lunes, 18 de julio de 2011

75 añ(ic)os

75 años después del día infausto en que se puso en marcha (el estallido de) aquel suceso del que no he tenido ni he dejado de tener memoria, esa guerra civil o, más exactamente, Guerra Civil, así, por excelencia y por Su Excelencia..., en este 18 de julio de 2011, año irreal por excesivamente real, en la cálida mañana de la calle Nieremberg me cruzo con una joven mujer que sostiene junto a sus pechos dos cachorrillos tiernos y lanudillos de una especie canina familiar (tal vez irish setter) y que parecen dormir plácidamente ajenos a todo cuanto ocurra a su alrededor que no sean las caricias lentas y minuciosas que su maternal dueña, o cuidadora solo, les propicia. «Y si esa fuera –pienso y sonrío– una imagen posible de las dos Españas…, las dos capaces de llevarle la contraria al poeta, y capaces por igual de calentar, cada una a su modo, el humano corazón...» Pero casi no puedo acabar de pensar la que ya me está empezando a parecer no sé si imposible o solo estúpida simetría (¿dónde se ha visto que lo tronchado en dos pueda ser uno, o más aún, que el que troncha puede ser igualado al que es tronchado?), cuando caigo en la cuenta de que no son dos sino cuatro los cachorros, tal vez cinco, una camada entera la que duerme en tan plácida y palpitante cuna. «Esta sí es –ya solo sonrío ante la indiferencia de los encantadores hijos de perra– la imagen real de esta bendita España de todos los demonios...»

Qué murga. Qué grima. Qué rabia. Qué tropa. Qué morro. Qué lejos. Qué cerca.

¿75 años? Dejémoslo en añakos. Sin grandes estridencias. Sin ruido de cristales rotos.

Imagen tomada de Animales mascotas.



3 comentarios:

Pilar dijo...

Vale la pena recuperar La Vieja Memoria de nuestro Jaime Camino con la perspectiva de lo que han significado estos 75 años y sobre todo "nuestros años".

cristal00k dijo...

Pues sí, "y cosas veredes Sancho, que non creeredes..."
En fin!

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Pilar. Tendré muy en cuenta tu recomendación, a ver si hay suerte con los deuvedés. Y sí, buena parte de esos años, ay (pero menos mal), son los nuestros.


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Graciñas, Cristal, por esa estupenda visión al "manchego modo".