miércoles, 6 de julio de 2011

Carreristas


Hace ya unos días que ha comenzado el Tour de Francia. Mis horas de  canícula ya tienen dueño, aunque deba compartirlas con obligaciones que no vienen al caso. En mi cabeza solo una palabra es capaz de contener el juego de emociones, naturalmente ligadas a la infancia, que el deporte más hermoso del mundo aún me produce: ha llegado la hora de  los carreristas.

Imagen tomada de elespectador.com

Postdata del 18 de julio
Añado algunos argumentos visuales de peso a través de este enlace pescado en el admirable blog de Montano.
(Por cierto, una foto similar a la de los girasoles fue la primera opción que manejé para encabezar este post.)

3 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Amigo Alfredo: como dice el refrán, para el gusto están los colores. Con lo que quiero decir que eso de calificar al ciclismo como "el deporte más hermoso del mundo", con todos los respetos, no deja de ser una opinión personal y, como todas, subjetiva. Dicho esto, sí reconoceré que el ciclismo es uno de los deportes más esforzados, si no el que más. A mí, sin embargo, salvo en momentos muy concretos, me aburre soberanamente, y esa hora en la que "la serpiente multicolor" se hace dueña de la tele, yo la ocupo en menesteres más apacibles y relajados, léase siesta. Pero sí, ha llegado la hora de los "carreristas". A ver qué ocurre. Y, sobre todo, a ver si no hay sobresaltos con los "vampiros" ni ninguna sombra de las que suele empañar últimamente la carrera francesa. Por lo demás, a disfrutarlo, y que las etapas que vendrán te deparen sustanciosos placeres.

Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Claro, Antonio, personal, subjetiva y transferible, como todas la opiniones. Aunque puedo apoyarla en sólidos argumentos (según, de nuevo, mi opinión; cómo si no). Desde luego, no creo que ningún deporte (salvo quizás el mestizo triatlón, el esquí alpino o alguna modalidad de riesgo, como el descenso de aguas turbulentas... o cosas así, aunque ahí ya nos introducimos en otro tipo de deportes difícilmente comparables con los "grandes espectáculos") tenga una plasticidad visual equivalente, ni panorámicas comparables, ni escenarios más ventajosos y a la altura de un esfuerzo atlético sin parangón entre las grandes especialidades deportivas. Es, además, un deporte lleno de historias que rozan la leyenda, y eso también cuenta. El aburrimiento que dices sin duda forma parte de la duración (imagínate, es un suponer, un partido de baloncesto que durara seis horas), aparte de que no deja de ser también otra opinión... u otro estado de ánimo ligado a la propia historia, que tal vez sea lo que sustente estas diferencias de pareceres. Pero en fin, de opiniones se trata, por eso insisto: el más hermoso (.. aunque puedo matizarlo: en sus mejores momentos).

Un abrazo.

fjramos dijo...

Desde luego que el ciclismo es uno de los deportes más bellos y que duda cabe que el Tour es la máxima expresión de este deporte a nivel profesional.
Esperemos que este año el espectáculo no decaiga y sigan las restantes etapas al nivel de las de la primera semana....si alguien se ha dormido en esta semana...definitavamente no le gusta el ciclismo.