domingo, 5 de agosto de 2012

harOs



En Barcelona,
en el 92,
qué nuevo todo.

La ceremonia,
el arquero y la llama:
¡tiempos modernos!

Y la alegría
de las muchas medallas
y el entusiasmo…

El fin de siglo
parecía tan lejos,
¡quién lo diría!

(De aquellos fastos
a estos espesos lodos:
¿somos los mismos?

Tiene el deporte
esa melancolía
de lo que fuimos

y la esperanza
de que estar vivos sea
no solo un récord.)

Pero ya estamos
en el 96:
cita en Atlanta.

En los 100 metros,
un nuevo hijo del viento:
¡Donovan Bailey!

Y Michael Johnson,
200, 400:
otro doblete.

Logró lo mismo,
gala de Guadalupe,
la gran Perec.

Sídney 2000,
Atenas 2004…
Ayer, Pekín…

No mucho menos
rápido se suceden
las estaciones.

Hoy, 6 de agosto,
son ya las 20 horas,
de 2012:

todo está a punto
para la ¿gran hazaña?
de Usaín Bolt.

2 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Enciclopedia
viva del olimpismo
estos haikús.

Abrazos.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio:
lo fiel de tu lectura
es todo el mérito.