¡Este año casi se me va el santo al cielo! Entre la tardanza en celebrar la gala de entrega de los premios (casi se solapan copn los Oscar) y que han sido días de visión complicada, si me descuido este año se me hubiera pasado el rito de apostar en la quiniela de los más importantes premios del cine español, una costumbre que vengo practicando en este blog desde sus orígenes. Y lo curioso, además, es que el de 2025 es quizás el año en que más películas españolas he visto (¡en el cine, la mayoría!) y en consecuencia llego bien pertrechado de opinones a la cuadragésima edición de un certamen cuyas galas, quizás sin perdernos ni una, hemos sufrido y disfrutado en familia: en mi caso, confieso que más lo segundo que lo primero. Así que, sin más tardanza y de la forma esquemática y avneturera que exige la urgencia –algunas opiniones he ido vertiendo en mi muro de FB y en otras entradas de este blog–, aquí está mi apuesta.
Ya he dejado aquí y allá mis opiniones acerca de este filme hipnótico, audaz, sabio, trascendente... A menudo he polemizado con amigos que no acaban de encontrarle el punto o que, simplemente, lo consideran un producto efectista, incomprensible y hasta sádico. En algunos casos, los opinantes no habían visto la película en una sala, condición que si, a mi juicio, es insoslayable para apreciar de verdad cualquier obra cinematográfica, en este caso es por completo imprescindible: Sirāt es antes que nada una experiencia estética y, a través de su muy particular composición, un verdadero ejercicio de consciencia (y de conciencia), y resulta difícil apreciar su testitura artística si no se contempla de forma adecuada. Es la mía una apuesta firme, aunque no me extrañaría nada que finalmente Alauda Ruiz de Azúa consiguera llevarse, con Los domingos, también este premio O, por decirlo con un viejo tópico acorde con el tema de la película conventual, alzarse con el santo y la peana.
Mejor dirección novel: Eva Libertad por Sorda. Un gran debut. La película se añade a la lista de obras recientes que han abordado el problema de las limitaciones sensoriales y lo hace con gran verosimilitud. Creo que es una apuesta cantada. Mencionaré también Estrany riu, de Jaume Claret Muxat. La vi en la tele y me gustó.
El guion es, sin duda, una de las puntos fuertes de la película con más candidaturas. Destaca en él sobremanera la, por así decir, imparcialidad y amplitud con que plantea un argumento que, como pocos, se prestaba al maniqueísmo. Y es sin duda uno de los mayores méritos que exhibe una obra que tiene a su favor la circunstancial presencia dominante de los temas religiosos. Tambien me parece muy logrado, salvo algún episodio algo confuso, el guion de Un fantasma en la batalla de Agustín Díaz Yanes.
Mejor actriz protagonista: Patricia López Arnáiz, por Los domingos. Si estuviera en mi mano, este premio iría para Antonia Zegers por Los Tortuga, una de las mayores sorpresas interpretativas de la temporada. Y no me disgustaría que se reconociera el muy completo papel de Nora Navas en Mi amiga Eva.
Mejor actor protagonista: José Ramón Soroiz, por Maspalomas.
Un actor apenas conocido a escala nacional, aunque muy admirado en el País Vasco. Su interpretacion es sin duda lo más destacado de una película valiente y arriesgada, pero también carente de pulso narrativo. Quizás Alberto San Juan, por La cena, pudiera disputarle el premio.
Mejor actriz de reparto: Maria de Medeiros por Una quinta portuguesa. Apuesto aquí por el perfil internacional de una actriz que está convincente y cómoda en su papel complementario de una película tan discreta y fermosa, como mínima y previsible.
Mejor actor revelación: Julio Peña, por El cautivo. Es una apuesta arriegada en una categoría en la que no tengo ninguna candidatura favorita. Me gustó también el papel de Jan Monter Palau en Estrany riu (por momentos, me traía a la memoria al Benoît Ferrer de Le Souffle au cœur), pero dudo que el jurado lo tenga en cuenta.
Mejor montaje: Andrés Gil, por Los domingos. Y con opciones para Bernat Vilaplana, por Un fantasma en la batalla.
Mejor maquillaje y peluquería: El equipo de El cautivo. O al equipo de Maspalomas.
Mejor película documental: Flores para Antonio. En disputa con Tardes de soledad. Y Todos somos Gaza.
Mejor película europea: Valor sentimental, de Noruega. Opciones para la francio-iraní Un simple accidente (en mi opinión, una película muy sobrevalorada).


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