jueves, 22 de diciembre de 2016

Diván de Navidad


Tiene la Navidad su propia luz.
 La propia luz tiene su Navidad.
Tiene la Navidad propia su luz.
Su luz tiene la propia Navidad.
Tiene su Navidad propia la luz.
 La luz tiene su propia Navidad.

                                                                   (Da diván a la Navidad - Navidad diván)


Sirva este dado, que vino a caer sobre el tapete casi sin querer, 
tal si se hubiera desprendido del árbol del invierno, 
como felicitación para estas fiestas, 
en las que tantas formas de diván, 
y para lo más diversos usos, suelen estar presentes. 
Que conste, sin embargo, 
para evitar la fácil interpretación psiquiátrica 
a que pueden inducir estos juegos, 
que el «diván» del título tiene ante todo el valor 
de un género literario 
y que su apuesta principal bien puede formularse así: 
«Que la luz de los días felices no se apague nunca».
  
¡Feliz Navidad!

Imagen: Reconstrucción ideal del salón de lectura de La Posada a la luz del invierno.
Foto tomada de aquí

8 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Hago mío también ese deseo implícito en el dado, que lanzo e invito a compartir a amigos, conocidos y, si no se lo toman a mal, enemigos también.

Felices fiestas.

Un abrazo.

H. Barrero dijo...

Muchas gracias, querido Alfredo. Felices fiestas! Me gusta mucho el diván.

Unknown dijo...

Un "diván" perfecto para tomarse estas fiestas con cierto relajo y acomodo. ¡Feliz Navidad, Alfredo!

Alfredo J Ramos dijo...

Gracias, amigos. Abrazos descansados.

Anónimo dijo...

En este diván se está muy cómodo, gracias Alfredo y feliz 2017

Alfredo J Ramos dijo...

Gracias, Anónimo, sean quien seas, pero en todo caso amiga o amigo. Que 2017, también por aquello de sus cifras de suma 10, nos sea favorable.

Al59 dijo...

Tiene su nacimiento la luz, y no sé si es aventurado decir que proviene siempre de la destrucción apasionada de algo hasta entonces inerte. A una destrucción así se refería el maestro al hablar de La destrucción o el amor: ojalá que esa luz que del amor proviene (y en la que el amor acaso consiste) nos ilumine siempre, buen amigo.

Alfredo J Ramos dijo...

Que así sea, Alejandro. Esas identificaciones alexandrianas, tan poderosas, a veces están llenas de dosis de imaginería de no fácil asimilación. Pero tus deseos son, además de luminosos, claros y reconfortantes. Seguro que tendremos un buen año. O al menos vamos a hacer todo lo posible.