viernes, 12 de noviembre de 2010

Para Ory


Post para Carlos Edmundo de Ory,
coinventor del postismo


Se nos ha puesto De Ory de puntillas
sobre un aerolito indescifrado
por mor de ver si es que hay del otro lado
algo más que un paisaje sin orillas.

Su música de lobo en soledumbre
y su flauta prohibida y melancólica
derraman sobre el día la hiperbólica
fragancia de la sombra y de la lumbre.

Lleva en sus manos tantas maravillas
que una lámpara más alerta el cielo
mientras él pasa. No miréis su vuelo.
Abridle la escotilla de la casa.

Que more en su morada y en su cava,
en su cabaña misericordiosa,
en su carne verbal, ligera y llena.

De Ory se ha ido. Sus palabras lava
de un volcán fueron, fuego de una rosa
que hace la noche arder solar y plena.



Foto de Ignacio Gil, tomada de abc.es


8 comentarios:

moderrunner dijo...

Maravilla me tu canto

Juan Manuel Macías dijo...

Qué mejor homenaje que un soneto travieso y asimétrico como éste, con toda la gravedad y seriedad del juego. Magnífico. Mi enhorabuena, Alfredo.
Abrazos.

virgi dijo...

He abierto la escotilla y han entrado tus palabras. Un gozo.
Besos

Alfredo J. Ramos dijo...

Aún a costa de parecer algo "lolailo", te diré, Moder, que yo me maravillo de que te maravilles. Pero no preguntaré cómo... Un beso.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Juan Manuel. Como bien sabes, De Ory era un gran practicante del soneto (ahí está su recopilacion Soneto vivo), y con frecuencia consiguió darle un aire fresco y novedoso, también juguetón. Ese fue el punto de inspiración de este "soneto raro" (empleando la denominación acuñada por Antonio del Camino), muchas de cuyas palabras está tomadas del léxico habitual del autor. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Virgi. Un beso grande.

Fernando Valls dijo...

Excelente soneto. Ory nunca decepciona. Saludos.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Fernando. Confiemos en que algún editor comparta nuestro aprecio del poeta gaditano y no tardemos en tener una edición adecuada de su obra. Abrazos.