domingo, 21 de octubre de 2012

Blanco











La muerte es un arquero:
nos dispara cada vez más cerca,
hasta el blanco final.

4 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

¡Anda que no!, que diría un castizo. Conciso y rotundo.

Abrazos.

Fernando Ramos dijo...

Mientras el final sea blanco, es decir, se aclare, no estará mal. Confío en que no sea solo un fundido. Lo que sí que sabemos es que será tan certero como tu poema.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio. Y más abrazos.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Fernando. No saber las circunstancias de ese "blanco final", tan abierto, quizás nos libre de que una negrura espesa se apodere del horizonte. Pero, al fin y al cabo, solo son palabras. Un abrazo.