martes, 9 de octubre de 2012

El pantano de la memoria

                     
                                                                  (visual act, haquins)

                                  Hay
      
     Algo

     

que 

              
           Internet

              no

              

                 Sepa?




No puedo asegurar que esta película fuera la primera que vi en mi vida, pero si la más remota de la que tengo memoria, tal vez junto con la de Maciste el coloso. Nunca he conocido a nadie que haya visto El pantano de las ánimas o lo recuerde, ni tampoco a Gastón Santos, un vaquero valiente, o a Rayo de Plata, su caballo. Internet es capaz de extraer recuerdos de pozos cuyo fondo desconocemos, hasta que por azar o pertinaz búsqueda (más lo primero que lo segundo) se nos revelan y nos dejan al borde de un abismo que no es otra cosa que el bucle de la conciencia empeñada, como siempre e inútilmente, vivamente, espectacularmente, en no extinguirse. ¿Se imaginan lo que será dentro de 50 años la red memorial de los que hoy tienen 5 o 6?



3 comentarios:

cristal00k dijo...

Eeeeeh! yo si recuerdo Maciste! pero del pantano de marras... nada de nada.
Mi peli "perdida" de la que nadie sabe nada, se llama Motín en el Defiant, al punto, que antes de Internet dudaba de haberla visto jeje. Claro que no es gran cosa, pero para mí, fue la primera película sin una historia de amor adyacente, lo que me descubrió otra forma de contar historias en la pantalla.
Ya ves!

Un bico.

Alfredo J. Ramos dijo...

Así es, Cristal; Internet no nos deja zafarnos ni de los recuerdos, por remotos que sean. De ese "Motín..." iniciático que mencionas, ni idea. Ahora bien, con esos orígenes fílmicos, me explico ciertas rebeldías, ja ja... ¡Y qué más da si esas películas que nos descubrieron la magia de las imágenes en una pantalla eran lo que, para entendernos, llamaríamos bodrios! Su importancia es de naturaleza distinta y, de una forma u otra, les guardamos la fidelidad que solo es posible mantener con los grandes principios.... Bicos.

Alfredo J Ramos dijo...

Quiero añadir ahora, con ocasión de rescatar está entrada para una nueva serie de mi muro en Facebook, que Gastón Santos fue el objeto de la primera consulta que hice en Internet, allá por el año 1995 —20 años, en efecto, no es nada– y empleando Netscape como navegador. Laboraba entonces como freelance, pero con asistencia casi diaria a una sala de redacción, en la creación de la última enciclopedia general que se elaboró ex novo en la editorial Anaya, y para la que se organizó una red de trabajo online que permitía a sus usuarios la consulta a la WWW, ya existente desde años atrás pero en fase inicial en cuanto a su uso público generalizado. Nada que ver con el papel omnipresente que tiene ahora. Ya he comentado en algún sitio que el resultado de aquella pesquisa sobre el rejoneador y caballista mexicano fue tan fructífera, que incluso pude intercambiar algunas cartas con él. Hasta entonces, y pese a haber buceado en todo tipo de fuentes especializadas, no había logrado salir de la duda de que su existencia fuera algo más que una jugarreta de mi imaginación. Por eso, mi fe en Internet se volvió inquebrantable: estaba basada en obras.