viernes, 18 de febrero de 2011

Pinchazo


La solución, parcial y provisional, que se le ha dado al caso Contador, con el espectacular viraje del veredicto de las autoridades deportivas tras la insólita mediación del presidente Zapatero, me parece que no tardará mucho en volverse contra el propio corredor, e incluso contra el deporte español en general, hoy puesto bajo sospecha en medio mundo, como indirectamente han venido a reconocer incluso algunos enfáticos anuncios publicitarios. Que las normas antidóping por las que se rige el ciclismo rallen en lo absurdo, e incluso lo inhumano, no es excusa para esta función teatral tan mal ensayada, a la que se le ven por todas partes los trucos de la tramoya y hasta se escucha, por encima de todas la demás, la voz del apuntador.

Puede que Contador no haya hecho trampa alguna (yo quiero creerle, aunque la historia del solomillo parezca como de Gila...), pero las autoridades deportivas del ciclismo, y el propio Zapatero, creo que han cometido un grave error por la forma en que han dilucidado este asunto. Un pinchazo en toda regla.

¿Qué pasa con el dopaje en el deporte español? ¿Quién pretende que sigamos comulgando con ruedas de molino? ¿Algún día sabremos la verdad de todo esto? Sí, algún día la sabremos. Pero ya será tarde y a nadie le importará.

A los interesados en profundizar en algunos aspectos de este y otros asuntos del, pese a todo, espectacular deporte del ciclismo (y no solo de ciclismo), les recomiendo darse una vuelta, y hasta un giro y un tour, por este blog, donde podrán sacar, eso sí con paciencia y tras unas cuantas horas de lectura, sus propias conclusiones. Yo mismo, a ratos perdidos, estoy en ello.

Viñeta de Ventura & Coromina en LaVanguardia.es

4 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Pues sí, Alfredo. Sobre todo, esa intervención del Presidente me temo que no ha sido muy afortunada. Salvando la distancia, al oírle, recordé aquel verso de La Venganza de Don Mendo, que dice: "Terció y os hizo un mal tercio."

A ver cómo acaba todo. Porque, me temo, no ha hecho más que empezar.

Un abrazo.

manolotel dijo...

En momentos pre-electorales supongo que priman otros objetivos. Ahí está la lucha entre la justicia y el corazón... y los votos ¿no? También Rajoy ha abogado por "nuestro" ciclista.

Los últimos parrafos de la resolución parecen decir que hay distintos límites de medición dependiendo de los laboratorios aceptados por la UCI.

Sin poner en duda que es hora de que nos pongamos serios con nuestros deportistas, si es cierta dicha alegación debería ser tomada en cuenta. En esto pasa como entre las armas ofensivas y las defensivas, que constantemente están intentando superarse unas a otras.

Pero, sí. Cuando se está en el punto de mira, cuanto más cristalinos seamos mejor.

Enhorabuena por los aciertos de tu quiniela cinematográfica. Creo que los premis han sido, en general bastante acertados, aunque me da que la "Balada..." se ha visto perjudicada por la polémica.

Un gran abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Muy oportunos los versos de Don Mendo, Antonio, cuánta sabiduría encierran tantos pasajes de esos queridos ripios. Veremos en qué queda la cosa. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Manolotel: es muy probable que la pugna electoral (sobre todo teniendo en cuenta la afición ciclista de Rajoy), más la mediación del actual secretario de Estado para el Deportes y candidato a la alacaldía de Madrid, Jaime Lizavesky, hayan movido a Zapatero a mediar en un asunto del que, a mi juicio, debería haberse mantenido al margen. El caso es complejo y parece claro que hay un desajuste entre la normativa actual de la UCI y el AMA y el sentido común. Pero también parece demostrado que el veredicto inicial de las autoridades españolas era el castigo por un año, y que la decisión se cambió a última hora.

En cuanto a lo de la limpieza del deporte, las sucesivas y enrevesadas "operaciones" de persecución de los tramposos, lejos de transmitir una sensación de lucha efectiva contra el dopaje, dejan tal cúmulo de puntos oscuros que uno ya no sabe qué pensar. Ahí está el caso de Marta Domínguez como ejemplo evidente de la ceremonia de la confusión que rodea este asunto. Seguiremos atentos, hasta donde la capacidad de discernimiento aguante...

Un abrazo.