado en sus páginas, abducido por el poder encantador de palabras que no sólo están vivas sino que hacen vivir...

Y en mis anotaciones, tras rememorar algunas anécdotas relacionadas con las otras dos lecturas completas la tercera y de momento última hace un par de años, con ocasión de la redacción de la Guía de Lectura que acompañó a la edición escolar de la RAE, concluyo el recuento con estas palabras: «Y la [ocasión] que queda pendiente. Esa me sigue pareciendo la más importante. Mientras podamos seguir leyendo el Quijote, algo habrá siempre en nuestras vidas que se mantenga a salvo de la tristeza».

viernes, 21 de abril de 2017

Ámbar

(Lazos) las letras,
frente a tus ojos ávidos,
trenzan el mundo.

Calles, ruidos,
la brisa en los cerezos:
ciudad soñando.

Cada mañana,
la luz nueva es la misma,
cada mañana.

Cada mañana,
la luz usada ayer
aún huele a limpio.

En mis palabras
tus palabras sonando:
so-y-to-do-tu-yo.

Efecto Reichstag © AJR, Berlín, 2007
Caballerías,
mañanas junto al pozo,
tardes y noches.

Y por la noche,
soñando eternidades:
bellaquerías.

Dime si puedo
decir aquí tu nombre:
ajeno y rosa.

La luz en vilo:
cuando miras el día,
tú la sostienes.



(Cómo) atraparte,
sustancia de las horas:
prisión de ámbar.