miércoles, 16 de noviembre de 2011

Aria pulita


Sente l'aria! Non è più pulita?

Se lo oí en televisión, quizás en el Telediario de la 1, a un ciudadano italiano de mediana edad, verboso y gesticulante, y más contento que unas pascuas mientras festejaba en la calle, en medio del general jolgorio, la caída de Berlusconi . No sé si lo transcribo bien. Pero lo que creí entender, y a fin de cuentas lo entendido, me parece una expresión feliz y el mejor resumen de lo que debe de haber supuesto en Italia la caída de tan Nefasto personaje, aunque haya sido tan tardía (¡17 años!) y deje como herencia un país cómplice, exhausto de tanto reír y al borde del precipicio. O quizá ya en el mismo Averno, ese sitio en el que tarde o temprano todos llegaremos... a vernos.

Menos mal que, si el aire vuelve a estar limpio, al menos el pensamiento podrá volar libre.


Imagen: «La cadutta dei Cavaliere» 
Foto AP, tomada de El Sol de México






8 comentarios:

Navajo dijo...

Te veo "novecentero", amigo Alfredo, tal vez revolucionario, pero qué careto tan triste tiene el pueblo cantante, más cerca de la nostalgia por lo perdido (tal vez la casa, el trabajo, la querida Sion) que de la esperanza por aquello que tal vez haya de volver algún día.
Más que la vanguardia proletaria avanzando hacia un futuro de libertad, que inmortalizó Bertolucci, parecen una lánguida y perpleja clase media, desposeída de su efímero bienestar y dispuesta a creer que Mariano y los suyos (¡González Pons!, las cosas que hay que ver) han de ser el instrumento de su redención.
Berlusconi se ha ido (rico, impune, invicto, con pelo), deja atrás leguas de tierra esquilmada y es bueno que se vaya, pero ¿qué pasa con todos los demás, quién nos los sacará de encima, cuando somos nosotros mismos quienes los entronizamos con las urnas?
Va, pensiero... ma, dove vai?

Fernando Ramos dijo...

He leído tu post con interés y, cosas de las lecturas internáuticas, antes de acabar las últimas líneas estaba convencido de que harías referencia al discurso de Ricardo Muti en el 150 aniversario de la Unificación Italiana. No sé si lo has visto, pero merece la pena, es una ópera presenciada por Berlusconi y cuando le piden un bis del "Va pensiero", el director accede pero antes deja que su pensamiento y su lengua se explayen con sus alas doradas para abofetar la efigie del presidenti...

http://www.youtube.com/watch?v=SkijuuLaE98

Carlos Medrano dijo...

Querido Alfredo, el alivio que quien y de lo que se va, no se lleva consigo todos los destrozos de su modo de hacer política. Una vez caídos estos personajes del poder propios de una decadencia romana que en todos sitios tenemos, se desvanece la invulnerabilidad de sus despropósitos y fanfarronerías que exibieron durante años. Caídos, serán despreciados hasta por los suyos.

Espero que con la aceleración de los acontecimientos que vivimos -aunque el guión no esté escrito- también todo lo que ocasionaron y distorsionaron desde su ignorancia, prepotencia y capricho se disuelva en breve con ellos.

Ellos se van, pero las leyes que cambiaron o los usos que impusieron siguen vigentes largos años. Espero que la vida que nos ha hecho ver caídas de muros y telones de acero (al menos en lo externo) se lleve también por delante no sólo a los payasos mayúsculos sino el resto de su legado.

Antonio del Camino dijo...

Como todos los refranes no deja de tener su lado equívoco. Me refiero a ese tan repetido de "Otros vendrán que bueno te harán." No quisiera ser cenizo, pero, la verdad, voy tan descreído en los últimos tiempos que, aun habiéndolas, aprecio cada vez menos diferencias entre unos y otros. Al final, quien de verdad manda no se sienta en la poltrona del presidente, ni dicta leyes (aunque lo haga), ni depende del signo de las urnas.

Lo que digo, cada vez más descreído.

Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Amigo Navajo, para complacerte, y aprovechando la recomendción de Fernando, he incorporado otra versión que quizás sea más de tu gusto. De todos modos, me parece que en la ópera, salvo raras excepciones, la interpretación puramente teatral no suele ser la parte fuerte. Y en cuanto a las dudas tan firmes (es decir, tan poco dudosas) que planteas al final, qué quieres que te diga. Solo se me ocurre apuntarte que, como bien sabes, a la contra también se puede vivir. Resistiremos.

Alfredo J. Ramos dijo...

Pues no lo había visto, Fernando, pero ahora ya sí, y además, como habrás comprobado, he aprovechado la sugerencia para conjurar las "iras" de Navajo colgando esta versión. Un acto valiente el de Muti. Gracias por la pista (y por el comentario).

Alfredo J. Ramos dijo...

Ojalá sea como dices, Carlos, en tus palabras finales, aunque me parece que tendremos que armarnos de paciencia, de muchas formas de paciencia... También yo he tenido con frecuencia la impresión de que vivimos tiempos comparables a lo que hemos leído que fue la decadencia romana, grosería y grasa mental por todas partes. Pero quiero ser optimista: algo nuevo está por nacer en algún sitio... Ojalá lleguemos a verlo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Pues es difícil no estar de acuerdo con ese descreimiento, Antonio, sobre todo cuando se ve cómo la política está instalada ya en un plano en el que la capacidad de maniobra parece cada vez más reducida. A eso que se llama "la presión de los mercados", y que con mayor precisión se debería llamar el "imperio de la usura", está claro que acaba por darle igual quién gobierne, al menos a juzgar por los primeros síntomas tras los resultados electorales del domingo... Pero, aún así, hay que seguir buscando algo de luz por algún lado..., aunque sea la de un mínimo candil. Un abrazo.