viernes, 26 de septiembre de 2014

Adiós a Adelaida García Morales


Casi de puntillas, aunque dejando un rastro bien visible para quien quiera seguirlo, se ha ido la escritora Adelaida García Morales. Los de mi edad descubrimos la belleza de su literatura gracias a El sur, la película inolvidable de Víctor Erice, quien sin duda extrajo de su cercanía a la autora el impulso y las claves necesarios para poner en imágenes uno de los más hermosos retratos del misterio del crecimiento interior que se hayan filmado nunca. Pudimos saber también, tras conocer la bella melancolía de unos ojos que aún nos siguen enamorando, que había en la escritora una rara intuición para encontrar, entre las emociones apenas nombrables y los secretos de las pequeñas historias de la vida, un hilo de seda capaz de unirlos en un relato conmovedor. Descanse en paz.

4 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Triste noticia. Descanse en paz, como bien dices. Queda su literatura.

Un abrazo.

Navajo dijo...

Ojos que recuerdan los de Ana Torrent, otra imagen de ese universo Erice que tanta belleza guarda. No leí nada más de ella, aunque por aquellos años me pareció una figura fascinante aunque casi irreal, como si no tuviera presencia más allá de su propia obra. No sabía que fue pareja de Erice, a quien, con El Sur, hizo un favor difícil de cuantificar.

Alfredo J. Ramos dijo...

En efecto, Antonio, nos queda su obra, más amplia y tal vez más importante de lo que en general se considera. Otro abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Suscribo esa impresión sobre los ojos, Navajo: parece como sí el asombro inocente de los de la Torrent niña se estuvieran reflejando en la melancolía sabía de los de AGM. Es fácil imaginar qué tipo de emociones pudo ver Erice en unos y otros.