lunes, 14 de febrero de 2011

El olvidado

En el sorprendente aunque no injusto veredicto de los premios Goya, que con 9 premios han valorado muy por encima de sus rivales la película de Agustí Villaronga Pa negre, el gran relegado a la hora de los recuerdos y agradecimientos fue el autor de la novela homónima, el escritor catalán Emili Teixidor. Si no escuché mal, su nombre solo fue citado por el director del filme al recoger el premio al mejor guión adaptado. Villaronga agradeció además la libertad con que el autor le permitió trabajar sobre su obra. Eché en falta, en cambio, que la representante de la productora, tras recibir el Goya a la mejor película, no hiciera mención alguna del que, en justa lógica, está en el origen de todo el proceso culminado con tanto éxito. Tampoco se acordó de él ninguno de los actores que coparon todos los premios de interpretación (excepto el inexpugnable de Bardem), aunque es justo reconocer que dos de ellos, los protagonistas infantiles, dificílmente podrían hacerlo.

La verdad es que, salvo excepciones, lo ocurrido con Teixidor es lo que suele pasar con los autores vivos de obras literarias adaptadas al cine, sobre todo cuando el punto de partida no es un escritor mediático o un afamado bestsellero. Y si se piensa bien, tiene cierta lógica que así ocurra, porque a menudo lo que los guionistas hacen con los materiales de los que parten discurre, para bien o para mal, por caminos tan diferentes a los del texto de partida que lo más sensato es considerar a una y otra, novela y película, como obras diferentes y juzgarlas por separado, cada una en su terreno, sin cruce de responsabilidades ni atribuciones recíprocas de méritos o defectos. Pese a todo, no deja de resultar cuando menos paradójica la distribución tan desigual de los reconocimientos.

Emili Teixidor (Roda de Ter, 1934), aunque bien conocido como novelista en el ámbito catalán, en el panorama de la edición en español tiene más peso como autor de obras infantiles o juveniles, gracias sobre todo a las aventuras de la hormiga Miga (formiga Piga), divertida heroína de muchos lectores infantiles y personaje familiar para cuantos están atentos al creciente desarrollo de la LIJ (literatura infantil y juvenil) entre nosotros. Uno de los libros con sus aventuras fue merecedor del Premio Nacional de dicha categoría en 1997. Y en alguna ocasión Teixidor ha sido el candidato español al premio Andersen, el más prestigioso del mundo en este campo, algo asi como el Nobel de la especialidad. Mucho otros de sus títulos, como Las alas de la noche, El pájaro de fuego o Corazón de roble, todos ellos con su versión original en catalán, figuran entre los éxitos de las más conocidas colecciones de LIJ.

El guion de Pa negre, si bien toma sus partes sustanciales de la novela homónima, completa su singular retrato de la posguerra en la Cataluña interior con escenas y evocaciones espigadas en otras obras de Teixidor, sobre todo en Retrat d'un assassí d'ocells (Retrato de un asesino de pájaros). De allí proceden, además de algunos de los episodios de la película, buena parte de la atmósfera general en que transcurre la historia. Y en particular el espeso, casi irrespirable, clima posbélico de mentiras, cobardías, hipocresías, pasiones, ambiciones y sentimientos de culpa en que se desarrolla. Un ambiente de degradación moral que, si en la obra de Teixidor ya está descrito con un lenguaje poderoso, en la película de Villaronga acentúa sus efectos opresivos merced al poderío visual de las imágenes, bien ejemplificado por el arranque de la película: es tan impactante que parece difícil que el resto del metraje pueda mantenerse a la misma altura. Pero lo logra.

Una faceta menos conocida de Teixidor, que también ha ejercido como maestro, pedagogo o periodista cultural (especialmente en la radio), es la de editor. Fue durante casi veinte años (desde 1975) director de Ultramar, sello donde se publicaron en castellano importantes títulos de ciencia ficción, como la saga de Dune. Durante un par de años, entre 1987 y 1989, ejerció nominalmente como director literario de Salvat Libros, el efímero sello de Salvat dirigido por Raúl Rispa, del que yo mismo fui editor. Allí pude compartir con Emili, además de nuestro común desengaño ante un proyecto poco consistente, algunas fructíferas discusiones sobre el mundo de la edición y sus tortuosos caminos. Años antes también habíamos participado juntos en la aventura, mucho más gratificante, de los Temas Clave, colección de la que él fue asesor pedagógico, en consonancia con su experiencia como maestro y pedagogo defensor de una escuela abierta.

Los Goya probablemente prolonguen la vida en la pantalla de Pa negre. Yo mismo tengo intención de verla de nuevo, ahora si es posible en su versión original catalana. Ojalá que también sean un revulsivo para que la obra de Teixidor, y en particular Pan negro, la versión castellana de la novela realizada por el propio autor y publicada por Seix Barral, conquiste nuevos lectores. Sus primeras líneas son toda una invitación:
«Cuando hacía buen tiempo, desde la Pascua Florida hasta principios de otoño, con el cambio de color del bosque, vivíamos en las ramas de los árboles.»

Fotografía de Emili Teixidor tomada de la web de Columna Edicions.

8 comentarios:

Elías dijo...

No sé si veré la película, Alfredo, pero lo que es seguro es que intentaré hacerme con el libro.

Imagino que ahora, con el bombo de los premios a la película, no será difícil conseguirlo.

Gracias por la recomendación.

Un abrazo.

cristal dijo...

Pues efectivamente, Alfredo, como enseñante conozco muy bien la obra de Emili Teixidor. He leído con mis alumnos las historias variopintas de la hormiga Miga y confieso que siempre me ha gustado la originalidad que representa ver el mundo a través de la mirada de una hormiga.

Me parece una gran injusticia ningunear o ignorar al autor de la novela en la que se ha basado un guión, porque es el punto de partida, la idea que ha dado vida a ese guión; pero como tú bien dices, es una mala costumbre, una ingratitud que se repite demasiado.

No he leído el libro, ni he visto la película, pero con tu reseña me han dado muchas ganas de realizar ambas cosas.

Un abrazo, Alfredo.

Navajo dijo...

No era mi favorita, pero sin duda es un excelente Goya. Quizá mi preferencia por "También la lluvia" haya sido demasiado subjetiva; supongo que, en el fondo, todavía creo, o deseo, que haya esperanza, cosa que Villaronga no ofrece en la negritud de su pan.
No conozco la obra de Teixidor, pero me resulta curioso que un autor de LIJ posea también una visión tan oscura de la vida; supongo que buena parte del clima asfixiante será aportación del siempre esquinado Villaronga (¿has visto "El mar"?, muy recomendable).
Por supuesto que te debo una birra entera, como poco.¡Vaya ojo quinielístico!

Antonio del Camino dijo...

Alfredo, bien traído este texto de reivindicación de Teixidor. Como dice, Elías, habrá que leer la novela. Supongo que la película, antes o después, también caerá.

Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Elías, ambos, libro y película merecen la pena, y en cierto modo se complementan. Seguro que el libro, que editó Seix Barral en castellano, vuelve a las librerías al calor de los premios conseguidos por la película. De ésta se ha dicho, y estoy de acuerdo, que es una visión diferente de las consecuencias de la Guerra Civil en la conciencia de las personas. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Efectivamente, Cristal, Teixidor es bien conocido en el ámbito escolar tanto por sus exitosos libros como por ser un gran valedor de las tendencias que acentúan el poder de la lectura y el papel de la literatura como elementos básicos de formación.

En cuanto a lo de la consideración del autor a la hora del reconocimiento de los méritos de un éxito, no creo que pueda hablarse propiamente de "ninguneo" (es decir, no es una actitud intencionada de menospreciar los méritos de alguien en concreto), sino que a mi entender más bien obedece a los "usos habituales" en las relaciones entre diferentes estamentos de la cultura y/o entre los responsables de diferentes "productos" culturales. Curiosamente, cuando están al rojo vivo algunas cuestiones relacionadas con el reconocimiento de la propiedad intelectual en Internet (y en especial en relación con el cine), tal vez no estuviera de más replantearse algunas "formas de trato" entre creadores de diversos campos, pues no siempre parecen justas.

Gracias por tu visita y tus palabras. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Navajo. Tampoco yo pensaba que Pa negre tendría los principales premios, no tanto porque no lo mereciera como porque creía que se vería perjudicada por cierto "prejuicio" anticatalán. Es posible que, después del revuelo montado en torno a la "ley Sinde" y el desencuentro entre los directivos de la Academia, tanto la película de Alex de la Iglesia como la de Bollaín se hayan visto afectadas negativamente por actitudes divisorias, mientras que el grueso del voto de los académicos catalanes se mantenía firme. A mi me parece que la gran perjudicada ha sido, sobre todo, «También la lluvia», que es una gran película, con un gran guión, una dirección de extraordinaria solvencia y una producción muy destacada. De hecho, resulta curiosa la incongruencia de que los mismos académicos que decidieron enviarla como candidata española a los Oscar, unos días después la hayan relegado a premios secundarios. En fin, hay tema para una charla extendida alrededor de esas birras "deudoras..." Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio. Como le digo a Elías, me parece que ambas merecen la pena. Seguro que la película no tardará en ser editada en deuvedé y programada en canales de televisión. Un abrazo.