viernes, 7 de diciembre de 2012

Nefertiti me mira


Si pienso languidez asciende amarga
muro de contenciones   irritados
los ojos del dolor y más terribles
carniceras grutas.

Porque la tarde quema vaporosa
el espectro en la huida y los lugares
rotos   descalzos como niños
de tantos padres y abandono.

Ponme los ojos tan brillantes que
pueda mirarte por los huecos de
los desconchados.

Pues al decir tu nombre la palabra
vertiginosa entre la niebla huye
con el fulgor prendido de sus ojos

loba ceniza de la piel
                                             serpiente.

                                                         
                                        (El sol de medianoche, 1988)

Imagen: Busto de Nefertiti en el Neues Museum de Berlín. Ayer, 6 de diciembre de 2012, se cumplieron cien años de su descubrimiento.



7 comentarios:

Antonio del Camino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio del Camino dijo...

No ha perdido vigencia este poema, que brilla aquí lo mismo que en las antiguas llamas de "El sol de medianoche".

Abrazos.

(He vuelto a rehacer el comentario, porque no sé dónde estaría cuando dejé el anterior, tan incoherente.)

JCE dijo...

Cada año desde hace tres me descuelgo unos días por Berlín, antes de que nos lo cambien. Hostel en Metro Rosa Luxemburgo. Y cada año voy a verla, aunque ella no sé si me ve a mí del todo. Los catalanes -o al menos algunos compañeros de viaje- (si no es demasiada herejía serlo y si puede decirse a media voz)la llamamos cariñosamente "la guerxa".
También es casualidad que El Poema mire en los ojos por de dentro.
Celebro el hallazgo de ambos tres (del poema, de la Nefer y del autor).

JCE

virgi dijo...

Si pudiera me acercaría una vez más a verla (y de camino la exposición), extraordinaria prueba de la eternidad del arte.
Besos

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio, por el mensaje gratificante y por repetirlo. La noticia del centenario del hallazgo de la increíble estatuilla me llevó inevitablemente a este poema que fue escrito en su día "sin pensarlo"; o quizás pensándolo de un modo en las que el pensamiento se salta algunas cláusulas de estricta lógica en favor de otras sugerencias y otros modos. Un abrazo

Alfredo J. Ramos dijo...

Lo mismo digo, Virgi. Si Berlín siempre vale un viaje, ahora la razón es doble. A ver si hubiera ocasión.

Alfredo J. Ramos dijo...

Pues también yo, y seguro que más de un huésped, celebramos verlo por estas salas, amigo JCE. Buena aportación ese calificativo de "la Guerxa", que desconocía y que, por vía realmente curiosa, viene a poner el acento en una peculiar forma de mirar. Curioso, realmente, que entre "ojos" ande el juego.

Un fuerte abrazo. Y no se olvide de darle recuerdos cuerdos y concordes a don Panta...