martes, 13 de diciembre de 2011

La firma de Dios


Están todos los grafólogos del mundo reunidos en sesión permanente para analizar el prodigioso haz de mimbres amarillos, atravesado por ese cable rojo parcialmente mondado e interrupto, los escalones azulados hacia quién sabe qué extremos de la realidad, las piezas descabaladas y a la deriva de un juego de construcciones, el extraño artilugio de perfecto diseño industrial, sin duda inteligente, y como sobrevenido desde otra civilización u otro universo, a modo de gigantesco aspirador de energías... y, en suma, todos esos rasgos personales que hacen de la presunta firma de Dios un camino visible para poder llegar al fin de la noche, levantar con pulso firme el lienzo transparente con el que allí se enmascara la luz y ver qué hay debajo.

La imagen muestra un registro del detector CMS del CERN con lo que pudiera ser «la firma de la partícula de Higgs». Más detalles aquí.

3 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Hermoso texto que encaja como anillo al dedo con la sugerente e interesante fotografía a la que acompaña (o que lo acompaña: tanto monta, monta tanto).

Leída la posterior entrada, puede observarse la interconexión entre ambas, y la comunión, diría mística, de la ciencia más pura con la Poesía (pongámosla con mayúsculas). A fin de cuentas, todo en el universo es Uno.

Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio. Lo cierto es que la fotografía es un poco engañosa si se compara con la que he podido ver publicada en el periódico en papel esta mañana, donde se percibe con mayor claridad el "contexto" de la imagen. De todos modos, esa sintonía entre la búsqueda poética y la búsqueda científica que discurre en un terreno al que literalmente no llegan las palabras y por tanto hay que improvisar el lenguaje, es una ya vieja intuición que me sigue pareciendo muy atractiva. Algunos estudiosos sostienen que hay más "verdad científica" en algunos versos de viejos himnos védicos que en ciertos manuales de física. Pero puede que solo sea una hipérbole.
Para sumar analogías, además de algún pequeño cambio más en el texto citado, he añadido al post un hermoso tema de los Beatles que trata de lo mismo (o eso creo).

Otro abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Antonio, como ya supongo que habrás deducido (pero por aclararlo), en el párrafo final de la respuesta anterior no me refiero al post del que cuelgan estos comentarios sino al siguiente (al de los pájaros), que también mencionas en tu comentario, de ahí el baile.