jueves, 26 de abril de 2012

Forofoteorema


La alegría culé por la justa aunque azarosa eliminación del Madrid en la Champions es palmariamente proporcional al regodeo merengue por la azarosa aunque injusta eliminación del Barça en la misma competición. Los partidarios de la pasión neutral («la quietud de la flecha en pleno vuelo») nos hemos quedado con dos palmos de narices (aquí todos palman), no sabemos si de alegría o de regodeo, al frustrarse «la más alta ocasión que vieron los siglos». Otra vez será. Y aúpa Athletic.

Imagen superior: Variación sobre "El origen del mundo", 
fotografía de Søren, tomada de Photocase.

2 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

La diferencia entre RM y B está en que los segundos perdieron la eliminatoria después de habérsela currado de principio a fin, y los primeros tras especular hasta límites vergonzosos; algo, pienso yo, que podría haberse hecho en campo contrario pero no en el Bernabeu y ante la afición. La racanería de Mourinho tuvo "el premio" que merecía. Y, como sabes, quien esto opina no es culé, precisamente. Y sí, aúpa Athletic. A ver si con un poco de suerte, por lo menos, tenemos una final hispana de las dos que nos saboreábamos a priori.

Abrazos,

Alfredo J. Ramos dijo...

Que san Mamés te oiga, Antonio. Comparto tu criterio. Y subrayo, por si no queda claro, que lo firma un «merengue razonable». De todo modos, en la caída del Barça me parece que falló algo más que la suerte: una alternativa a lo que se estaba demostrando insuficiente para deshacer el muro inglés. Que 46 tiros a puerta no sean suficientes para lograr un gol más que el contrario no puede deberse solo al mero azar. Por primera o segunda vez en estos años de fútbol espléndido, y sin que éste haya desaparecido, los blaugranas parecieron un equipo en exceso previsible y falto de ideas nuevas para no insistir una y otra vez y otra en lo mismo. Ahora parece que se marcha Guardiola y el futuro es incierto. Porque, además de Messi, Iniesta y Xavi, creo que él es la clave de este estilo. Pero también es posible que haya alguien que pueda seguir el rastro y renovar lo que ha empezado a dar algunos síntomas de monotonía. Y en cuanto a Mou, ya está todo dicho. Confío en que no tarde en llegar el día de su definitivo desenmascaramiento.

Un abrazo y gracias por comentar.