jueves, 12 de marzo de 2026

Los caminos del Bosque



LOS CAMINOS DEL BOSQUE. No tardó mucho en darse cuenta, pero quizás aún no, de que aquel laberinto lo conducía al interior de una vieja aventura. Que iba a seguir los senderos periféricos y, mientras mascullaba las fórmulas accesorias, sería probable que en su cuerpo, por los cauces de la recaptación, tal vez pudiera llegar a ser consciente de que en aquella ciudad de Erbil que visitaba en sueños estaba a punto de empezar el penúltimo capítulo de la saga. No se podía bajar la guardia ni los brazos. Aún estaba por empezar la historia.

(LGdlTT, XVII)

miércoles, 11 de marzo de 2026

Signos votivos (con gotitas de sangre)


SIGNOS VOTIVOS. Alguien podría pensar en una pequeña colección de lamparillas o, tal vez con más sentido y oportunidad, en cuencos de oraciones dispuestos sobre el ara principal y que, de un momento a otro, podrían dejar oír el salmo que cada uno parecía cobijar en su interior, como si fueran los oráculos y los ruegos necesarios y justos para que no se rompa por completo y de forma acaso irreversible la cordura del mundo.

(LGdlTT, XVI) 

martes, 10 de marzo de 2026

Raúl del Pozo sale a hombros de su cuadrilla de la plaza de la Villa

Raúl del Pozo retratado por Jesús Hellín/Europa Press.

(En voz alta). Adiós al periodista y escritor (o escritor y periodista), extraordinario reportero y corredor de fondo, Raúl del Pozo, al que leí poco pero siempre con alegría, seducido por el viejo aroma de lo que será de por vida, en mi escala de valores, el verdadero nuevo periodismo; es decir: un género literario que no dimite, antes al contrario, de sus exigencias literarias. Y que, junto o incluso antes que la claridad, busca en la escritura la gracia y la capacidad de sorprender, y la posible belleza. Y en esto Raúl del Pozo era un verdadero maestro. Un hombre que comía en la mesa del periodismo de calidad, con Umbral, con Martín Prieto, con Manuel Martín Ferrand, con Joaquín Vidal, con Javier Reverte, con José Luis Alvite, con Manuel Alcántara, con Juan Cueto, con…. *** (ahora algunos nombres se resisten a comparecer, pero están aquí convocados). El periodismo que estos y otra decena de nombres enuncian está ya a punto de ser historia, aunque hay todavía seguidores y nuevas gentes empeñadas en prolongar el arte de contar con estilo la realidad. Pero son ya, y definitivamente, otros tiempos para todos. Incluso podría decirse que con esta muerte —y alguna otra que anda por ahí agazapada— los ejemplos señeros de Larra, de Blanco-White, de Luis Bonafoux, de Chaves Nogales, de Ramón, de Álvaro Cunqueiro… tienen un colofón que hace entrar en el panteón ilustre de la historia a toda una forma de entender el uso diario de la pluma, el plomo, el corondel y la columna. Descanse en paz.



Interludio


NTERLUDIO. A modo de canción. Dentro de cada signo está sonando la palabra que con su ritmo y el vuelo hacia el común acorde es capaz de entonar la melodía de la restauración, la canción de las criaturas. No es difícil oírla. Basta con prestar atención, suspender la mirada haciéndola volar y dejar que el oído escuche el mundo. Todo está al alcance de la vida.

(Grafismos: a modo de intermedio del LGdlTT)

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[La Canción (transcrita, línea a línea, para incrédulos o vagos lectores)]

NO SÉ SI LO QUE DIGO TE DICE ALGO
SOLO TRAIGO MI LIRA Y BAJO EL ÁRBOL
DE LA HORA CONCRETA LA PULSO Y VEO
CÓMO SALTAN LAS CHISPAS DE LOS DESEOS
MIS OJOS EN TUS OJOS BUSCAN SABERSE
A SALVO Y SI LOS CIERRAS PRONTO ANOCHE
QUÉ BORROSOS LOS DÍAS QUE NO TE VEO
VAGO SOLO Y PERDIDO POR EL DESIERTO
DE MI VIDA SIN TINO Y HACIA EL ACIAGO
RUMBO QUE ES MI DESTINO
ESTA CANCIÓN LA ESCRIBO PARA TUS OJOS
TRÁTALA CON CARIÑO O PONLA EN REMOJO

lunes, 9 de marzo de 2026

Parlanchinescos


PARLANCHINES. A poco que uno se descuide, ellos salen de sus tintas y sus plumieres, y se ponen a charlar. Criaturitas. Ganas dan de unirse al corro.

(LGdlTT, XV)

Viejos recuerdos tristes (historias de Nanye)

Muy atinada el relato, reflexión y lamento de Nanye Blázquez Aldana sobre el asunto aquel de «Tamayo y bye bye», vulgo “Tamayazo”. Creo que desde entonces, y salvo la excepción que pudo suponer la alcaldía de Manuela Carmena, la izquierda madrileña no ha vuelto a levantar cabeza. Ni parecen pintar buenos tiempos. Parece mentira con la cantidad de tropelías que la derecha lleva a cuestas.

«Estoy oyendo a Ana Samboal que me produce alergia. La alergia que me produjo Telemadrid en la época en que me ví envuelto como un objetivo de las tramas corruptas de la Comunidad de Madrid. Ana Samboal es ahora del cupo PP de TVE1. Objetivo en particular de una de las tramas corruptas más potentes, como es las de las grandes discotecas y centros de ocio en los grandes superficies comerciales. La gente ha podido ver durante la pandemia la potencia de este lobby durante la pandemia con la libertad madrileña y tomarse cañitas de cerveza.
Los hosteleros de Huertas, de los que tuve que ser presidente por la cara bonita del Café Central, entre otras cosas, fuimos a ver a Rafael Simancas para exponerle los objetivos y las piezas de esa trama corrupta. Simancas era entonces candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Nos oyó atentamente con cara de poker. Creo recordar que era el favorito para ganar las elecciones. Y efectivamente las ganó pero, -como sabemos- se las birló el PP y unos chorizos inmobiliarios comprando a dos diputados del PSOE y Simancas no fue investido. Realmente el PP no podía permitir perder el poder y los negocios de la trama ni que se vieran los cajones. El PSOE madrileño no se ha recuperado de semejante lance
Se convocaron nuevas elecciones. Uno de los actos de esa campaña electoral fue una reunión que el PSOE organizó en
Getafe con empresarios madrileños en las que estaría Simancas y también el ex Ministro de Hacienda Pedro Solbes. Me acerqué a Simancas y le pregunté: qué? había tramas?. No sabría describir su cara...»

domingo, 8 de marzo de 2026