miércoles, 21 de agosto de 2013

La ruta natural


Le pregunté a mi ayudante Virgilio por el panel informativo que en plena ruta del Mar Menor señala el desvío a «Los Infiernos». Virgilio, que cabalga conmigo desde hace al menos media vida, me dijo que por allí se evitaba dar un rodeo, aunque la senda era más agreste y tendríamos que andarnos con cuidado porque sus laderas estaban infestadas de pobres criaturas execrables. 
«Todo encaja», pensé. Y al tiempo que arreaba mi mula en dirección a aquel camino, comprobé una vez más que llevaba en la alforja todos los instrumentos de mi oficio: la cruz, la estola, los óleos, el acetre...

Fotografía tomada de aquí.

4 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Inquietante micro a partir de otro palíndromo "made in AJR". Va tomando cuerpo y peso esta serie tan bien trazada. Eso sí, habrá que tener camino con "ese" infierno.

Abrazos.

Alfredo J. Ramos dijo...

Con mucho retraso y hasta la interrupción de un "túnel" (por el que pido disculpas: las travesías son así), gracias Antonio por prestar tanta atención y sintonía a este viaje. Un abrazo

virgi dijo...

Que tu ayudante se llame Virgilio debe implicar cierta tranquilidad para el camino.
Que así sea.
Besos

Alfredo J. Ramos dijo...

Bueno, más que mi ayudante es el del «narrador», Virgi. Pero, en efecto, que se llame Virgilio no debe de ser del todo casual, al igual que el hecho de que lleve en su compañía más de media vida. Gracias por leer. Y comentar. Besos (¡y albricias navegantes!)